Tremendo susto no se han llevado los
operarios que procedían, en la mañana de este viernes,
a realizar una excavación para la ampliación de los nichos
del cementerio de Breña Alta, junto al aeropuerto viejo. Y es
que entre los restos de tumbas antiguas que se están levantando
han aparecido del orden de 12 extremidades humanas, principalmente piernas,
que se encontraban enterradas en bolsas de plástico.
Al parecer, y según relatos de
algunos testigos presenciales, estos miembros se encontraban en estado
de semidescomposición, dado que el hecho de que se encontrasen
en bolsas perfectamente cerradas, que se rompieron
fruto de la acción del tractor que lleva a cabo la excavación,
hace que se retrase el proceso de descomposición, por lo que
el olor resultaba especialmente desagradable así como el aspecto
de miembros humanos amputados en ese estado.
Según parece este desagradable
hallazgo es fruto de enterramientos relativamente recientes que, sorpréndase,
lleva a cabo el Servicio Canario de Salud dado que en ocasiones ha procedido
a enterrar estos restos, que no son otra cosa que amputaciones quirúrgicas,
en el cementerio más cercano al Hospital Insular de La Palma,
que se encuentra a poca distancia del cementerio.
Ante tan macabro hallazgo los operarios
procedieron, como buenamente pudieron, a abrir una nueva fosa en otra
zona del cementerio, no afectada por las obras, para llevar a cabo el
enterramiento urgente de aquellos restos que, entre otras cosas, suponían
un grave riesgo de infecciones y demás, independientemente del
mal trago que pasó esta gente de manera inesperada.
Hombre, y dice uno -pese a formar parte
del Foro contra la Incineración- que hasta en La Palma hay ya
un hornito crematorio de esos donde se convierten los cadáveres
en cenizas. Y no estaría mal, a nuestro modo de ver al menos,
que el Servicio Canario de Salud fuese reuniendo estos restos en un
congelador hasta que disponga de una cantidad suficiente como para llevarlos
a incinerar con cierto grado de dignidad. Vamos, que parece lo más
razonable y sensato, entre otras cosas para evitar dar estos sofocones
a la gente sin necesidad ninguna.
Bueno, y en ningún momento hemos
entrado a analizar lo que tiene que ver con el ordenamiento jurídico
para el tratamiento de este tipo de residuos sanitarios, ni los protocolos
que debería llevar a cabo la sanidad pública canaria,
ni nada por el estilo. Francamente, la circunstancia nos parece tan
desagradable que se le quitan a uno las ganas hasta de criticar lo que
aparentemente no sólo parece una falta de respeto sino, cuanto
meno, una negligencia intolerable.

Hospital Insular de La Palma a la izquierda y cementerio
de
Breña Alta a la derecha de la imagen. Lo que hay que ver...