Puede que existan diferencias entre el accidente del Yakolev-42 y el choque contra el mar del Sikorsky S-61 el pasado sábado cerca de los Roques de Anaga. Pero la similitud de una cosa y la otra nos resulta más que evidente: administraciones públicas pagando a empresas privadas para que hagan servicios públicos apostando al máximo, como es lógico, por la rentabilidad y despreciando determinados aspectos de la seguridad. Entre otras cosas comprando helicópteros usados por ahí a precio de saldo.
De otra manera a ver cómo se come que determinados empresarios, con buenas relaciones políticas en el seno del PePe y demás, se hayan convertido en las fortunas mayores de España alquilando sus servicios de helicópteros a las administraciones públicas.
¿Qué pensaríamos si cada año se cayeran dos o tres aviones de Iberia? Pues que no despegaría ni uno sólo de esos aparatos. Pero el vacilón que se traen nuestros políticos con el tema de los helicópteros está dando demasiados disgustos. En el 2004 se cayó un helicóptero sanitario en Gran Canaria -cinco muertos- cuando se rescataba, sin copiloto, a unos accidentados de guagua. Como ha ocurrido ahora todo el mundo, desde las administraciones, saltaron diciendo que era responsabilidad del piloto haber salido sin su compañero, lo que hizo que no viera unos cables de alta tensión al despegar cargado de heridos.
Ahora, acaso porque lamentablemente ha fallecido y no se puede defender, toda la responsabilidad es del Comandante: La decisión de volar con una avería, la decisión de llevar pasajeros... todo es responsabilidad de este pobre hombre y, cómo no, por parte de Helicsa todo está del diez (incluso para el Delegado del Gobierno a las pocas horas de que cayera el aparato), incluso han dicho que de qué se quejan cuando en ese mismo helicóptero es en el que vuela el presidente de EEUU. ¡Hay que tener poca vergüenza!
¿Con qué tipo de protocolos trabaja una empresa que permite que despegue una de sus aeronaves para resolver un problema técnico a cientos de kilómetros sobre el mar? Pues muy claro, con el protocolo de ahorrar lo más posible para que algún empresario -de escasa ética- se puedan codear con las mayores fortunas del país a costa de trabajar con unos helicópteros viejísimos desechados por otras empresas. Pero esto es lo que tenemos y, además, como aquí nunca nadie es responsable de nada y, en todo caso, se le echa la culpa al muerto como en el accidente de metro en Valencia... aquí paz y en el cielo gloria.
Pero hay que ver la de cosas que muchos pilotos, en su desesperación, están contado por esos foros de internet estos días. Para echarse a temblar.

En el año 2004 José Segura,
'El Conseguidor', recibió a los pilotos de
helicóptero en huelga exigiendo mayores medidas de seguridad.

Foto del helicóptero siniestrado distribuida
por la empresa propietaria
después del accidente. Dan todo tipo de datos, menos antigüedad,
horas de
vuelo, propietarios que ha tenido... De eso nada de nada. La verdad
que
en la foto, recién pintadito, parece una pasada.

El Comandante fallecido, al que nuestras autoridades
echan ahora la culpa
de todo, como cuando dijeron en el accidente de Gran Canaria, que si
el
comandante había despegado sin copiloto era por su propia voluntad
y que lo hizo
para poder rescatar a más heridos de la guagua accidentada; participando
en el rescate de los tripulantes del Mar Egeo (1992)

Los pilotos reclamando más seguridad
en los aparatos

Rescate de parte del fuselaje

Helimer en huelga + Seguridad (2004)

Helicsa -y los políticos del PSOE-
se ha apresurado a decir que el
helicóptero es tan seguro que el presidente de EEUU lo utiliza
en sus
viajes cortos. Un Sikorsky S-61. Hay que tener la cara más dura
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HELICOPTEROS, VOLANDO AL LIMITE
Algunos familiares del helicóptero siniestrado denuncian que el aparato
"Estaba muy asustado porque tenía que volar en ese aparato"
05-10-04 Los pilotos de helicópteros de Canarias acuerdan ir a la huelga
http://www.helicsa.com/ (Enlace de urgencia de la compañía para dar los comunicados auto exculpatorios)
¿Y quien controla la aplicación de las normas ante un panorama tan revuelto? La explicación no es sencilla. Aunque la Dirección General de Aviación Civil expide las licencias de aeronavegabilidad y controla sobre el papel el uso de los “restricted”, cada vez son más los pilotos que se atreven a levantar la voz para expresar lo que todo el mundo conoce pero prefiere callar. Un piloto de Helisureste hace suyo el sentir de todo el colectivo: -Aviación Civil impone a las empresas multas irrisorias. En 2002, se impuso a Helisureste una multa de 540 euros por un aparato que no llevaba su documentación original en el momento de la inspección. Ante multas tan ridículas, al empresario le resulta más rentable pagar y seguir operando igual, que cambiar, por ejemplo, las instalaciones-. Violar varios puntos de la Circular Operativa 16B le puede costar a la empresa 7.000 euros; no disponer de programación de actividad, de licencia agroforestal y de Manual de Operaciones sale aún más barato, unos 1.600 euros. ¿Quién da más?