No podemos decir, afortunadamente, que
nos encontremos en época de vacas flacas. El Auditorio
de Santa Cruz, el Óscar Domínguez,
el Magma o El Tanque -cuyo 'mantenimiento
... es muy económico ... sólo es cuestión de limpiar
y un poco de tres en uno' (según la cuñada del
Presidente del Gobierno)- dan muestra de que nuestras administraciones
tienen recursos, como nunca, para gastar en lo que ellos entienden por
cultura que, generalmente, poco tiene que ver con la recuperación
y la valorización de lo más genuino y valioso de nuestro
patrimonio cultural.
Y es posible que entre los muchos ejemplos
que podemos encontrar en Tenerife de esta situación lamentable,
sea la casa del corsario Amaro Rodríguez Felipe, conocido como
el corsario Amaro Pargo, en el barrio de Machado -municipio de El Rosario-
uno de los ejemplos más escalofriantes.
Amaro Rodríguez Felipe, nació
el 3 de mayo de 1678 y fue bautizado por el padre Manuel Hurtado Mendoza,
en la iglesia de los Remedios de La Laguna, siendo su padrino Amaro
López. (posteriormente se convertiría en el "CORSARIO
AMARO PARGO", muriendo el 4 de octubre de 1747.
Según el periodista Domingo García Barbuzano, la casa
es de principio del siglo XVIII, por el tipo de edificación,
ya que no aparecen documentos que acrediten con exactitud la fecha de
su construcción.
Una de las cosas mas sobresalientes es que la citada zona de la vivienda
contó con un bello artesanado que, al ser semejante al de la
ermita de El Rosario, según concepción Reig Ripoll, podría
ser de limabordón y almizate octogonal de reducidas dimensiones,
decorado con rombos de cintas. La construcción disponía,
además, de cocina amplia, alacenas empotradas, comedor, una gran
era y un aljibe.
Entre los papeles que poesía el último habitante de la
casa, Felipe Trujillo, sobresale el que aun recuerdan su hijo y su nieta,
que ha sido reproducido por Reig Ripoll en su libro sobre la ermita
de nuestra señora de El Rosario y la casa del Pirata o casa de
los mesas.
En fin, que de todo este patrimonio
sólo quedan las ruinas y la clara intención por parte
de Ayuntamiento, Cabildo y Gobierno de Canarias de que todo termine
de venirse abajo acaso para construir adosados. Una historia vergonzosa
más, de las muchas que podemos encontrarnos, de unos políticos
que entienden que la cultura consiste en muchos botellones y 'Son Latinos',
obras faraónicas y despilfarro de dinero público entre
los amigos más allegados. O familiares, en el caso de Adán
Martín. A lo más genuino de nuestro patrimonio que le
den por el culo, que es como sabemos expresar este sentimiento algunos
que somos más brutitos. No tan cultos ni tan listos como Dulce
Pérez, vamos. Que es tan lista y tiene tanta personalidad que
hasta se ha cambiado el nombre de pila.
RUINAS DE LA CASA DEL CORSARIO
AMARO PARGO:









28-06-06
El coste del Instituto Óscar Domínguez casi se duplicará
y pasará de los 23 a los 40 millones

15-05-06 Auditar el
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