(Si quieres acompañar
la lectura de esta artículo de una música del carajo te
recomendamos la nueva emisión de Radio
Popular Canaria, no cobramos nada por la publicidad pero que conste
que no nos importaría cobrar)
De película, como si en esta
isla no se hubiese avanzado nada en estos últimos veinte años
en materia de gestión de residuos -lo que tampoco es una afirmación
demasiado alejada de la realidad-, pero lo que podemos ver hoy en día
en la Montaña de Taco, justo en el límite de los términos
municipales de Santa Cruz y La Laguna recuerda más... Bueno,
la verdad es que no sabemos a qué recuerda eso ni tampoco es
nuestra intención faltarle al respeto a nadie, pero creo que
coincidiremos todos en que sería bueno buscarle una salida a
todo esto que no pasa por la lamentable campaña que tiene el
Gobierno de Canarias diciendo lo preocupados que están ellos
por el problema y pidiendo a los ciudadanos que se informen sobre unos
puntos limpios que no existen ,sin decir, además, dónde
carajo hay que informarse.
Lo de los puntos limpios en Tenerife
sería cosa de risa si no fuera por la seriedad que el asunto
merece: No hay, o el que hay es como si no existiese. En Santa Cruz
-municipio más poblado de la isla- hay sólo un punto limpio
que nadie sabe dónde está, hasta nosotros hicimos una
vez un concurso para ver si alguien
lo adivinaba y el premio se quedó desierto, porque lo han
puesto metido dentro de un barranco por la Dársena de Pesca para
arriba, como para que a nadie se le ocurra ir. Es un crimen tener a
un operario metido en ese barranco esperando todo el día por
si alguien aparece perdido por allí a traer algo, un día
le va a dar una fatiga a ese hombre y lo encontrarán cuando su
familia le eche de menos en su casa. Otro más cercano está
en El Chorrillo, se mamaron unas subvenciones europeas para hacerlo
hace más de siete años y todavía no lo han abierto
por no pagarle un sueldo a un tío o a una tía y adecentar
un poco el acceso, pese a que el
Gobierno lo anuncia, para despistar más al personal, en su web.
Pero sin embargo los ciudadanos de la
zona de Montaña de Taco son de los más afortunados de
la isla porque cuentan con el primer punto limpio que se hizo, en Las
Torres, aunque con las obras del tranvía hay que tener valor
para meterse allí a determinadas horas. Y no con las obras, sino
que para todos los vecinos de la cuesta o de otras partes de La Laguna
el tranvía va a hacer que tengan que dar una vuelta del carajo
para llegar hasta allí. Y no da la impresión, la verdad,
que mucha gente esté dispuesta a estarse mamando colas para llevar
basura ningún sitio.
¿Por qué siguen produciéndose
estos vertidos incluso en zonas donde en teoría nos sería
sencillo acceder a un punto limpio? Son múltiples las razones
y la mayoría de ellas las desconocemos. En el punto limpio no
te dejan entrar más de 2 sacos de escombros, con lo que si arreglaste
un baño, que te genera más de veinte, tienes que dar más
de 10 viajes, cosa que afortunadamente no hace nadie. Si tienes un furgón
con el anagrama de una empresa tampoco puedes entrar, con lo que si
quieres tirar un armario y sólo te lo pude llevar un vecino que
trabaja con un furgón de reparto, pues no te lo dejan llevar.
Y así cuarenta y tres mil doscientos treinta y tres inconvenientes
más.
Pero no son esas, fundamentalmente,
las razones que llevan a los pocos afortunados que disponen de puntos
limpios en las cercanías a no utilizarlos. La verdadera razón,
la lamentable y la que no nos gusta comentar, es que en los puntos limpios
sí que se cumple la máxima esa de "tú separa
que ellos juntan". En los puntos limpios, en los que la gente tira
muchas cosas que son aprovechables hasta directamente como muebles,
electrodomésticos fácilmente reparables, etc. no dejan
entrar a ningún recuperador ni a nadie que quiera aprovechar
algo de lo que la gente tira. Ni las ONGs que se dedican a eso pueden
