No es que la empresa Helicsa no sepa
diferenciar perfectamente lo que son las 'tareas de mantenimiento preventivas'
y 'tareas de mantenimiento correctivas'. Hasta un niño -explicándoselo
despacito- lo sabe, porque la diferencia fundamental es que actuamos
preventivamente cuando intentamos que no se manifieste un problema y
corregimos cuando el problema ya se ha detectado y sencillamente nos
proponemos solucionarlo.
Y esto último, y nada más
que esto último, es lo que se disponía a hacer el helicóptero
que se desplomó al mar el pasado sábado, cuando se desplazaba
de La Palma a Gando con un avisador de avería encendido. Por
eso la manipulación de la empresa, así como la actitud
cínica del Delegado del Gobierno, nos parecen de una desvergüenza
absoluta. Y no es el Comandante, como apuntan tanto el Gobierno como
Helicsa, el responsable de saber si una aeronave está en condiciones
de volar o no, para eso están los ingenieros y los técnicos
especialistas que lo mandaron a Las Palmas a cambiar la hélice,
la válvula o lo que sea. Y nadie sabe, porque es imposible saberlo
dado que el Delegado del Gobierno dice que las grabaciones están
'precintadas' y que él no sabe ni tiene por qué conocer
nada ni si el piloto realizó alguna llamada de auxilio ni nada
de nada. Es más, de nada sirvió ese 'fantástico'
radar que han puesto sobre Anaga y ni el control de Canarias, ni nadie,
detectó que el helicóptero se fue al mar y jamás
lo hubiesen encontrado si no es porque un pescador lo vio caer, teniendo
que moverse con el barco más de una hora para avisar porque,
para más Inri, no le contestaba nadie por la frecuencia habitual
para estas cosas. ¡Qué poca vergüenza!
Y con esto, tiempo al tiempo que es
con lo que intenta jugar el Delegado del Gobierno, va a pasar como con
la famosa 'comisión Delta de las narices', otra cortina de humo,
esta vez con la coña de los helicópteros que mantienen
un índice de siniestralidad intolerable mientras cuatro empresarios
sin escrúpulos, con la ayuda de unos políticos cómplices,
se siguen poniendo de oro.
COMUNICADO TRABAJADORES
(HELICSA)
(Miércoles, 10 de julio de 2006)
El Comité de Empresa de Helicsa, ante las manifestaciones vertidas
por los responsables de la compañía a raíz del
trágico accidente que, el pasado 8 de julio, se cobró
la vida de 6 personas frente a la costa de Anaga, en Tenerife, informa:
Desde este Comité de Empresa transmitimos nuestras más
sinceras condolencias a los familiares de todos los fallecidos, lamentando
la escasa sensibilidad que las empresas Helicsa e Hispacopter, pertenecientes
al grupo empresarial INAER, han demostrado hacia los familiares de las
víctimas. Hay que recordar que los dos pilotos del aparato pertenecían
a la plantilla de Helicsa, mientras que el mecánico desempeñaba
sus funciones en la empresa de mantenimiento Hispacopter.
Confiamos plenamente en que las labores de investigación se
realizarán de acuerdo a los pertinentes criterios de independencia
y profesionalidad, a fin de ahondar en las causas reales que originaron
el accidente.
A la luz de las preocupantes informaciones difundidas por la empresa
ante los medios de comunicación, queremos puntualizar que el
helicóptero accidentado se dirigía a Las Palmas para
realizar tareas correctivas en una de las palas del rotor
y no para llevar una acción preventiva de mantenimiento, como
se ha asegurado.
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COMUNICADO DE LA EMPRESA
(HELICSA)
(Lunes, 10 de julio de 2006)
Helicsa desea despejar cualquier duda que pueda surgir
sobre el estado de la aeronave accidentada y sobre la profesionalidad
de su tripulación. La compañía quiere recordar
que a bordo del Sikorsky S-61, volaban tres de los mejores profesionales
de la compañía.
Helicsa quiere dejar constancia de que el helicóptero que sufrió
el desgraciado accidente el sábado en Tenerife, se encontraba
en condiciones técnicas de vuelo y aeronavegabilidad habiendo
renovado su Certificado de Aeronavegabilidad con inspección completa
por parte de la Dirección General de Aviación Civil en
Abril de 2006, contando además con el certificado para transporte
público de pasajeros y mercancías. Señalar también
que en enero de 2005 pasó su última inspección
general en una empresa especializada en mantenimiento de Sikorsky en
Noruega.
Adicionalmente, el procedimiento exige que de manera
previa al inicio de cada vuelo el Técnico de Mantenimiento Certificador
realice una inspección pre-vuelo que garantice la puesta en servicio
del helicóptero y su aeronavegabilidad. La realización
de este procedimiento por parte de nuestra tripulación es un
hecho sobre el que todo el equipo de Helicsa no quiere que quepa la
más mínima duda, dada la acreditada experiencia de los
mismos.
Este helicóptero inició el servicio para
el Ministerio de Medio Ambiente el día anterior con un vuelo
de entrenamiento para la brigada forestal y reconocimiento de la isla
de La Palma. Como se ha indicado, estaba destinado a prestar servicio
de transporte de las brigadas especialistas contra incendios entre las
islas de archipiélago canario.
El sábado se realizaba un vuelo de Compañía
con origen en la isla de La Palma y destino a Las Palmas de Gran Canaria,
donde Helicsa cuenta con un centro de operaciones y mantenimiento autorizado
para este modelo de helicóptero.
El objetivo era realizar una
acción de mantenimiento preventivo en una de
las palas del rotor principal que, aun no afectando a la aeronavegabilidad
del helicóptero, la Compañía decide realizar para
sustituir el indicador de presión de la misma, así como
para recoger todos los equipos necesarios para la puesta en servicio
de la base en la isla de La Palma.
En el vuelo además, el comandante autorizó el transporte
de tres pasajeros de la compañía Tragsa adscritos al dispositivo
contra incendios de la isla.

11-07-06 Cristina
Narbona tiene su 'Yakovlev-42' hundido en Anaga
