Afortunadamente no existen
hoy en día muchos barrios en Tenerife con tantas deficiencias
en infraestructuras básicas como algunos de los barrios afectados
por el vertedero de residuos en la costa de Arico. Resultó curioso,
a la vez que deprimente, oír durante la campaña electoral
al alcalde de La Orotava, por ejemplo, presumir de que ninguno de sus
vecinos había pagado nunca una contribución especial por
arreglar una calle, mientras observamos con asombro como el alcalde
de Arico pretende cobrarles a estos vecinos el ¡ 90% ! del coste
de las obras, el máximo legal permitido. Tal y como se suelen
contratar las obras públicas sin duda les resultaría mucho
más rentable a los vecinos pagar todo el coste de las obras y
contratar por su cuenta.
Mientras de ese chorro
de millones que ha trincado Eladio Morales por tener el vertedero en
Arico de cualquier manera, los vecinos más afectados y que más
lo sufren no ven ni un duro. Las cosas del clientelismo político,
el voto medio comprado, el populismo más ramplón y todo
eso que ya sabemos.