Algunas de las las cinco empresas constructoras
que han pasado por las obras del parque que, desde hace más de
25 años, les prometieron a los vecinos de la zona de Camino del
Hierro -y varios barrios más que se beneficiarían directamente
de él-, han tenido que vender piedras y tierra de los desmontes
para cobrar un duro, dentro del despropósito en el que se ha
convertido el proyecto del parque 'Cuchillito de Tristán'.
Miguel Zerolo ha comenzado ya la campaña
electoral, después de toda una vida dedicada a la política
-jamás ha trabajado en nada que tenga que ver con buscarse los
garbanzos por ahí-, lo ha hecho como lo hacen todos estos indecentes,
de todos los partidos trillizos éstos, metiéndole mano
al erario público para lanzar una campaña televisiva sobre
sus planes par los barrios. Pondrán unas farolas, unas papeleras,
unos cagaderos para perros, retocarán por aquí y por allí
y se plantarán -después de gastarse 90 millones de euros
que sacaron de vender la empresa municipal de aguas, lo único
rentable que había en ese Ayuntamiento- en las elecciones del
2007 con la cara lavada pero sin resolver ninguno de los grandes temas,
con miles de jóvenes tirados por esas calles porque nadie les
ofrece otra cosa mejor que hacer.
Pero lo de los 25 años del parque
Cuchillito de Tristán, francamente, parece una auténtica
pasada. Recientemente han inaugurado las obras de remodelación
del Parque García Sanabria
en el que se han gastado nada menos que 1.500 millones de pesetas
que nadie sabe dónde los han metido, por cierto. Pero para un
parque como éste, que tanto beneficio podría representar
para varios barrios muy populosos de la Capital, convertido desde hace
más de dos décadas en montañas y montañas
de escombros, para esto todo son problemas. Hace unos años hicieron
un gran montículo en el centro, en forma de mirador, con gigantescas
piedras montadas una arriba de la otra tal cual, lo que hizo que parte
del montículo se derrumbara provocando una auténtica conmoción
en la zona ante lo que parecía una especie de terremoto.
Pero es que Zerolo está disparatado
con todo lo que tiene que ver con el pelotazo de Las Teresitas, donde
las arcas públicas han perdido miles y miles de millones de pesetas
en beneficio de unos listos, los mismos de siempre, y con cargarse el
puerto de Santa Cruz para construir marinas deportivas y playas artificiales.
Proyectos como este parque, para los barrios, duermen el sueño
de los justos a la espera de que esta manada de piratas se ocupen de
las cosas verdaderamente importantes, sin tanto lujo ni pisos de parquet
o focos que salen de dentro de los jardines, como el García Sanabria,
sino cositas útiles para la gente y a favor de la calidad de
vida. Ni tanto dinero hace falta para eso pero, seguramente, ahí
está la madre del cordero, porque sólo están por
las grandes obras tipo Auditorio, Óscar Domínguez y chorradas
como El Tanque, con cuyos presupuestos se podrían haber trasformado
cuatro ciudades como la de Santa Cruz, ofreciéndole buenos servicios
útiles para los ciudadanos.
Claro que con cositas de éstas
tampoco puede ir Zerolo a Nueva York a presumir de que se encuentra
a la vanguardia de la arquitectura moderna. Y eso, queramos o no, viste
mucho. Aunque después no podamos tener un centro público
decente para mayores, guarderías, parques o coñadas de
esas. Ahora, a año electoral vista, se han vuelto a ver movimientos
en la zona y ahora parece que le ha tocado el turno a la constructora
Acciona. Ya veremos qué es lo que pasa, pero no sería
de extrañar que monten el numerito -ya ha ocurrido en otras campañas-
y después se quede todo en agua de borrajas. Ya veremos por dónde
salen éstos ahora.

Toda la zona lleva años completamente
vallada. En la imagen viviendas
expropiadas para el parque que no llega

Montículo en forma de mirador que se
ha caído por el otro lado, tiene hasta las
barandillas puestas, pero lógicamente podridas ya

Cinco empresa constructoras distintas se han
hecho cargo de la obra a lo
largo de los años. Hoy no se observa otra cosa más que
el vallado
perimetral y montañas y montañas de piedras y tierra.

Escalera construida desde hace unos años.
Últimamente están
trasplantando algunos árboles de los que se han ido cargando
por
ahí con el tranvía y demás

Mirador al que se le caen los muros porque
parece que está hecho con el culo

Vista general de la zona, junto al inicio
de la Avda. Príncipes de España