Todo apunta a que el origen del fuego, cuyos rescoldos fueron
vigilados anoche, es intencionado
T. F. D. - ACN
Santa Cruz
El incendio forestal que afectó desde la tarde del pasado domingo
una zona forestal situada en el límite de los municipios de Los
Realejos y San Juan de la Rambla fue controlado a las 12.50 de ayer,
según la información facilitada por el Cabildo de Tenerife.
Al cierre de esta edición, el incendio, de cuyo origen se sospecha
que ha sido intencionado, seguía sin estar extinguido aunque
se mantenía bajo control.
Las primeras valoraciones apuntan a que las llamas se extendieron por
una superficie aproximada de 35 hectáreas dándose la circunstancia
de que hay ’islas’ en ese terreno que no fueron afectadas
por los tres focos del fuego, desatado minutos antes de las 17.30 de
la jornada dominical y que afectó principalmente a monte bajo.
En las labores de extinción del fuego han participado unas sesenta
personas, así como tres helicópteros, tres camiones autobomba
y un vehículo de alta movilidad táctica (Vamtac), según
los datos del Cabildo de Tenerife.
Anoche, fuentes de los servicios de emergencias explicaron que varios
retenes permanecerían de madrugada en el lugar para evitar que
los rescoldos volvieran a incendiar el lugar, a la espera de que la
luz del día de hoy permita los trabajos que conduzcan a su extinción.
Por lo que respecta al origen del siniestro, se inició a las
17.18 en la zona forestal conocida como Piedra de los Pastores, bajo
la Fortaleza de Colmenar, situada en la linde de los términos
municipales de La Orotava y Los Realejos.
En esta zona fueron detectados dos conatos simultáneos, lo que
da pie a pensar que el incendio fue intencionado. La sospecha se consolida
cuando a las 21.55, hora en que uno de los frentes ya está controlado,
surgió un tercer conato en la Degollada de San Juan, una zona
situada entre los municipios de Los Realejos y San Juan de la Rambla.
Aunque serán los especialistas quienes determinen con exactitud
el origen del incendio, hay más circunstancias que las ya apuntadas
a favor de las sospechas sobre su intencionalidad.
Así, durante los últimos años se han producido
varios conatos a los pies de la Fortaleza, un lugar dramático
en la historia de los montes tinerfeños dado que fue allí
donde se originó el gran incendio de 1983. El sitio se caracteriza
por lo abrupto del terreno y porque el fuego tiene salida hacia grandes
zonas boscosas donde, en caso de prender las llamas, su control inmediato
se haría casi imposible.
Precisamente, es esta peligrosidad la que provoca que el Cabildo Insular
mantenga un férreo control de cuya rigurosidad da buena muestra
la rápida reacción con la que se afrontó el fuego
en la tarde del domingo, hasta el punto de que el consejero de Medio
Ambiente y Paisaje, Wladimiro Rodríguez Brito, se encontraba
en la zona cuando apenas había pasado una hora desde que se detectó
el conato.
Este incendio ha dejado una enseñanza: el mar de nubes obligó
a los helicópteros a volar hacia el Sur para tomar agua, perdiendo
un tiempo precioso en la lucha contra la llegada de la noche. A buen
seguro que se ha tomado nota para, en lo posible, remediar el imprevisto.
Fuente: Diario de Avisos, 23-05-06
