El conchabeo que existe entre las administraciones
públicas y determinados constructores ya no sólo avergüenza
cada día más a los ciudadanos de Tenerife sino que, en
ocasiones, está poniendo en riesgo directo la vida y los bienes
de las personas.
Y es que cuando el pasado día
3 de julio los vecinos del edificio Ucanca, en la calle Marqués
de Celada de La Laguna, se dirigieron al Ayuntamiento de doña
Ana Oramas para pedirle auxilio por las grietas que comenzaban a aparecer
en el primer piso, con motivo de la excavación de un solar colindante,
nadie les hizo ni puto caso. Y tuvieron que llegar al día 12,
cuando el edificio cedió literalmente, para que la primera institución
lagunera ordenase el desalojo del edificio de las viviendas, ordenara
el cierre de la calle y montase el consiguiente numerito. Como si fueran
pocos los numeritos que tenemos montados ya en esta isla nuestra o de
ellos, que ya no sabemos.
Y uno se pregunta, creemos que legítimamente,
quién coño es la constructora ésta, 'Álex
y Pérez', que está por encima del bien y del mal para
el Ayuntamiento lagunero. Porque, en cualquier lugar civilizado del
Mundo, desde que unos vecinos denuncian que una empresa particular les
está provocando grietas en sus viviendas aparece a la media hora
la policía municipal -o la autoridad que sea- con una orden de
precinto que, después, vendrán los técnicos y valorarán
lo que tengan que valorar. Entre otras cosas porque, llegados a este
punto, ya no sólo es la empresa la responsable de este desaguisado,
sino que pueden ser los propios ciudadanos laguneros los que, con sus
impuestos, tengan que pagar los platos rotos en este asunto de negligencia
municipal más que evidente. Que acaso ese es el truquito al que
está jugando algún listillo por ahí para sacar
de un apuro a algún amigo con dinero de todos los laguneros.
De vergüenza, sin ir más
lejos hace un par de días que volvieron a romper una tubería
que dejó sin agua a vecinos de otros edificios y, por más
que llamaron a la policía municipal, no apareció nadie
por allí. ¿Pero qué coño esto?
Qué carajo van a hacer con un
edificio que ha cedido literalmente, donde puertas que abrían
sin problemas ahora se atascan, con qué derecho o por encima
de qué se cree esta gente de la empresa y del Ayuntamiento que
está para destrozarle el esfuerzo de toda una vida a muchas familias
-poniendo en peligro incluso su seguridad física - que aún
están pagando muchas de ellas sus hipotecas. Asombroso, como
casi todas las cosas que ve uno en Tenerife relacionadas con la construcción
y la influencia de estos 'empresarios' en las instituciones públicas.
Y luego nos vienen con la teleserie esa de Marbella, que al lado de
muchas cosas que se están viendo por aquí, parecen auténticas
gilipolladas. O casi.
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Los vecinos del edificio Ucanca
advirtieron a Urbanismo el día 3 del riesgo de la obra
Los afectados por las obras de excavación solicitaron la presencia
de un técnico municipal para que inspecionara la obra y certificara
que su edificio no corría peligro, ya que tenían la experiencia
de un caso similar en la misma calle.
D. BARBUZANO, La Laguna
Enrique Pérez, uno de los afectados por las obras de excavación
en Marqués de Celada que han obligado a desalojar el edificio
Ucanca, señaló ayer que el día 3 del presente mes,
como consecuencia de las importantes vibraciones que producía
la maquinaria cuando tocaba los pilares del edificio, y tras conocer
la experiencia de un caso similar hace años en la misma calle,
se presentó un escrito en Urbanismo en el que los vecinos pedían
la presencia de un técnico del ayuntamiento para que inspeccionara
la obra y certificara que el edificio no corría ningún
peligro.
El citado representante vecinal informó de que hasta ayer no
habían recibido respuesta por parte de Urbanismo ni tenían
constancia de haber visto en la obra a ningún técnico
municipal.
El escrito del día 3 realizaba a Urbanismo dos peticiones más:
que se les informara de que la empresa constructora había realizado
los estudios geológicos del terreno y que podía realizar
la excavación sin que se produjera un corrimiento de tierras,
como finalmente ha ocurrido, y que disponía de todos los seguros
necesarios.
Enrique Pérez señaló que desde el primer día
que los vecinos hablaron con el constructor para saber lo que se iba
a hacer y les contó que se trataba de un sótano de dos
alturas para aparcamientos, los residentes en el edificio Ucanca sintieron
temor, ya que presintieron que la historia se iba a repetir, dada las
características del suelo de la zona. Pensaron en la posibilidad
de que el edificio sufriera desperfectos porque nunca han olvidado que
hace años, en la misma calle, a unos escasos 50 metros, en la
acera de enfrente, un edificio se deterioró debido a las excavaciones
en un solar anexo en las mismas condiciones que ahora.
