En realidad en Santa Cruz de La Palma,
capital de la isla del nombre, no hay punto limpio alguno. Pero no es
menos cierto que la desembocadura del barranco del Carmen siempre ha
ejercido históricamente de vertedero de todo tipo de residuos
que nadie sabía muy bien cómo tratar ni a dónde
llevar.
Pero lo que está pasando últimamente,
como se pudo observar a lo largo de este domingo -cuando decimos a lo
largo queremos decir de la mañana a la noche-, pareciera que
se pasa un poco de castaño oscuro, desde el momento en que este
vertedero de coches de desguace, neveras y electrodomésticos
en general, neumáticos, etc. ha sido quemado intencionadamente
sin que nadie se esforzara especialmente en apagar el incendio para
evitar que esos humos tóxicos sobre varios barrios de la capital
palmera -hasta la parte alta de Velhoco se vio afectada, llegando incluso
hasta zonas de Breña Alta como al populoso barrio de La Cuesta
dada la dirección del suave viento reinate.
Los bomberos estuvieron allí
al par de horas de comenzado el fuego. Desplegaron una manguera, observaron
que no había peligro de que el fuego se extendiera y como mismo
vinieron se fueron tras decidir, al parecer, que lo mejor sería
esperar a que se consumiera para que aquel fuego en terreno público
no saliera tan caro a base de echar agua y todo ese rollo. Que bueno,
tampoco hubiera sido tan difícil apagarlo con una buena pala
mecánica echándole tierra arriba.
Pero parece que esa forma de desprenderse
de estos molestos residuos ha sido habitual cuando la cosa se pone fea
y crece la montaña de basura demasiado. Lo más barato,
al parecer, es arrimarle un fósforo y dejarlo que arda pese a
las nefastas consecuencias para miles de personas que durante horas
se ven afectadas por esos humos tóxicos y peligrosos. Entre ellas
el asilo de ancianos que se encuentra junto al antiguo hospital insular,
un poco más arriba en ese mismo barranco.
En definitiva, impresionaditos nos hemos
quedado al ver cómo se permite semejante barbaridad con un pasotismo
impresionante y una desconsideración absoluta hacia los vecinos
afectados. De película.


Los bomberos acudieron pero con la misma se
mandaron a mudar

Durante horas la nube tóxica se extendió
por una extensa zona de la
capital palmera hasta que el fuego se consumió por si mismo

Impresionante columna de humo tóxico
junto a antiguos vertederos
de la capital palmera. Nos recuerda a lo
que ocurría en El Lazareto
hasta no hace mucho y que terminó después de que varios
periódicos
se hicieran eco de nuestras denuncias. Sana manía que a muchos
de esos
medios se les ha quitado, cuando en ocasiones se solucionaban muchos
temas.