Teníamos datos de que la cosa
estaba jodida, algunos datos hay de Cáritas y demás, o
de las dificultades de muchas familias para llegar a fin de mes. Pero
los números que ofrece hoy el editorial de El Día, francamente,
nos han dejado hablando solos. Y se pregunta uno que, si esta es la
situación en la que nos encontramos, qué hace un medio
como ese, tan influyente, recaudando fondos para reconstruir el Obispado
o preocupado por cambiarle el nombre a Gran Canaria, por la fusión
Santa Cruz-Laguna, por las pintadas en las calles y jamás, que
nosotros recordemos, les hemos visto editorializar sobre esta 'realidad'
que nos situaría en unas condiciones de vida que nunca se habían
visto por aquí, ni cuando nuestros padres y nuestros abuelos
tuvieron que coger las pateras para mandarse a mudar. Porque gente viviendo
entre ratas y basura... las hay, afortunadamente pocas, aunque 'El Día'
nunca se ha ocupado de ellas más
que para hacer chistes vergonzosos.
'El Día' se está escabullendo,
sin disculparse antes, del lenguaje racista y xenófobo de las
últimas semanas, auténticamente nazi y que
rayaba lo delictivo, para instalarse en otra postura más
propia del populismo fascista de personajes con cierto éxito
en Europa, como es el caso de Jean-Marie Le Pen. Se trata de un discurso
que también vende mucho y que consiste, esencialmente, en culpar
al inmigrante de la pobreza, de la falta de empleo, de la mala atención
sanitaria o de los problemas de la educación. La coña
la han cogido con los gastos que hace el Gobierno para mantener a los
menores inmigrantes que deben ser los mismos, alguien debería
aclararlo, que los que se afrontan para atender a los centenares de
menores en situación de desamparo que tenemos aquí también,
por desgracia.
Hay quien dice que son dos personajes,
que también arribaron a Canarias no hace tanto 'a hacer las américas'
-aunque no en cayucos ni con la piel demasiado oscura-, los que están
inspirando esta línea editorial del periódico, que por
lo visto les ha hecho aumentar las ventas, que se alimenta de fomentar
el odio entre los canarios desde hace años pero que, últimamente,
ha aprovechado la llegada de cayucos para arremeter con este despreciable
discurso racista y xenófobo. A uno de estos subdirectores le
oíamos, con su acento godo propiamente dicho, hacer popular el
chiste de los cayucos en Radio El Día, en directo: '¿Sabes
por qué los cayucos llegan a diferentes sitios de la costa de
Tenerife? Pues si vienen hambrientos se van a Las Galletas, si vienen
con frío se van a Los Abrigos y si son creyentes se van a Los
Cristianos. Pero si son maricones se van a Las Palmas'. Así
lo contaron, la mitad Pepe Moreno, director de Radio El Día,
y un tal Catalán mientras se tronchaban de la risa.
Y la
manifestación del domingo pasado no iba dirigida contra 'El
Día', en ese titular seguramente también se haya pasado
alguien, pero sí es cierto que cuando pasamos por la puerta de
esa empresa mostramos un claro rechazo a que alguien pretenda vender
más periódicos a costa de la miseria humana. Y de seguir
las cosas así no cabe duda que los de siempre, mientras los irresponsables
políticos miran para otro lado porque no les interesa meterse
con este monstruo, tendremos que volver, con todos los permisos, a la
puerta de esa empresa editorial a decirles que se vayan con sus arengas
racistas, xenófobas y contra hermanos nuestros a tomar viento
fresco. Que para eso somos una minoría cada día más
orgullosa de serlo dentro de tanta mierda. Y no nos referimos a esas
ratas y a esa basura entre la que dice El Día que dormimos casi
todos. Es algo mucho peor que eso: Fascismo cada día más
auténtico.
Por cierto, que el Peytaví arremetía
hace un par de días contra los trabajadores de 'El Día'
que no comparten esta vergonzosa línea editorial, que afortunadamente
son todavía mayoría. Lo más bonito que los llamaba
es 'bellacos' que, según el RAE, se trata de un tipo 'malo, pícaro
o ruin'. Aunque en México también significa 'caballería
difícil de gobernar'. El Peytaví éste es el que
ha dicho, entre otras lindeces, que el que quiera defender los derechos
de los menores inmigrantes 'que los
meta en su casa'. Te cagas.
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Para que nos entendamos:
Canarias tiene más de 500.000 personas en el umbral de la miseria,
sin ropas, sin centros de acogida, sin techo donde dormir, sin comida,
sin derecho a nada y malviviendo entre ratas y basuras. Para estos canarios
ni existen preoyectos ni colectivos ni ONG ni subvenciones millonarias
ni derechos humanos ni nada, aunque sea con nuestros dineros y consentimiento.
Con los inmigrantes somos los mejores en cuanto al trato: les damos
ropas, comida, techo, sanidad, escuelas, les ponemos abogados, les montamos
su primera empresa a fondo perdido; están exentos de impuestos
durante cinco años, carecen de inspecciones, etc. Con
los menores somos aún mejores; nos cuestan más de 300.000
pesetas, o sea, 1.800 euros mensuales cada uno; les damos 50 euros los
fines de semana, ropas de marca, comida "a la carta", sanidad,
educación sólo para ellos y, cuando cumplan dieciocho
años, les pagaremos 100.000 pesetas al mes, les financiaremos
para montar sus empresas y les daremos formación específica.
Hay que resaltar que sus gobiernos no quieren que se los devolvamos,
prefieren que los eduquemos y los mantengamos nosotros. En cuanto a
sus familias, lo que estamos logrando es separarlos con tanta acogida
o, en su caso, traerán a toda su familia para reagrupación
familiar.
Cualquier persona sensata se dará cuenta de que estamos haciendo
el "quijote" en esto de la inmigración irregular; los
protegemos mucho más que a nuestros ciudadanos, nos empobrecen
mientras sus países y gobiernos corruptos se enriquecen con nuestros
dineros. Y no digamos en cuanto a seguridad ciudadana, ya que, por el
hecho de estar ilegales o no encontrar trabajo, delinquen como lo haríamos
nosotros en su situación. También tenemos los que, en
aras de la ausencia de ley y justicia, se dedican a delinquir como única
fuente de ingresos, forman bandas mafiosas, matan, roban, se dedican
al tráfico de blancas, venta de drogas, secuestros y un larguísimo
rosario de delitos. Si grave es esto, peor aún es que
se intente manipular de forma encubierta a través de documentales
televisivos, radio y prensa escrita los males de la inmigración
para tocar la fibra sensible de nuestro pueblo y éste permita
la invasión sin control que a diario recibimos y que está
acabando con nuestro futuro". El subrayado es nuestro.
Del editorial de 'El Día' de este domingo

20-06-06
'El Día' mantiene que la manifestación contra el racismo
y la xenofobia 'no representa el interés insular'

HAY HUMANOS SIN PAPELES Y PAPELES POCO
HUMANOS.
'EL DÍA', UN PAPEL QUE LO AGUANTA TODO