Los mayores de 65 años
ocupan más del 25% de las viviendas de la ciudad
De las 86.344 casas de la ciudad, 18.272 están vacías
y 6.099 son de segunda propiedad
Pepi Déniz. Santa Cruz
Santa Cruz dispone de un total de 86.344 viviendas familiares de las
cuales 18.270 están aún vacías y 26.780 la ocupan
mayores de 65 años. Estos datos fueron registrados por el Instituto
Nacional de Estadística en el año 2004. Añaden
además que un total de 6.099 casas son de segunda propiedad.
Estos datos contrastan en una ciudad que busca su expansión hacia
el Suroeste y que, de acuerdo, con el equipo de gobierno es en esta
zona de la ciudad en donde aún le queda suelo por explotar, considerando
que un 72% del territorio está protegido y forma parte del Parque
Rural de Anaga.
Puede ser que la ciudad de Santa Cruz se esté haciendo mayor,
puede ser que los propietarios de las viviendas hayan avanzado en edad;
que la capital tinerfeña mantenga el ritmo de crecimiento de
un país que ha frenado abruptamente su tasa de natalidad o que
simplemente la vivienda es más cara. El caso es que según
el Instituto Nacional de Estadística en el municipio existen,
hasta 2006, un total de 86.344 viviendas familiares en total, de las
cuales, 26.780 son ocupadas por mayores de 65 años. Algo más
de un cuarto del total de las casas existentes en la ciudad están
ocupadas por gente que supera esta franja de edad.
Esto guarda también relación con la capacidad adquisitiva
de los jóvenes. Normalmente, suelen adquirir sus casas no sólo
en la periferia, sino en municipios en el que el precio de la vivienda
sea más económico, según han indicado algunas inmobiliarias.
Estas sostienen que lugares como Candelaria, Tacoronte e, incluso, Santa
Úrsula o Tegueste ganan en alternativas para la gente que quiere
una vivienda más económica.
Además de este dato, otro detalle que se destaca es que existen
en la ciudad un total de 18.272 viviendas completamente vacías.
Esta cifra se mantiene respecto a años anteriores, con apenas
un ligero incremento, según los datos que ofrece el Instuto de
Estadística. Los anuncios reiterados de políticas de alquiler
por parte de la administración local no han conseguido ponerse
en marcha, al menos hasta el momento. Por lo tanto, también se
ha ’frenado’ la posibilidad de abrir un mercado que dé
confianza al propietario para arrendar y facilite el acceso a alquileres
económicos a quienes buscan una vivienda en la ciudad.
Compra o alquiler, ese dilema
Dicen que los canarios son dados a comprar una vivienda, más
que a alquilarla. Razones para esta situación se ven desde dos
puntos de vista. Por un lado, hay quien mantiene que con las hipotecas
de hoy, quien paga un alquiler compra una casa y, por otro, se mantiene
la convicción de que quien alquila una casa no es responsable
de ella y, por tanto, puede dañarla.Visto del otro lado, se paga
mucho por simplemente vivir en una casa. Durante un tiempo, el Ayuntamiento
de Santa Cruz habló de buscar fórmulas para apoyar las
políticas de viviendas en alquiler. Se trataba de dar garantías
al propietario, pero también al inquilino para compensar los
costes entre ambas partes. Al final, nunca se ha sabido que pasó
con esta idea que funcionaba ya en Francia, y que consistía en
que fuese la propia corporación la que se convirtiese en intermediaria
entre arrendadores y arrendatarios. Mientras, el Suroeste, la bolsa
de suelo que le queda a Santa Cruz, junto a la del Cercado -en San Andrés-
se ha convertido en un punto no sólo de explotación urbanística
del suelo, sino en un sinfín de adosados que consumen casi a
diario lo que de suelo queda a la ciudad. En ello, también entran
las políticas de gestión en las que los ayuntamientos
generan beneficios con la concesión de licencias... Como en otras
cosas, es la historia del pez que se muerde la cola.
Fuente: Diario de Avisos, 26-08-06
