Foro contra la Incineración

Tenerife
                 
¿Tenemos un Guggenheim en Tenerife?
                 
28 - 09 - 03

 

Dice Ricardo Patrick Melchior que ha recibido muchas llamadas de lo que él denomina "tour operadores culturales" interesándose en mandar aviones con turistas a Tenerife para visitar el nuevo Auditorio. También dice, él junto con otros, que la rentabilidad del nuevo auditorio se demuestra con lo sucedido en Bilbao con el museo Guggenheim, otros comparan este edificio con la Catedral de Burgos, con el Sydney Opera House y qué sé yo cuántas grandilocuencias de este calibre hemos tenido que oír estos días. Que si setenta medios de comunicación de todo el Mundo, que si "el Mundo entero está pendiente de un ala", que si el sonido es el mejor del mundo... Esto, la verdad, es que empieza a parecerse más a una especie de antología del disparate que a otra cosa.

Los que hemos visto la sala sinfónica por televisión, porque no formamos parte de esa gran familia de los "mil seiscientos" que entraron de gorra el primer día, nos hemos llevado, francamente, una profunda decepción. Supongo que esa decepción se atenuaría ocupando una de esas butacas que te lanzan un chorro de aire acondicionado por el trasero para arriba. Pero por la tele, la verdad, resulta especialmente deprimente que una sala que nos ha costado un ojo de la cara no resista comparación alguna en cuanto a presencia y belleza con otra vecina que no ha costado ni la tercera parte, como es la del Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas, cuya sonoridad será mejor o peor, pero sobre ese asunto el 99,9% de la población no tenemos criterio ni ahora ni nunca porque nuestras orejas no nos dan para más y, además, nos importa bastante poco.

Los que defienden a muerte el faraónico auditorio -en apariencia externa- que nos hemos disparado en Tenerife son, curiosamente, los que no tuvieron que pagar el primer día para entrar. Yo pienso que ya que tanto lo defienden deberían renunciar a las invitaciones de aquí en adelante y comenzar a pagar en la taquilla como el resto de los ignorantes e incultos que no consideramos justificado un gasto tan elevado, para un edificio con tan poca funcionalidad. Qué bonito sería ver a don Ricardo Patrick Melchior defendiendo el Auditorio después de pasar por la taquilla para intentar mitigar, en la medida de lo posible, el grave daño que le hemos causado a unos recursos que nos hacer tanta falta para otras cosas por el capricho de unos cuantos que no deben ser más de mil seiscientos, probablemente.

Una generación de tinerfeños se ha perdido ya la maravilla de poder disfrutar, en su juventud o en su etapa universitaria, del Teatro Leal de La Laguna, una joya de nuestra cultura y de nuestro patrimonio. Varias promociones de universitarios no podrán recordar el día de mañana el disfrute de este recinto en conciertos, festivales de teatro, etc. como sí tuvimos la suerte de disfrutar otros que somos más viejos ¿La razón? unos trozos de escayola que se desprendieron inoportunamente del techo poco después de una costosísima rehabilitación.

Estos nacionalistas a los que no les importa esto un carajo, éstos que lo único que sueñan es con el poder, con los aires de grandeza, con codearse con la realeza o con tranvías cuando son incapaces de habilitar un carril para que pasen las guaguas como en cualquier parte del mundo; estos nacionalistas nos están metiendo en un grave compromiso de cara al futuro. El Auditorio, tal y como ellos lo soñaron, lo tienen ahí –aunque no hayan conseguido la ridícula pretensión de denominarlo Auditorio Real- sólo ellos saben exactamente lo que habrá costado, cualquier cosa que intenten traer ahí en forma de ópera, zarzuela, ballet, etc. de primer nivel nos dejará unas pérdidas económicas impresionantes que tendrán que seguir saliendo del dinero de todos. Sería bueno, repito, que se acabase con las invitaciones a costa del erario público y todo el mundo, incluido "el clan de los mil seiscientos" paguen en adelante y nos ayuden a todos a asumir este disparate.

He intentado acceder al auditorio que he pagado de mi bolsillo -junto con otros muchos- sólo a echar un vistazo a la sala sinfónica, aunque sea de lejos, y ¿saben lo que me ha dicho el guardia? que si quiero que pague la entrada para el concierto, que eso de puertas abiertas para que los que pagamos la factura veamos en qué hemos invertido nuestro dinero, eso no está previsto por el momento sino por la tele. Chúpate esa.

Los datos, pese a las previsiones de Ricardo Patrick Melchior, no parecen indicar que tengamos un Guggenheim en Tenerife, ni que Santa Cruz -para bien o para mal- sea Bilbao, que es una ciudad muy industrializada que tiene uno de los metros más modernos de Europa o un impresionante auditorio que se llama Palacio de Congresos y de Música Euskalduna, multifuncional, con capacidad para unas 2.200 personas en su sala principal, con una acústica de espanto y una belleza y amplitud extraordinarias. Sería bueno, probablemente, que de una vez por todas intentásemos poner los pies sobre esta tierra nuestra para caminar con el pasito un poquito más firme de cara al futuro. Con los pies más pegados al suelo, quiero decir.

Juan Jesús González

Vea nuestra imágenes del Auditorio

http://www.guggenheim-bilbao.es/caste/edificio/el_edificio.htm

 

 
                 
 
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