Una vieja nave, situada en suelo urbano y donde
antiguamente se instaló la fábrica de Embutidos Juanito,
al comienzo de la carretera de La Esperanza, ha sido ocupada por la
empresa de mantenimiento de carreteras Villar desde hace algunos años.
Desde entonces una auténtica pesadilla es la que viven los vecinos
que no han comprado sus casas en terreno industrial, sino supuestamente
en una zona residencial donde, entre otras cosas, se supone el derecho
al descanso nocturno.
Villar, empresa foránea que ingresa
anualmente millones de euros de su contrato con el Cabildo, así
como de construcción de señalizaciones, obras menores,
etc., ha conseguido un auténtico chollo con esta nave, que en
su día cayó en desgracia debido a los problemas judiciales
de sus anteriores propietarios y, ni cortos ni perezosos, se instalaron
allí, en zona urbana, llevando a cabo una actividad molesta y
clasificada, toda vez que durante las 24 horas del día se realizan
allí operaciones de carga y descarga, relevos de servicios, manejo
de combustibles, pinturas y venenos que utilizan para fumigar indiscriminadamente
los bordes de las carreteras -de lo que un día de estos les contaremos
algo más-. Por eso, y por la avaricia que mueve a estas grandes
empresas, no han buscado unas instalaciones adecuadas, con accesos seguros,
en un polígono industrial, donde único tienen cabida este
tipo de indotaciones. Eso es caro, más barato es joderle la vida
a muchos vecinos que, con la llegada del verano, no pueden dejar abierta
la ventana por la noche, porque lo más normal es que te despierte
una grúa o un camión cargando materiales a las dos o a
las cuatro de la mañana.
Esta es la manera cómo funcionamos
aquí, si esto lo hace cualquier desgraciado le viene la Guardia
Civil y le levanta los pies del suelo. Pero con una empresa poderosa
e influyente se han topado los vecinos de la zona de La Mina, dentro
del municipio de La Laguna. Jodido lo tienen para que alguien atienda
las múltiples denuncias que han presentado durante años,
pese a que, a simple vista, la razón en sus quejas no tiene vuelta
de hoja.

Situación de la empresa Villar, mantenimiento
de carreteras, dentro de una zona
residencial en La Mina

Actividades nocturnas de la empresa

Una auténtica estación de servicio
, en condiciones deplorables, se encuentra
junto a las viviendas para el abastecimiento de la empresa.

LLenan bidones de combustible directamente
del camión

Tráfico incesante de camiones que,
en estos últimos días, están acumulando
escombros en la zona

Depósito de combustible

Viejo método de succión de combustible
con la boca para llenar bidones. Alucinante.

Salida peligrosísima saltándose
línea continua

La salida de la instalación, hacia
la carretera de La Esperanza, no tiene seguridad
alguna, se encuentra entre una curva y un cambio de rasante sin visibilidad.
Los centenares de vehículos, que a todas horas del día
y de la noche salen de la instalación representan un riesgo gravísimo
para en tráfico y generalmente, como se observa, se saltan la
línea continua con el peligro añadido que ello represente.
Lo de la infracción es lo de menos, éstos, como se dedican
a la conservación y supuestamente a velar por la seguridad de
nuestras carreteras, seguramente están exentos de cumplir con
la normativa de tráfico, entre otras. Se supone, porque así
funcionan las cosas en las repúblicas bananeras como ésta.
(Imágenes remitidas
por vecinos del barrio, más de un centenar nos han mandado)