Hace unas semanas publicábamos
un artículo sobre el problema de las vallas en las carreteras
que se cargan los arcenes y suponen un riesgo grave para los motoristas.
Nosotros no tenemos conocimiento de que ningún medio de comunicación,
en Canarias, se haya hecho eco de un asunto como ese, de tanta gravedad.
Tan grave es que ni el Delta, ni el 31 de marzo han provocado tantas
víctimas como el accidente de guagua que se produjo hace unos
años en Las Chafiras.
Pero las cosas de la vida. Un buen amigo
tuvo a bien poner un enlace de nuestro artículo y colgar unas
fotos en un foro de la Mutua del Motorista que dio lugar a un amplio
y estupendo debate lleno de agradecimientos hacia nuestro modesto trabajo.
De ahí resulta que ese artículo cayó en manos de
una reportera de los informativos de TVE, en Madrid, que consiguió
que le aprobaran un pequeño reportaje que se repitió en
los informativos del 13 de este mes.
Así nos lo han contado y nos
llena de satisfacción que alguna de nuestras cositas tenga tanta
repercusión y pueda ser útil a la gente. De eso se trata,
muchos medios de comunicación aquí creen que nos financia
el "oro amarillo", que queremos "destruir Tenerife",
que perseguimos unos "oscuros intereses"... y es que lo que
les ocurre es que están dirigidos por impresentables o chiflados.
Ni más ni menos. Bueno, también influye que su cuenta
de resultados depende de lo que ingresen de empresas como Unelco, Cepsa
y demás, así como de la publicidad institucional. Nosotros
no tenemos cuenta de resultados más que la satisfacción
de que hay un grupito de amigos que nos sigue habitualmente y, en ocasiones,
hemos dado noticias de repercusión
internacional. Cosa que ni es nuestro objetivo ni jamás nos
imaginamos que pudiera ocurrir.
La realidad de este artículo
concreto, "Quitamiendos o trampas mortales", surgió
porque alguien nos relató ese día cómo, en el servicio
de urgencias de un hospital de Tenerife, se dio una clase extra por
esos días de anatomía, al llegar una joven con una pierna
literalmente abierta gracias a una de estas vallas. Por eso lo hicimos,
no como piensan algunos pirados, de que se trata de una persecución
hacia Lorenzo Dorta. Esas persecuciones, a las que sí estamos
acostumbrados en nuestra prensa diaria cuando quieren chantajear a alguien,
no son ni nuestro estilo ni nuestro objetivo. Entre otras cosas porque
no cobramos un duro de nadie, ni trabajamos para favorecer opción
política de ningún tipo.