Cada dos días cae bajo el cemento en el Archipiélago
una superficie equivalente a más de un campo de fútbol.
Fuerteventura es, con diferencia, la isla que más ha sufrido
este proceso, seguida por Lanzarote y Tenerife. En esta isla destacan
Adeje y San Miguel de Abona.
E.C., S/C de Tenerife
Sólo el 40 por ciento de las 743.504 hectáreas de extensión
del Archipiélago se pueden urbanizar, ya que el resto son espacios
naturales, zonas con fuerte pendiente o por encima de los 1.200 metros
de altitud no aptas para ser ocupadas. En ese terreno restante, la presión
urbanizadora en los últimos años ha sido feroz, y desde
1997 al año 2002 la superficie que ha quedado sepultada bajo
el cemento ha pasado de 6.476 hectáreas a 9.976, lo que supone
un incremento del 54 por ciento. En la práctica, eso supone que
cada menos de dos días queda ocupada por edificios una superficie
equivalente a un campo de fútbol.
Así se desprende de un estudio sobre la evolución de
la superficie edificada en Canarias que elaboró el año
pasado la empresa pública Grafcan, que excluye elementos de naturaleza
hidrográfica o asociados a invernaderos, aunque sí computa
naves industriales o cobertizos.
La presión urbanizadora ha sido especialmente elevada en la
isla de Fuerteventura, con un crecimiento de planta alojativa turística
enorme en los últimos años, que a su vez ha provocado
un gran aumento de la población y, por tanto, de las necesidades
residenciales. En 17 años, su superficie edificada ha aumentado
un 169 por ciento, pasando de 233 a 628 hectáreas. En algunos
municipios se ha incrementado hasta un 270 por ciento. Ha crecido también
mucho, aunque en comparación con Fuerteventura parezca poco,
Lanzarote, con casi un 60 por ciento, mientras que Tenerife está
en tercer lugar, con un 51 por ciento.
Por provincias, no obstante, el incremento ha sido mucho mayor en la
de Santa Cruz de Tenerife, que ha pasado de 2.767 hectáreas edificadas
en 1997 a 4.868 en 2002, un 75 por ciento más, mientras que en
Las Palmas la diferencia es del 37 por ciento.
La evolución ha sido constante en los últimos años,
y si de 1987 a 1996 aparecieron 1.910 hectáreas nuevas edificadas,
desde entonces hasta 2002 fueron 1.586.
Por municipios
El análisis de los resultados que ofrece Grafcan por municipios
es todavía más llamativo, ya que se ponen de manifiesto
además unas enormes diferencias por zonas.
En el que más ha aumentado la superficie edificada de toda Canarias
es Antigua, con un 270 por ciento en 15 años, seguido de Pájara,
con un 241 por ciento (ambos en Fuerteventura); Adeje, con un 194 por
cien; San Miguel, con un 172 por ciento, y Tuineje, con un 109 por ciento.
En el otro extremo están los municipios grancanarios de Ingenio
y Telde, que incluso han reducido el terreno ocupado por edificaciones.
En el caso de las islas occidentales, Grafcan no disponía de
los datos en 1987 de La Palma y El Hierro, por lo que la comparación
no puede realizarse. En cuanto al resto, además de Adeje y San
Miguel, destacan los casos de Arona, Arafo, Granadilla, Candelaria o
El Rosario.
En Adeje se ha pasado de 76 hectáreas que estaban construidas
en 1987 a 224 en 2002; Arona tenía 153 y ahora 299; San Miguel
ha pasado de 37 hectáreas a 102 en 15 años; Candelaria
tenía 54 y ahora 101; Arafo ha pasado de 31 a 60; Granadilla
de 96 a 173; y El Rosario, de 60 a 110. Cada hectárea equivale
aproximadamente a la superficie de un campo de fútbol.
En las zonas donde menos ha crecido la población, como la Isla
Baja, es donde menos se ha incrementando la superficie edificada, aunque
siempre por encima del 20 por ciento.
Las Palmas de Gran Canaria es el municipio con más población
y con más superficie urbanizada, con 1.012 hectáreas en
el año 2002. Detrás está La Laguna, con 698 hectáreas;
Santa Cruz de Tenerife, con 574, y Telde, con 456. Ninguno de los cuatro,
no obstante, están entre los que más han crecido.
El auténtico oro canario
Canarias es la región española que más
presión compradora de terrenos tiene en toda España.,
el doble que la media. Adeje es uno de los municipios españoles
con más apremio por parte de los promotores, pero también
destacan La Orotava, Santa Cruz o Granadilla.
E.C., S/C de Tenerife
Canarias ha construido cientos de miles de camas turísticas
en los últimos años, a las que hay que sumar más
de 30.000 nuevas viviendas cada año, que además en muchos
casos son casas unifamiliares que ocupan aún más territorio.
Dada la escasez de terreno susceptible de ser construido, no es de extrañar
que el Archipiélago sea la comunidad autónoma española
con una mayor presión compradora, según ha puesto de manifiesto
recientemente un estudio realizado por Dyrecto, una empresa de consultoría
especializada en servicios al promotor inmobiliario.
Según sus datos, la presión de los promotores en busca
de terrenos para construir en la provincia tinerfeña triplica
la media nacional, y en Las Palmas la duplica. Por municipios, en Tenerife
esa presión es seis veces superior a la media estatal en Adeje,
y alrededor de tres veces más en La Orotava, Santa Cruz, Granadilla,
Candelaria o La Laguna.
En el año 2000, en Canarias sólo quedaba un 20,8 por
ciento del total del territorio susceptible de ser utilizado, una vez
descontados los terrenos no aptos y los ya ocupados por edificaciones,
vías, agricultura y espacios públicos. Ese porcentaje,
no obstante, es mucho más bajo si se elimina el caso de Lanzarote
y Fuerteventura, islas donde queda más terreno disponible a pesar
de la fuerte construcción de los últimos años.
En Tenerife, hace seis años quedaba disponible un 15 por ciento
del terreno, en Gran Canaria un 13,2 por ciento, en La Gomera un 7,1
por ciento, en La Palma un 4,2 por ciento y en El Hierro un 6,6 por
ciento.
Uso del territorio
En la actualidad, según los datos del censo turístico
del Gobierno canario, hay hasta 543.000 camas en las Islas en estos
momentos. En cuanto a viviendas, según un estudio elaborado por
el Observatorio Español de la Sostenibilidad recientemente, sólo
en 2005 estaban proyectadas en Canarias más de 35.000 casas,
casi un 10 por ciento más que el año anterior, lo que
supone que este sector está experimentando un auténtico
auge, aunque gran parte de esas nuevas viviendas probablemente quedarán
vacías o estarán dedicadas a la segunda residencia.
En el censo de 2001 se computaron ya casi 900.000 viviendas en todo
el Archipiélago, de las que 140.000 estaban vacías y 120.000
destinadas a segundas residencias. En los últimos años,
además, este fenómeno se ha incrementado, ya que numerosos
inversores canarios están destinando fondos de la Reserva de
Inversiones de Canarias (RIC) a adquirir inmuebles, que en cinco años
no se pueden vender, sólo alquilar, aunque en muchos casos ni
tan siquiera se aprovecha para eso.
Fuente: El Día, 25 de junio 2006