No ha sido sólo el Peytaví
(hoy en El Día), también Willy García, Carmelo
Rivero y demás ilustres periodistas canarios los que, en su jornada
laboral de ayer martes en la radio y aprovechando que el barranco de
Guasiegre pasa por Las Arenas, se han lanzado a una feroz crítica
hacia los grupos ecologistas porque, al parecer, deben dedicarse a derribar
las viviendas ilegales que tantos votos han dado a los alcaldes de esta
isla.
Y lo curioso no es esto, lo curioso
es que pretenden que sean los ecologistas los que queden como los malos
de la película -más todavía-, cuando ellos, que
se suponen también tienen un papel en esta sociedad, se vuelven
auténticos babosos cuando les toca entrevistar a alguno de estos
personajes, como es el caso del ex alcalde de Arona, ahora consejero
en el Cabildo, o el actual alcalde de Adeje y jefe máximo del
PSOE en Tenerife, que ostentan el récord de viviendas ilegales
en Tenerife, que no son municipios que carezcan de medios, precisamente,
para mantener el debido control. De hecho son dos de los municipios
más ricos de España.
La Fiscalía lo dijo en su momento
en un informe anual y lo que hicieron desde el Gobierno fue suprimir
el informe anual, cuando se refería a que
los alcaldes eran los principales infractores ambientales. Y todo
el mundo sabe que nadie se mete a construirse una casa, y mucho menos
un caserón de 500 metros con piscina, sin haber recibido una
palabra de aliento desde algún responsable municipal. Pero eso,
que ya lo han dicho los afectados cuando afirman que "si
nosotros somos delincuentes, los políticos son nuestros cómplices",
es algo que sabe todo el mundo. Al menos el que tiene interés
en saber algo.
Uno no sabe, entre otras cosas porque
no milita en ningún colectivo ecologista, cuál es o deja
de ser la postura ecologista en esta materia. A parte que en esto del
ecologismo hay de todo, como en botica. Desde luego que si los ecologistas
se lanzasen contra los propietarios exclusivamente, como
ha hecho Ben Magec presentándose en el juzgado con una larga
lista de casos concretos, estarían en un grave error. Acaso por
eso es que estos piratas de la comunicación quieren que muerdan
el anzuelo. Y es que cuando Tomás Padrón planteó
una nueva amnistía en el Parlamento se equivoca de plano el que
piense que la moratoria, o la golfería esa, es para las viviendas.
Ellos se han amnistiado a sí mismos porque saben que desde el
momento en que empiecen a tirar casa a diestro y siniestro -que nunca
lo harán- habrá muchos propietarios que, en su desesperación,
comenzarán a irse de la lengua y a dar los nombres de los que
les dieron alguna esperanza o la palmadita en la espalda del tipo: "Tú
pon el techo rápido y no pasa nada".
Y todos esos periodistas que ahora acusan
a los ecologistas son los que, tradicionalmente, han amparado a toda
esta manada de gamberros, de todos los signos políticos, que
han utilizado el sagrado derecho a una vivienda digna, recogido hasta
en la puta Constitución, para cultivar el clientelismo político
que les ha permitido permanecer a lo largo de 30 o más años
en el poder. Y todos sabemos que eso se consigue a base de no decirle
que no a nadie. Y es que a muchos alcaldes no les hace gracia que la
gente pase por las oficinas técnicas primero, o exclusivamente,
a legalizar sus proyectos. No, ellos prefieren que los ciudadanos pasen
por sus despachos a pedirles el "favor". Es más, hay
algunos que miran con desconfianza al ciudadano que ejerce sus derechos
siguiendo los cauces reglamentarios y, si pueden, le ponen todo tipo
de zancadillas en el camino.
Así han funcionado las cosas
y así seguirán funcionando mientras periodistas como éstos
no estén dispuestos a comprometerse de verdad con esta sociedad.
