Ricardo Melchior le ha metido una curva,
haciendo un destrozo, al trazado del tranvía de Tenerife con
respecto al proyecto original porque, al parecer, Adán Martín
le advirtió que no quería ese aparato provocándole
vibraciones junto a Presidencia del Gobierno.
No se explica, de ninguna manera, esta
tremenda curva, que ha provocado un verdadero destrozo vegetal frente
al antiguo Cuartel de San Carlos (monumento histórico, de 1850,
en obras desde mayo del 2003, que tenía que estar terminado desde
noviembre del 2004, pero que está peor que antes de que lo tocaran),
cuya entrada principal se la han cargado dado que el aparato pasa a
apenas metro y medio o dos metros de la puerta, por el paseo arbolado
que tenía la avenida marítima y que, lógicamente,
se han mamado.
No es extraño que, con este disparate
de modificaciones absurdas y que complican el trazado, se hayan mamado
desde febrero de este años los 10 millones de euros que
tenían previstos para 'imprevistos'. Y es que meterle una
curva, o dos en este caso, a un tranvía -cuando se podía
haber seguido recto perfectamente- es algo que la gente sensata se piensa
muy bien por ahí, porque cada curva representa un riesgo, disminuye
la velocidad a la que opera el aparato y, en este caso, se aumenta la
distancia del recorrido. Más caro, más tiempo, más
riesgo... ¿Qué más podemos pedir de las cabezas
pensantes que están llevando a cabo este proyecto?
Ya se
les ha empezado a hundir, con unas simples pruebas, no han dejado
conducción eléctrica, ni de agua ni de nada que no se
hayan cargado. Se les han caído puentes... ¿No hay nadie
en ese Cabildo que ponga un poco de orden en este desastre?

Al llegar a este punto, al final de la Avda.
Bravo Murillo, el tranvía tendría que
haber seguido recto, entre la trasera del Cuartel de San Carlos y la
trasera
de la Presidencia del Gobierno, sin curva alguna hasta el Intercambiador.
Como estaba en el proyecto inicial, vamos. Sin embargo obsérvese
la curva
que le están metiendo a la izquierda para pasar por la fachada
del Cuartel de
San Carlos, por la Avda. Marítima.

Por aquí estaba previsto que siguiera
el tranvía, trasera del Cuartel de San Carlos.
Tenían espacio suficiente como para no tener que tocar ni uno
sólo de esos laureles.

Fachada del Cuartel de San Carlos, antes de
la llegada del tranvía. En obras
desde hace tres años, cuando tenían que haberlo terminado
en año y medio,
pero todavía con sus arbolitos y su buen rollo.

Después de meterle la curva al trazado
se han plantado delante de la misma
puerta del edificio con las obras, después de llevarse por delante
la hilera de
árboles que daban sombra en el frente de este edificio histórico.

Rehabilitación edificio antiguo
"Cuartel de San Carlos"
Presupuesto: 2.732.029,28 euros
Comienzo: Mayo 2003
Plazo ejecución: 18 meses (Noviembre de 2004)
Retraso: 20 meses (Esto último no no dice el cartel, lógicamente)