Parece que los paparazzis han perdido el interés por trincar a la Pantoja visitando al Muñoz en el talego. Ahora el objetivo es cazar negros en Las Raíces, después del follón que ha montado el Segura al dedicarse a amontonar inmigrantes allí de cualquier manera. Claro que titulares sensacionalistas como el de 'El Día' este domingo, donde afirmaban que 'Cien "ilegales" huyen de las Raíces en dos días', han ayudado bastante a que se monte un lío de mil pares de narices. Pero casi tan patética era la información de la Televisión Española en Canarias (PSOE) al afirmar que los inmigrantes 'habían abandonado el centro sin autorización', para evitar la palabra 'fuga'.
Los vecinos saben, basta con preguntarles, que hace tiempo que grupos de inmigrantes salen y entran sin mayor dificultad de las instalaciones disparatadas que ha montado esta gente ahí. Basta con preguntar en el supermercado más cercano, el de Altesa que se encuentra en la gasolinera Pcan, cómo desde hace tiempo que es complicado conseguir chocolatinas, el producto más apreciado por los inmigrantes que, en grupos, salen a hacer su compra sin mayor problema. Suponiéndose que vuelven a entrar otra vez. ¿A qué otro sitio iban a ir?
Los que tengan familia o conocidos aquí se marcharán por la puerta, sin mayores problemas. Los que no tengan a nadie tendrán que esperar lo que les toque, bien sea la repatriación para volverlo a intentar o el envío, y la puesta en libertad, en cualquier estación de trenes de la península. Y es que todo esto parecería un chiste malo, cargado de despropósitos, si no fuera porque estamos hablando de seres humanos.
Segura jura y perjura algo que ni puede ni debe perjurar: Que nadie ha visto nunca a uno de estos negros por nuestras calles. Porque, primero, da la casualidad que se ven y, segundo, también tendremos que asumir nosotros con la cota de solidaridad -o de lo que sea- que nos corresponda. ¿O es que aquí queremos que todo el mundo sea solidario con nosotros para nosotros no comprometernos con nada?
Hace un tiempo, a principios del mes de marzo, Ricardo Peytaví que, cuando quiere, se pega unos golpes buenos siempre que no le entre el punto xenófobo (el fue uno de los que destapó el frasco de estas esencias en 'El Día') o antiecologista -que en ocasiones se le cruza el cable-, estuvo especialmente brillante en su artículo 'Segura, Medina y el dato'. Y es que, ya desde unos meses antes, cada vez que alguien le preguntaba a Segura o a su brillante asesor, Medina, sobre el problema de la inmigración irregular, echaban manos de los números para demostrar que con el PePe estábamos peor, ajustando las estadísticas mes a mes, o día a día, para que les cuadraran los números. Claro que de unos meses a esta parte, por muchas vueltas que le dan al asunto, no han un puto número que les cuadre, aunque siguen manteniendo el tipo con una desfachatez fuera de lo común.
En fin, que todo el mundo intenta, cada uno en su papel, sacar el mayor provecho posible a la tragedia de los inmigrantes. Hoy destaca, cómo no, el artículo de Ricardo Melchior llamando a la rebelión de las masas contra el gobierno de Madrid, pese a que le han prometido que no lo van a dejar a un solo negro por Tenerife. Algo no debe ir bien en las encuestas de Coalición Canaria que se han lanzado a una campaña, verdaderamente terrible, contra el fenómeno de la inmigración en cayucos -de la otra nunca han dicho una palabra- cuando todas y cada una de las medidas de control de inmigración, vigentes en España, están apoyadas por ellos en el parlamento a cambio de trincar perras para carreteras, su única y auténtica obsesión.
Y es que con la que está cayendo, francamente, le teme uno más a tres o cuatro políticos irresponsables de éstos sueltos por ahí que a un par de miles de negros buscándose la vida, que quizás nos podrían ayudar a abrir un poco la mente al Mundo. Porque esto de pretender convertirnos en una 'plataforma tricontinental' -sin negros, eso sí- para 'comprar barato y vender caro', como dice José Carlos Mauricio, parece un poco complejo de llevar a cabo sin tener en cuenta que esos a los que pretendemos comprarles barato -o venderles caro, que lo mismo es- cabe la posibilidad de que no se conformen con ver a sus hijos morir de hambre y decidan coger camino en busca de las migajas que les puedan corresponder.
08-03-06 Segura, Medina y el dato 



Llegan en sus coches de alquiler y se adentran por las hueras en
busca de la imagen más espectacular del negro pasando trabajos

Supermercado de Altesa donde era imposible, desde hace unos días,
conseguir una chocolatina
19-09-06 Ana Oramas ya no quiere salir en la foto con los negros

03-09-06 José Segura: ¿Cuántos inmigrantes piensas meter en Las Raíces? ¿Tú estás loco o que coño te pasa?