Y lo que le pedimos no es tanto, sino que de vez en cuando pongan colorado
a uno de estos sinvergüenzas. Pero la misma facilidad que tienen
para despellejar a gente que dedica un poco de su tiempo libre a aportar
su punto de vista de la realidad, ocupándose sólo de una
pequeña parte de los problemas que se observan y en la medida
de sus posibilidades, la tienen para lamerles el trasero a todos estos
alcaldes que nos han llevado a esta situación que, mientras los
jueces se limiten sólo a firmar alguna orden de derribo de vez
en cuando a los más desgraciados -para cubrir el expediente-,
sin ir a la raíz del problema buscando al que lo consintió,
no tendrá solución alguna.
Cuando la Agencia de Protección
del Medio Natural comenzó con la coña esta de buscar a
los más desgraciados para tirarles la casita, con la Televisión
Canaria en directo, ya nos preguntábamos que cuántas
casas iban a tirar (hace dos años). Y poco a poco se fueron
desinflando. No cuando se tropezaron con barrios enteros defendiendo
a gente humilde, como en Tijoco Alto,
que les mandaron a la Guardia Civil a las seis de la mañana.
El problema surgió -en el caso de Tenerife- cuando le llegó
el turno, anunciado por El Día
con foto y todo- a un impresionante caserón en Taucho de
un conocido empresario del Sur. No digamos nada cuando le tocó
a otra tremenda casa en Buzanada, donde intervino
directamente el portavoz del PSOE en el Parlamento que, como por
arte de birlibirloque, realizó unas gestiones en la Agencia que
consiguieron paralizar el derribo. Que lo peor no fue eso, sino que
encima el nota presumiera públicamente de eso cuando un poco
antes su compañero de partido, José Segura, había
mandado a un ejército de guardias civiles a Tijoco Alto para
tirarle la casa a un taxista.
Pero eso no es todo, ni muchísimo
menos. El frente de playa del Puertito de Güímar llegó
a tener orden de demolición del Supremo, pero el dueño
paga campañas electorales a todo el mundo, o de eso presume.
Sin embargo Pepe Moreno decía este martes en Radio el Día
que las casas de Cho Vito eran un pegote y defendía mantener
el hotel de El Médano -que está dentro del mar- y arrasar
por el barrio marinero. Si Cho
Vito es un pegote ¿qué coño es el frente de playa
de El Puertito? ¿Alguien ha visto una cosa más horrorosa
nunca que no está metida en el mar porque, con dinero público,
se hizo una playa delante? Y para todos los medios de comunicación
es un gran caballero y ninguno de estos valientes que crucifican a los
ecologistas, sin derecho a réplica, se ha atrevido jamás
a hacerle una pregunta comprometida. Y los caserones de muchos de estos
famosos empresarios llegan a cortar paseos marítimos en algunos
casos y, en otros, tienen sus piscinas privadas metidas dentro del mar.
Pero eso no es nada. Si uno se va a
San Miguel y le pregunta a alguien cómo es que ese edificio que
estaba, casi dentro de la autopista, en estructura desde hace décadas
se ha podido convertir en un floreciente
centro comercial cuando todos esperábamos su demolición
de un momento a otro, las cosas que cuenta la gente -que tienen que
ver con un consejero del Cabildo- son de película. Y un poco
más abajo se veía, desde hace años, el cartel de
una conocida promotora en un impresionante edificio que, a decir de
algunos entendidos, se salía fuera de la línea del suelo
urbanizable. Y así, de sorpresa en sorpresa, en esta isla se
podrían escribir libros y libros de las cosas extremadamente
extrañas que se ven por ahí. Si vamos a hablar de recalificaciones,
como la de Las Teresitas, entonces échate a correr. O
si te pones analizar cómo determinados constructores, de repente,
se han vuelto ecologistas y han comenzado a comprar millones de metros
cuadrados de suelo rústico en el entorno de lo que sería
-esperemos que no lo sea nunca- la futura vía exterior o en las
proximidades del polígono industrial de Granadilla...
