El pasado domingo, en una de las homilías
que el consejero de Medio Ambiente del Cabildo -Wladimiro Rodríguez
Brito-, nos dedica habitualmente a todos en el periódico El Día,
nuestro apreciado, admirado y respetado responsable -entre otras cosas-
de la gestión de los residuos en Tenerife, utilizó una
expresión que sólo recordábamos -nosotros más
bien poco- en los informativos franquistas del NODO o, más reciente,
en los comunicados del ejército Norteamericano lanza con motivo
de todo tipo de incidentes que sufre, en su batalla global contra el
'Mal', donde a la gente que legítimamente se defiende los llaman
elementos 'hostiles'.
Francamente creemos, aunque todos estos
políticos generalmente parece que están jodidos de la
cabeza, que la utilización del término 'hostiles', en
el caso de don Wladimiro, se refiere más bien a la interpretación
franquista, a la vista de que aquí, todavía, no se han
visto acciones del tipo lanza granadas, ni habitualmente la gente se
pone un chaleco de dinamita para reventarse en el interior de las guaguas.
Se trataría, más bien, de que don Wladimiro entiende por
colectivo 'hostil' al que legítimamente discrepa de algo. Disentir,
en algunas cuestiones, sin recurrir ni a la pedrada, ni a la bomba lapa,
ni al insulto gratuito.
Durante el Franquismo, cuando un grupo
de trabajadores conseguía concentrarse en el 1º Mayo, para
conmemorar el día del trabajador, los informativos del Régimen
-o el NODO- recurrían a esa expresión, 'grupos hostiles...',
para referirse al que discrepa, al que expresa algún pensamiento
o idea contra el Régimen, sin necesidad de que esas protestas
fuesen más allá porque, en tal caso, se referían
directamente a los 'terroristas' o 'comunista's aunque sólo hubiesen
lanzado un par de pedradas para defenderse de las pelotas de goma. Vamos,
como hace ahora Suárez Terror con los que quieren que se amplíe
el puerto de Santa Cruz y que no se cometa el Crimen de Granadilla.
Ahora, más de 30 años
después de que el Dictador muriera en la cama, volvemos a ver
aparecer términos que algunos entendíamos como definitivamente
enterrados, al menos en esta acepción. En las democracias auténticas
el discrepante es considerado como un lujo, alguien que está
dispuesto, a cambio de nada, a ofrecer otro punto de vista sobre temas
concretos. En muchos sitios se les financia para que puedan pagar estudios
técnicos que enriquezcan los debates sobre los distintos problemas,
sobre todo de carácter ambiental. Aquí somos elementos
"hostiles". Y es que nuestra clase política, acostumbrada
al 'pelota', que no aporta absolutamente nada mas que la babosería
para intentar trincar algún 'puestito', entiende que 'disentir'
es sinónimo de 'hostilidad'. Acojonante.
Pero es que lo que asombra más
aún de don Wladimiro es que se refiera a los 'colectivos más
hostiles' para presumir de que ha conseguido integrarlos en el nuevo
Plan de Residuos que está intentando sacar adelante. Y es que,
don Wladimiro, si ha habido avances no es porque nosotros antes fuéramos
'más hostiles' que ahora, sino porque ha habido un acercamiento
significativo en las posiciones que mantenían estos colectivos
con respecto a los disparatados proyectos del Cabildo en el año
2002. No hace tanto tiempo de eso.
Y si ha habido acercamientos, si ahora
nos entendemos con ustedes mejor que antes, es sencillamente porque
nunca hemos sido elementos 'hostiles', enemigos, de nada y de nadie.
Que hay una diferencia muy grande entre ser 'discrepante' y ser 'hostil'.
Lo peor que hemos hecho nosotros, tal y como ustedes entienden la Democracia,
es presentar alegaciones a proyectos y acudir al juzgado. Y el que considere
que un ciudadano, o un colectivo, es 'hostil' por ejercer ese tipo de
derechos fundamentales es porque necesita 'mamar' mucha democracia todavía.
De los argumentos que utilizaba don
Wladimiro en ese artículo, sobre las campañas de mentalización
que está empezando a desarrollar el Cabildo, también tenemos
algunas cosas que decir, porque 'disentimos' democrática y pacíficamente
en algunos de sus planteamientos. Y otro día les contaremos por
qué, dado que hoy tenemos las tripas un poco revueltas con otras
cosas que pareciera que hoy en día no deberían hacernos
perder ni un segundo de nuestro tiempo. Pero con este ganado tenemos
que arar.
Frase de Wladimiro: '(...) con los primeros pasos
del Plan Insular de Residuos de Tenerife y con las puertas abiertas
a todos los colectivos sociales, incluidos
los más hostiles'.
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