Es posible que todavía nadie
la haya dictado, pero ya va siendo hora. Y no es porque se
les hayan hundido unos cien metros del tramo de vía ya terminado,
ni porque no hayan dejado títere con cabeza rompiendo tuberías
y cables, ni porque nos estén volviendo locos, ni porque nos
estén destrozando nuestros vehículos porque nos tratan
con un desprecio absoluto.
Nada de eso, es que resulta que hace
unas semanas, dos
meses y medio para ser más exactos, que Metropolitano de
Tenerife anunciaba ¡ por fin ! que habían llevado a cabo
el primer asfaltado definitivo en un tramo de esa disparatada obra.
Concretamente se referían al trayecto entre cocheras y la rotonda
del Hospital.
Muy felices se las prometían
los sufridos usuarios hasta que algún chiflado ha comenzada a
romper en algunos puntos, dejando unas auténticas trampas mortales
,que provocan tremendos sustos un día sí y otro también.
Y es que después de romper el asfalto, además de dejar
unos tremendos baches con emplastos de asfalto pegados arriba, han colocado
unos conos que estrechan la vía sorpresivamente algo más
de un metro, lo que obliga a los vehículos a ocupar repentinamente
el carril vecino o hincar el pie al freno para no llevarse los conos
por delante. Más que nada porque no sabes lo que vas a encontrarte
tras los conos, que si no lo más sensato es seguir de frente
y llevártelos por delante.
Nosotros, además de haber sido
víctimas de estos chiflados, hemos presenciado situaciones verdaderamente
esperpénticas. Pero como siempre hay incrédulos, que nos
llaman exagerados, adjuntamos unas fotitos -como siempre- para ilustrar
esta locura. No nos hemos puesto de plantón a ver cuándo
pasa una desgracia -ni lo pensamos hacer- pero a la gente sensata -que
esperemos quede alguien todavía en esta isla-, suponemos les
bastará con ver las tremendas huellas de frenada que se observan
en estas trampas mortales que nos ha colocado el Cabildo sin aviso de
ningún tipo. La madre que los parió, que seguramente es
la que menos culpa tiene en las barbaridades que hacen estos desaprensivos.
Y lo que uno no puede entender, de verdad,
es que por echarte un par de vasos de vino en ese Agua García
te puedan retirar el permiso de conducir y meterte una multa que te
deja tieso, supuestamente por poner en peligro la seguridad vial, y
a estos individuos tan peligrosos no les pase nada. Increíble
pero real como la vida misma. Licencia para matar. Acojonante.

05-09-06
El tranvía a punto de recuperar la rasante en Guajara