acceder a los puntos limpios y el fin de la mayoría de esos contenedores
es el vertedero de Arico sin más.
Por eso, aunque nos parezca mentira
a estas alturas, en estos vertederos incontrolados que hay por ahí
como en la Montaña de Taco, ocurre algo positivo dentro del desastre,
y es que hay mucha gente que visita esos sitios para aprovechar cosas:
Un mueble viejo reparable, el motor de una lavadora... Eso es imposible
en los puntos limpios, donde no se aprovecha absolutamente nada. Por
eso se encuentra muy extendida en los barrios la costumbre de no llamar
a los servicios municipales para que les retiren determinados voluminosos
como muebles que no estén muy deteriorados, porque saben que
depositándolos en la calle, en muchas zonas, apenas duran un
par de horas porque aparece alguien y se lo lleva.
Hace unos meses un extranjera se dirigía
a nosotros para comentarnos su experiencia. Resulta que como se había
trasladado a vivir aquí, con sus costumbres, cogió el
hábito de acudir todas las semanas al punto limpio con unas cajitas
donde llevaba perfectamente separados casi todos los residuos que había
generado en su casa. El operario del punto limpio la miraba con lástima
cada vez que la veía hasta que no pudo más y le dijo más
o menos así: "Mire señora, es admirable lo que usted
hace, por eso me parece justo que usted sepa que todo ese trabajo que
realiza no sirve de nada, porque todos esos contenedores van directamente
para un vertedero que hay en Arico". La honestidad del muchacho
produjo un desasosiego terrible en la señora que se dirigió
a nosotros que, por otro lado, nos dirán ustedes qué coño
quieren que le digamos para que siga haciendo ese esfuerzo que en teoría
nos debería beneficiar a todos.
En fin, que aquí nos unimos todos,
denunciamos, exigimos y nos comprometemos o no hay nada que rascar.
Wladimiro anda, un día sí y otro también, hablando
no sé qué de Europa y de que si Tenerife se pondrá
al nivel de no sé qué países más avanzados
en materia de residuos. Y es que parece mentira que Wladimiro, que debe
ser el único político de esta isla que, pese a ser palmero,
se conoce Tenerife como la palma de la mano, no sea consciente de la
auténtica realidad en la que nos hemos metido entre todos. La
próxima es que, como esto siga así, van a tener que cerrar
la planta de triaje de envases en Arico -con la consiguiente pérdida
de puestos de trabajo- porque no llega producto de los ayuntamientos,
Arico es el que más colabora. ¡Qué desgracia!
Milagros Luis Brito se está gastando
una pasta en campañas inútiles que para lo único
que sirven es para el auto bombo y, lo más importante, para tener
contentos a los medios de comunicación que jamás van a
denunciar la realidad de lo que está pasando. Porque es normal,
hasta cierto punto, que los medios de comunicación estén
más preocupados de su cuenta de resultados que de la realidad
de los problemas que nos afectan y que nos hipotecan la posibilidad
de futuro mejor para todos. Por eso nos tenemos que joder y hacerlo
nosotros que no recibimos un duro de nadie. ¡A ver cuándo
coño llega ese puto oro amarillo que
tanto anuncia El Día! Lástima de periódico,
por cierto, que cuenta con unos profesionales del carajo que, cuando
los dejan, hacen unos artículos impresionantes, pero que está
dirigido por unos gamberros de la comunicación y de otras cosas
más inconfesables. (No
te pierdas la penúltima de esos sinvergüenzas, buscando
el odio entre canarios y haciendo que critican, con chorradas, a la
mano que les da de comer. Bueno, si te lo pierdes mejor para ti)

Obsérvese que al fondo hay una garita
en la que siempre hay un soldado vigilando
la base de Hoya Fría, podría llegar a un convenio Zerolo
con Defensa para que cada
vez que vean a alguien ahí el soldado pegue dos tiros de fogueo.
Al aire, por si se
equivoca de cartucho. ¡Lo que habrán visto esos soldados!

Te cagas!!


Imagen del la zona en el
2004