Alguien se puso a pensar
en ese Cabildo y en esa Consejería de Obras Públicas y
ha llegado a la conclusión de que mucho más importante
que los arcenes adecuados son las farolas para la circulación
rodada por las autopistas.
El que piense que la no
existencia de arcenes en las autopistas supone un serio riesgo para
el tráfico ante cualquier parada imprevista, avería, etc.
se equivoca. Los técnicos han dicho que lo primero es lo primero
y que si hay que poner farolas éstas se pondrán cueste
lo que cueste, que las autopistas ya son bastante seguras y no importa
un peligro más. En las imágenes se observa cómo
en medio de un arcén que permitía que un coche en apuros
se pusiese a salvo del peligro se han plantado farolas y, para proteger
a estas farolas, se ha construido un muro de hormigón de aproximadamente
un metro de ancho que ha acabado, definitivamente, con el arcén.
Se trata, además, de una autopista que lleva muy poco tiempo
remodelada pero a nadie se le ocurrió pensar que en su día
se iba a iluminar. Las cosas del Cabildo, procurar tener los coches
a punto para no tener que parar en la autopista, otra cosa no se puede
hacer porque a poco que te quejes te cogen y te llaman ignorante o te
insultan, si no es que te dicen que representas oscuros intereses o
fomentas la crispación. Cuando se les termina toda esa retahíla
de descalificaciones te dicen que estás contra el progreso, con
lo cual ya te tejan definitivamente planchado ¡Qué tíos!