Cuando apenas si hace una semana que
denunciábamos en nuestra web
el estado de algunos tramos y de algunas estructuras de la carretera
TF-28 el Cabildo se ha plantado allí con sus técnicos
a realizar catas, al objeto de determinar el estado de la vía.
No hace falta, francamente, que hagan
tantas pruebas porque podría resultar que algún aparato
de esos, tan sofisticados, que utilizan les determine que una carretera
diseñada y construida hace 70 años, con cementos de mala
calidad, esté en condiciones o garantice el tráfico del
tipo de vehículos de gran tonelaje que hoy existen y que, en
aquellos tiempos, ningún ingeniero llegó ni a imaginarse.
Esas carreteras no están diseñadas
para eso y punto. Hay que rehabilitarlas en su conjunto, lanzándole
tres o cuatro viaductos que son imprescindibles -lo que debieron hacer
en Los Menores en lugar de tirar el
antiguo puente de Ajabo- así como, seguramente, sería
necesario algún nuevo túnel y carriles para vehículos
lentos en determinadas zonas. Lo demás, en estos momentos y a
estas alturas, son auténticas pamplinas.
Esa carretera es un auténtico
peligro, es una de las de mayor tasa de siniestrabilidad de España
y, aún construyendo el disparate ese del anillo insular, sería
fundamental rehabilitarla íntegramente porque después
sería aún más peligrosa porque al disminuir el
tráfico aumentaría la confianza y la velocidad.
Los alcaldes del sur, que han lanzado
la vergonzosa campaña
-con nuestros impuestos- sobre carreteras, de esto no dicen nada porque
ellos quieren que se sigan poniendo remiendos a esa vía porque
si se rehabilita en su conjunto alguien podría pensar que el
anillo insular, con el que pretenden convertir a esta isla en una especie
de tiovivo, no es tan necesario. Ellos no quieren ni oír hablar
de mejorar nada, lo que quieren es una autopista de cuatro carriles
nueva, con lo que, con los dos que hay por la costa y los dos que hay
por las medianías, el oeste de la isla tuviera una circunvalación
de nada menos que de ocho carriles, como si todos nos hubiéramos
vuelto ya definitivamente locos aquí.
Es gracioso que el Cabildo haya salido
como un tiro a hacer catas en la zona que nosotros señalamos
con una flecha en una foto aérea hace menos de una semana, gracioso
por no utilizar otra expresión que podría ofender a alguien
y, los que nos conoces, saben que ofender, lo que se dice ofender, no
es algo con lo que nos divirtamos especialmente. Otra cosa es que alguien
se sienta ofendido porque alguien critique y opine distinto, pero eso
es otra historia que tiene más que ver con la democracia que
nos queda por mamar todavía a todos. Y si lo decimos, como usted
puede suponer, es por alguna cosita que nos ha pasado últimamente.

Diario de Avisos, 20-04-06. Pruebas sobre
el puente al que nos referíamos
hace una semana.
15-04-06
Más sobre el vergonzoso estado de la carretera TF-82

16-02-06
El derrumbe de Los Menores, otra gran mentira
