Barcelona, 7 mar.- La felicidad nunca es completa. Los españoles
han logrado reciclar en el 2005 más de un millón de toneladas
de envases domésticos (exceptuando vidrio); pero nadie lo celebra.
No hay acuerdo social sobre si esto es mucho o poco, seguramente porque
no sabemos muy bien cuántos envases
se ponen en el mercado.
Concretamente, en España se reciclaron el año pasado 1.050.000
toneladas de envases domésticos, sumando envases ligeros (plásticos,
metales y briks) y envases de papel y cartón. Es la suma de materiales
recogidos selectivamente llevados a contenedor amarillo y azul salvados
de vertedero. Es materia prima que reaprovechó la industria.
Incluso, se calcula que todo esta basura recogida selectivamente llenaría
unos 70 campos de fútbol como los del FC Barcelona a todo lo
largo y ancho del campo y colmatándolo hasta la última
grada. Hasta aquí todo es positivo.
El problema es que no hay acuerdo entre empresas, ecologistas y administraciones
para saber si eso que reaprovechamos es mucho o poco. ¿Qué
porcentaje de envases usados reciclamos? La falta de una referencia
unívoca y consensuada sobre la generación de residuos
de envases domésticos que entran en el mercado no nos permite
festejar el éxito.
Las discrepancias son de grueso calibre. Ecoembes, la sociedad que gestiona
la recogida selectiva (con un gravamen en forma de punto verde marcado
en el envase, que permite recaudar ingresos para la recogida selectiva
de los ayuntamientos) ofrece datos que chocan con los que aporta Greenpeace.
Es como si hablaran de mundos diferentes. Ecoembes afirma que en España
se recicla el 51,5% de los envases domésticos (sin contar vidrio),
según datos provisionales del 2005, mientras que Greenpeace dice
que no se supera ni el 5% (datos del 2003).
Ecoembes concreta que reciclamos, por un lado, el 69,7% de los envases
de papel y cartón que llegan al usuario (585.000 toneladas del
contenedor azul, sin contar papel periódico, que no es envase);
y que salvamos, además, de ir a vertedero el 38% de los envases
ligeros de plástico, metal y brik (415.000 toneladas del contenedor
amarillo).
Con estos datos, pues, se alcanzan los objetivos comunitarios, que exigen
un nivel de reciclado de entre el 25% y el 45%.
Sin embargo, Juantxo López Uralde, director ejecutivo de Greenpeace,
discrepa con los datos de Ecoembes. Afirma que en España se producen
6,6 millones de toneladas de envases, y que Ecoembes sólo toma
como referencia los 2,2 millones de toneladas de las empresas adheridas
al sistema de gestión marcado con el punto verde. López
Uralde admite que las diferencias porcentuales que dan unos y otros
son "abismales"; y lo atribuye a que más del 50% de
los envases que se ponen en el mercado "desaparecen" del cómputo
de Ecoembes. No obstante, acepta el millón de toneladas recicladas.
Por su parte, Antonio Barrón, director de empresas adheridas
y comunicación de Ecoembes, insiste en que "reciclamos la
mitad de envases domésticos" (sin vidrio), y dice que las
discrepancias con Greenpeace se deben a que este grupo ecologista incluye
también los envases comerciales e industriales que son cuenta
aparte. Barrón señala además otro error metodológico
de Greenpeace: contabilizar los envases de vidrio producidos pero no
sumar en cambio lo que se recicle a partir del contenedor verde (600.000
toneladas de vidrio de 1,6 millones de toneladas producidas).
El problema de fondo es que no sabemos muy bien cuántos envases
llegan al mercado, según expertos como José Luis Gallego,
divulgador ambiental. "Muchas empresas se preocupan de vender el
producto, pero no de contabilizar los envases; no lo controlan, ni les
importa", explica Gallego.
Ecoembes admite que hay un 10% de fraude, a cargo de empresas que ponen
en el mercado envases sin registrar el punto verde, pero José
Luis Gallego teme que puedan ser más. En los pequeños
comercios y en las tiendas de barrio se vende cada vez más comida
envasada (el pollo asado en aluminio flexible, las comida preparada
en bandejas de porexpán y demás embalajes de las secciones
de refrigeración) sin que se pague la ecotasa del punto verde
para facilitar el reciclado. Son residuos de envases y embalajes que
escapan al control oficial.
Barrón dice en cambio que hay un control estricto de las grandes
empresas, y que de la 12.000 adheridas al punto verde (el 90%) se auditan
unas 500 al año, para saber si dicen la verdad. ¿Y ha
habido algún fraude? "Alguno ha habido", dice añadiendo
más misterio al enigma de los envases usados.
Por Antonio Cerrillo (La Vanguardia)

29-12-05 Datos siempre
confusos sobre reciclaje de envases
