Foro contra la Incineración
Tenerife
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El pueblo quiere separar, los políticos vender humo

30 - 09 - 03

Siempre, o casi siempre, el pueblo es capaz de dar lecciones a sus gobernantes, pese a que ellos nunca lo entenderán. Para el presidente del Cabildo, de origen alemán, el pueblo de Tenerife no tiene la suficiente conciencia ambiental como para contar con él en la tarea de separar la basura en origen, eso se deja para la tierra de sus ancestros o para los rubios del norte. Sin embargo, pese a la inexistencia de políticas serias en materia de residuos y convincentes en términos ambientales, la gente demuestra que está muy por encima de sus gobernantes cuando se les da una oportunidad. Otra cosa es que después las administraciones se encarguen de desmoralizarles juntando lo que ellos separan, atendiendo sólo a intereses empresariales a la hora de establecer tipologías de residuos a separar, no recogiendo los contenedores con la regularidad necesaria... Esta imagen está tomada en un barrio humilde de Santa Cruz, con casas pequeñas, capacidad económica pequeña, nivel de estudios probablemente no demasiado alto de media y, en definitiva, gente trabajadora con problemas muchas veces para llegar a fin de mes y, sin embargo, el nivel de conciencia de estas personas es muy superior al que se respira en el Pleno del Cabildo.

Que, por cierto, el nivel de conciencia del Pleno del Cabildo es nulo. Como anécdota desagradable en el último pleno del Cabildo, antes del verano, nos cogió de paso a dos miembros del Foro que pasábamos por allí y entramos porque queríamos comprobar que no iban a colar ningún asunto relacionado con el PIRS. El caso es que en el Pleno había muchos niños con sus padres entre el público que parecían hacer presión sobre algún asunto relacionado con la atención socio sanitaria. Pues parecía que los que se sentaban en los escaños intentaban a toda costa que nos fuésemos todos a base de llenar la sala de un insoportable olor a tabaco. Fumaban como auténticas chimeneas sin la más mínima consideración hacia niños, hacia viejos ni hacia nadie. ¿Qué podemos esperar de individuos que se comportan públicamente de esta manera? La nada. Es otro ejemplo de cómo Ricardo Patrick Melchior, como responsable del Cabildo, está convencido de que las leyes no tiene porqué afectarle todas a él, y que si le da la gana de permitir fumar en un lugar público cerrado, lo hace y punto, que para eso el pueblo lo eligió ¡qué carajo!