Organizado por el ayuntamiento Vitoria-Gasteiz
y el Instituto para la Sostenibilidad de los Recursos se ha celebrado,
en la referida ciudad vasca, el 'Congreso Internacional sobre la Nueva
Cultura del Aprovechamiento de la Biomasa y de la Fracción Orgánica
de los Residuos Municipales'. Un encuentro que no tuvo desperdicio alguno
y que muestra cómo, afortunadamente, existen lugares por ahí
donde la gente se está preocupando de las cosas realmente importantes.
Muchas fueron las ponencias, de muchísimo
interés, que se presentaron y que tienen que ver con dar la trascendencia
que se merece al contenido de materia orgánica de nuestros residuos
(cerca del 50% en peso) y la importancia estratégica de esta
fracción, no sólo en lo que tiene que ver con la gestión
en si de los residuos municipales, sino en su valor como recurso.
Sin lugar a dudas la crisis energética
ha hecho que los promotores de las incineradoras hayan visto un filón
en la materia orgánica para vendernos una energía que,
incluso a nivel normativo, se pretende equiparar con una energía
renovable o limpia. Frente a este planteamiento, verdaderamente alucinante
planteado para territorios donde existe un riesgo evidente de desertización,
está tomando fuerza la idea de devolver la materia orgánica
al suelo en forma de enmienda natural o compost, con la múltiples
ventajas que ello representa para la salud de nuestros suelos, de nuestros
alimentos, como freno a los procesos erosivos y de contaminación
del acuífero frente a los fertilizantes´químicos,
etc.
El debate al que se pudo asistir estos
días en Vitoria no es otro que el que existe planteado ahora
mismo en Tenerife con el nuevo plan de residuos, en proceso de debate
público. A modo de curiosidad ponemos unas imágenes de
una visita que realizaron, los asistentes al congreso, al Boulevard
de Vitoria-Gasteiz -a un centro comercial de Carrefour- en donde toda
la materia orgánica que se genera es tratada por una máquina,
desarrollada por una empresa vasca, que es una auténtica planta
de compostaje donde el proceso se realiza en muy poco tiempo. Sencillamente
se introduce la materia orgánica por un lado, mezclada con un
poco de serrín, y sale por el otro el compost ya elaborado.
No es nada milagroso, ni seguramente
sea el método ideal de elaboración de compost de calidad,
pero nos da idea del interés y la preocupación que existe
en mucho sitios por avanzar hacia la gestión más adecuada
y racional de nuestros residuos, lo más cercano posible a los
lugares donde se genera, y el disparate que vivimos aquí, incluso
en grandes centros productores como puede ser Mercatenerife.
Una triste y lamentable realidad.
(Si tienes interés en el
contenido de alguna ponencia en concreto, del interesantísimo
PROGRAMA,
pues nos la pides que es posible que podamos hacer algo para conseguírtela).

La importancia de la maquinita no es sólo que de ese centro comercial
no sale materia orgánica sin tratar para ningún sitio,
sino el efecto
educativo y divulgativo tan impresionante que esta sencilla actuación
representa. De película.

Escaparate divulgativo para los niños


La materia orgánica sale directamente a un saco, con el
compost ya elaborado.

Uno de los modelos de pegatinas que, entre otras cosas, se reparten
a los niños para que se conciencien de la importancia de la buena
gestión de la materia orgánica, con la necesaria separación
en origen.
Alucinante, aquí Milagros Luis
Brito dice públicamente que no separa
sus envases porque le quedan lejos los contenedores. Como para
echarse a temblar ¿Qué les pasará a estos políticos
nuestros, a los
que tanto viaje les pagamos, y que no ven por ahí sino tranvías,
trenes
de alta velocidad, grandes autopistas, incineradoras...?

Imagen de la mesa del Congreso