Y algunos lo que hemos dicho no es que
se tire o se deje de tirar nada, sino que la Ley debe ser igual para
todo el mundo. Por tanto lo que no vale es que el señor Spínola
haga una "gestión" o que fulanito hable con no sé
quién. El drama de las miles de viviendas ilegales, base fundamental
del clientelismo político en Canarias -8.000 viviendas ilegales
son, como mínimo, 80.000 votos incondicionales porque una de
las cosas con las que se le mete el miedo en el cuerpo a los propietarios
es: "Mientras esté yo no vas a tener problemas, pero si
entra el otro no te garantizo nada"- es responsabilidad de las
autoridades municipales respectivas en primer término. Y es a
ellos a los que los ecologistas, y muchos que no somos o son ecologistas
como la Fiscalía, llevamos señalando con el dedo desde
hace años.
Pero mientras, periodistas como Carmelo
Rivero, Pepe Moreno, Willy García o Ricardo Peytaví, como
por lo visto lo del compromiso con la sociedad aquí no va con
ellos, se han dedicado a dorarle la píldora a toda esta manada
de irresponsables que van de amnistía en amnistía y tiro
porque me toca. Y es que la moratoria, o la amnistía o lo que
coño sea, no es para las viviendas, que a todos ellos importan
un carajo al igual que los que viven dentro. Ellos lo que buscan es
su propia inmunidad o seguir comprando el silencio de los afectados.
Aunque algunas veces ya, cuando se han visto con la soga al cuello,
han hablado muy clarito sin que
ningún fiscal se haya ocupado de preguntarles a qué se
referían. Eso no interesa.
Por eso le vemos bien a los ecologistas
que no se metan ahora en esta guerra, llevan años diciendo lo
mismo y nadie les ha hecho caso. El PSOE sale ahora a
defender el dominio marítimo cuando quiere provocar al mayor
atentado a las costas del toda la Unión Europea con el CRIMEN
DE GRANADILLA y nos salen con el hotel del Médano o las casas
de El Caletón. Y los de la CoCa y el PePe dicen que hay que analizar
los casos uno por uno, como si la Ley no fuera la misma para todo el
hijo de vecino. ¿A quién quieren engañar?
Uno no cree, como
dice Peytaví, que Tomás Padrón haya utilizado
el oportunismo político al promover una nueva amnistía
para las viviendas ilegales. Más bien el señor Padrón
lo que intentaría no sería salvarse sólo en en
terreno político, sino blindarse ante otras posibles consecuencias.
Y es que uno no se cree que alguien se atreva a mover una piedra en
El Hierro sin una palmadita en la espalda de don Tomás Padrón,
porque es que se sabe el árbol genealógico de todos los
habitantes de El Hierro de carrerilla. De abajo para arriba y de arriba
para abajo hasta el punto que, matemáticamente, en alguna de
las ramas tendrá que estar el señor Padrón necesariamente.

Ex- alcalde de Arona a quien Melchior le ha dado
un puestito en el Cabildo
como premio a su capacidad para controlar lo que pasaba en su municipio,
campeón de viviendas ilegales en Tenerife

Foto aérea publicada
por El Día, las manchitas negras de la inferior son
edificaciones ilegales en una pequeña zona del municipio de Arona
en
menos de seis años. Fantástico e impresionante documento.

Rodríguez Fraga, alcalde de Adeje desde que uno se acuerda
y máximo
jefe del PSOE en Tenerife, municipio de los más ricos de España
que ocupa el segundo puesto en viviendas ilegales que se le "escaparon".

Foto aérea publicada
por El Día, las manchitas negras de la inferior son
edificaciones ilegales en una pequeña zona del municipio de Adeje
en
menos de seis años. Fantástico e impresionante documento.
Arona
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