Que la impresionante valla, de unos
tres metros de alto, que el Cabildo de Tenerife ha puesto en torno a
los terrenos expropiados del Complejo Medioambiental de Arico -vertedero
de momento- supone otra barbaridad más, injustificable desde
todo punto de vista, es algo que a nadie se le escapa. En absoluto era
necesario vallar otra cosa que no sean las instalaciones principales.
Pero el tema tiene su guasa -si no fuera
por la pasta que nos ha costado a todos de nuestros impuestos- desde
el momento en que, poco a poco, la tremenda valla se está viniendo
abajo casi por su propio peso debido a que, como se puede observar en
las imágenes, las 'especificaciones técnicas' que se han
aplicado para la sujeción de estos tremendos tubos al suelo parecen
cosa, más bien, de juego de niños en el patio de colegio.
Apenas unos 15 o 20 centímetros
enterrados, o semienterrados, con un poco de cemento y un par de piedritas,
en una zona ventosa como esa, hace que tengan que estarla enderezando
a cada rato porque se viene al suelo con una facilidad pasmosa. Pero
todo es ridículo, hasta rebaños de cabras entran por boquetes
que, sensatamente, han abierto cabreros, cazadores y demás. ¿Qué
sentido tiene tener cerrados de esa manera centenares de miles de metros
cuadrados donde tradicionalmente se han realizado todo este tipo de
actividades y que, hoy en día, no tiene sentido alguno intentar
limitarlas?
Así son las cosas y así
se las hemos contado. Pero lo que uno se pregunta es qué pasaría
si en esta isla todo el que tiene un trozo de terreno se dedica a poner
este tipo de vallados indiscriminados, como en el
camping de Tajao, e el caso de la
animalada de El Bueno. ¿Es que nos hemos vuelto todos locos
ya definitivamente?

Desvíos de barrancos vallados doblemente,
justificadísimo en este caso
para que la gente no se mate



Una sujeción al suelo de risa, si esos
tubos no los entierran al menos 30 o 40
centímetros....

Pasos de rebaños de cabras abiertos
sensatamente por la gente que, como es
lógico, no admite esta barbaridad

El vallado se mete dentro de los barrancos
y por todas partes

De locura

Al suelo