El representante vecinal hizo hincapié en que los residentes
en el edificio Ucanca advirtieron cada día al constructor de
la obra que tuviera cuidado y que le informaron del caso anterior. "Nos
dijeron -explicó- que un arquitecto de la obra estaba supervisando
cada día el estado de los trabajos y que la excavación
estaba controlada. Incluso señalaron que la constructora tenía
un seguro, a lo que le respondimos que lo que nos interesaba era la
vida de los vecinos y el buen estado de sus viviendas".
Nadie puso remedio
Enrique Pérez dijo que la excavación siguió adelante
y un día, al actuar tan pegados a la cimentación del edificio,
se abrió una "cueva" de unos dos metros debajo del
inmueble que la constructora tuvo que reforzar y tapar con hormigón
armado.
Este vecino está convencido de que si Urbanismo se hubiera personado
se hubiesen evitado los actuales problemas, "pero -añadió-
nadie puso remedio ni por parte del ayuntamiento ni por la constructora
a una excavación que se ha hecho de forma irregular, ya que desplazó
los cimientos de nuestro edificio, motivó el desplome de la acera
y ha agrietado gravemente la calle".
Los vecinos están unidos y cuentan con el asesoramiento de un
abogado que, en el caso de que la constructora no resuelva sus problemas
pasado el invierno, llevará el asunto a la vía judicial,
exigiendo no sólo la reparación de sus pisos, sino daños
y perjuicios.
Aunque Urbanismo no actuó, como esperaban los vecinos, antes
de aparecer los problemas, el ayuntamiento sí lo ha hecho después
de que a las 22:00 horas del viernes día 14 cinco vecinos del
edificio Ucanca denunciaran en la Policía Local que la excavación
realizada por "una máquina martillo neumático de
grandes dimensiones ha causado grietas de dimensiones considerables
en las viviendas 1ºC, 2ºC y 3ºB y que somos parte afectada
por la obra a favor de Construcciones y Promociones Álex y Pérez".
El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de La Laguna, Francisco Gutiérrez,
destacó ayer que tanto en este caso como en el resto de las obras
del municipio, se pide al constructor que cumpla con la normativa, y
subrayó que "el único responsable de lo ocurrido
en la excavación de Marqués de Celada es el director de
la obra, ya que entendemos que se ha extralimitado a la hora de la excavación".
El concejal añadió que Urbanismo ha abierto un expediente
de disciplina contra la constructora para exigirle que garantice la
seguridad de los dos edificios, entre los que se encuentra el solar
donde se hará la nueva construcción, y que el expediente
lleva consigo una sanción y la obligación de que la empresa
repare a plena satisfacción de todas las partes tanto las viviendas
como la acera que se ha desplomado y el pavimento de la calle.
Gutiérrez dijo que en los últimos cuatro años
Urbanismo ha concedido más de 2.000 licencias de construcción
y que con lo ocurrido en Marqués de Celada son tres los casos
producidos por no hacerse la excavación correctamente.
En una resolución del martes el consejero director de la Gerencia
de Urbanismo da cuenta de cómo se procedió el pasado sábado
al desalojo del edificio Ucanca, después de que la técnico
municipal observase que la excavación dejaba al descubierto las
zapatas laterales del edificio y grietas de grave consideración
en varias viviendas. También vio grietas en el edificio número
59, al otro lado del solar. Hizo constar que la excavación motivó
fuertes oquedades bajo el firme de la calzada que han acabado hundiendo
parte del firme y de la acera.
En el expediente, José Antonio Plasencia Álvarez, arquitecto
responsable de la seguridad de la obra, "pone de manifiesto que
como arquitecto director, hace constar que se adoptan y se adoptarán
todas las medidas necesarias para la seguridad de las personas y bienes
de las edificaciones colindantes y en especial las viviendas del edificio
Ucanca".
Una de las consideraciones jurídicas que hace constar el Ayuntamiento
de La Laguna es que "los propietarios de construcciones tienen
el deber de actuar en condiciones de seguridad, con sujeción
a las normas sectoriales, cumpliendo las condiciones para habitabilidad
o el uso efectivo por el planeamiento".
Fuente: El Día, 20 julio 2006

Locales apuntalados

Los pisos han saltado literalmente

Muchas puertas hasta de aluminio ya no cierran
sino a empujones,
cuando estaban perfectamente ajustadas ¡El edificio ha cedido
en peso!

Estado del solar colindante, en lugar de abrir
por partes, asegurando el muro
por tramos, le meten la pala a todo para mayor economía poniendo
en
peligro real la estabilidad de todo un edificio ¡Hay que joderse!

Solar desde el frente

Techos agrietados y apuntalados

Los zócalos han saltado debido a unas
impresionantes grietas

'Álex y Pérez' , constructora
a la que Ana Oramas le permitió continuar con un
desmonte hasta casi dos semanas después de que los vecinos denunciaran
la aparición de grietas en la estructura de sus viviendas