La Asociación de Vecinos Princesa Iraya rechaza la actuación
urbanística que se lleva a cabo en una finca frente al local
de dicha asociación, donde ha desaparecido un drago centenario
y no se ha respetado un espacio protegido.
D. B, La Laguna
El presidente de la Asociación de Vecinos Princesa Iraya, Alberto
de la Rosa Mesa, denunció ayer la actuación urbanística
que se lleva a cabo en un lugar emblemático para todos los vecinos
del barrio de San Bartolomé de Geneto y donde los principales
símbolos eran una casa canaria, un drago centenario y una palmera
canaria, por lo que había sido catalogado como un espacio protegido.
De la Rosa subrayó que "el patrimonio histórico y
natural de San Bartolomé de Geneto ha sufrido estos días
uno de los mayores atropellos de su larga historia".
Una de las principales denuncias de los vecinos es que el impresionante
y centenario drago que existía en la finca, situado en uno de
los márgenes de la carretera del barrio, "fue cayendo rama
tras rama y más llamativamente noche tras noche, al mismo tiempo
que en la zona se realizaba el desmonte de una enorme parcela para la
fabricación de adosados".
Pero lo que más ha sorprendido a la Asociación de Vecinos
Princesa Iraya es que, al día siguiente de la caída final
del drago, se estuvieron removiendo las tierras para la ampliación,
a la zona que ocupaba, de la obra ya comenzada. "Ello -añadió-
siembra la desconfianza de los vecinos, más aún viendo
que los restos caídos del drago no mostraban aparentemente signos
de encontrarse en malas condiciones".
Los vecinos criticaron, además, la desmantelación en
estos días de una antigua casa de estilo canario que, según
aseguran, siempre fue un orgullo para la arquitectura doméstica
de la Isla. A esta vivienda se la conoce como la casa de las palmeras,
de las que se conserva un ejemplar muy grande y de bastante antigüedad.
Especulación municipal
En ambos casos, la asociación vecinal considera que la ubicación
de los dos árboles y la casa en una zona catalogada como protegida
en el Plan General de Ordenación Urbana de La Laguna no ha impedido
"la especulación del Ayuntamiento de La Laguna por el suelo
de este barrio de San Bartolomé de Geneto".
El presidente, Alberto de la Rosa, señaló que desde la
asociación de Vecinos Princesa Iraya "se muestra nuestro
enorme malestar tras dirigirnos por escrito a la alcaldesa de La Laguna,
Ana Oramas, solicitando las explicaciones oportunas por los mencionados
hechos, recibiendo como respuesta una comunicación remitida por
un técnico del propio ayuntamiento en la que nos informa que
para acceder a esta información la asociación vecinal
debía abonar las tasas correspondientes".
El hecho llevó a Alberto de la Rosa a preguntarse si el técnico
municipal le responde en nombre de Oramas o en el suyo propio.
Impedimento legal
La Asociación de Vecinos Princesa Iraya tampoco entiende cómo
el espacio donde se fabrican los adosados, catalogado de protección
por el Plan General de Ordenación Urbana a solicitud de la propia
asociación y aprobado por el Ayuntamiento de La Laguna, desaparece
en la adaptación básica de dicho plan, algo que, según
los vecinos, "no es posible legalmente".
El dirigente vecinal se pregunta si estas son las maneras de informar
y tratar a los colectivos vecinales, haciendo las cosas a espaldas de
los mismos y pidiendo por otro lado su colaboración en proyectos
participativos como "La Laguna participativa, como tú la
quieres", o mejor dicho, según añaden los vecinos
"como el ayuntamiento la quiere".
Puestos en contacto con la concejal de la zona, lamentó que
la asociación vecinal no le explicara el problema, mientras que
el edil de Urbanismo dijo que la actuación se debe a una de las
licencias dadas por el ayuntamiento para nuevas viviendas.
Fuente: El Día, 3 marzo 2006
