Hombre, está claro que punto limpio no hay, ni seguramente tendría por que haberlo, tal y como se entiende el modelo de estas instalaciones que se ha impuesto en Canarias. Pero el intento del ayuntamiento de Vilaflor de establecer como una especie de 'área de aportación' para que los vecinos, una vez a la semana, tuviesen la seguridad de poder depositar allí la mayor parte de los residuos que no se pueden ni se deben tirar a los contenedores de calle habituales -como ocurre en la mayoría de los municipios de la isla- no sólo no debe ser rechazada en principio sino que debía suponer una alternativa positiva y por la que el Foro contra la Incineración ha apostado desde siempre. De hecho el nuevo plan de residuos propone trabajar en esa línea razonable.
Por eso nos parece loable que el Ayuntamiento haya intentado algo, frente la mayoría de los ayuntamientos de esta isla a los que toda esta historia de la basura les importa un carajo. Y efectivamente ha habido un efecto positivo, porque mayoritariamente los vecinos de Vilaflor han respondido a la campaña hasta un punto que seguramente ni el Ayuntamiento se esperaba. Pero no son pocas las incógnitas que, lamentablemente, quedan sin despejar en este asunto y que ponen en serio peligro la iniciativa.
Por un lado, y desde el punto de vista ambiental, la iniciativa ha fracasado estrepitosamente. No es cualquier cosa establecer una instalación de esta naturaleza, requiere de unas medidas mínimas que tienen que ver con la habilitación del terreno, con la impermeabilización como medida mínima de control, para evitar impactos no deseados en el entorno. Es deseable, por otro lado, que existan contenedores para determinados residuos más problemáticos, depósitos para residuos líquidos como aceites y demás y un control más riguroso de residuos más peligrosos que deberían seguir la ruta de otros sistemas de gestión ya establecidos, como es el caso de los envases para productos fitosanitarios.
No digamos nada de lo que tiene que ver con la quema de determinados tipos de residuos. Según el Ayuntamiento sólo se ha procedido a la quema de restos de madera o cartones. La realidad nosotros no la sabemos, pero las pistas que nos ha enviado -mediante imágenes- la asociación 'Identidad Chasnera' parecen demostrar que la realidad ha sido bastante distinta. Y si ya el hecho de que la iniciativa del Ayuntamiento, aunque con sus aspectos evidentemente positivos, encuentra difícil encaje legal, no digamos nada de lo que puede suponer la quema indiscriminada de determinados tipos de residuos con las consecuencias que eso tiene desde todos los puntos de vista. Que no quiere decir que no se trate de una práctica bastante habitual por toda la isla, especialmente en muchas explotaciones agrícolas de Sur, determinadas industrias o empresas a las que, desde las distintas administraciones, ni se las controla ni se les ofrecen las alternativas necesarias para gestionar residuos que, en muchos casos, son extremadamente peligrosos.
Por todo ello nuestra postura en este asunto es muy clara. Por una parte pensamos que, desde el Cabildo de Tenerife y desde el Gobierno de Canarias, si tuvieran vergüenza -que no la tienen- se debería actuar con urgencia para que se corrijan todas y cada una de las deficiencias que presenta el 'punto limpio' que ha establecido el ayuntamiento de Vilaflor. Y eso implica, necesariamente, una inversión económica que, aunque no tiene por qué ser excesivamente alta, el ayuntamiento de Vilaflor no está en condiciones de asumir. No sólo no está en condiciones sino que, además, no es su competencia.
La dinámica que ha logrado el ayuntamiento de Vilaflor de sus vecinos, que se han responsabilizado de llevar una vez a la semana sus residuos a un punto concreto, vigilado por un operario, es algo que no se ha conseguido en ningún municipio ni de Tenerife ni de Canarias, probablemente. Ni las carísimas campañas de Gobierno de Canarias, animando la gente a utilizar unos puntos limpios que no existen, en la mayoría de los casos, ha conseguido una implicación ciudadana parecida, ni de lejos. Por eso nos parece una auténtica desgracia que toda la iniciativa se vaya literalmente a la mierda por una mala gestión que tiene que ver con la falta de recursos y, en cierto modo, con determinada dosis de irresponsabilidad por parte de todas las administraciones implicadas.
Nos parece fundamental que se llegue a un consenso sobre este delicado asunto, denunciado por Los Verdes -entre otros-, para que esta iniciativa no se embarque definitivamente al fracaso o se 'resuelva' drásticamente en los juzgados. No nos conviene a nadie -al menos a los cuatro grímpolas que nos preocupa un poco el tema de una gestión adecuada de los residuos- que el grado de concienciación ciudadana que se ha conseguido en Vilaflor en relación a necesidad de no depositar en los contenedores de calle determinados tipos de residuos -práctica frecuente en todos los municipios de Tenerife- se vaya al traste por la irresponsabilidad de unos o la intransigencia de otros. Queremos y nos interesa que esta iniciativa no sólo no se vaya al carajo sino que, en las condiciones de control adecuadas -responsabilidad del Cabildo y del Gobierno de Canarias-, sea un ejemplo a seguir en el resto de la Isla y del Archipiélago.
Y no nos costaría nada, absolutamente nada, coger el camino del medio para crucificar al Ayuntamiento. Pero parece poco razonable que nos carguemos una iniciativa como ésta porque alguien haya metido la pata hasta el fondo. ¿Cómo vamos a cortarle la cabeza al ayuntamiento que intenta hacer algo -sin ser su competencia- mientras otros como el de Adeje no se han preocupado ni de introducir el contenedor amarillo, que sí es su competencia y su obligación legal? Que Wladimiro se ponga la pilas y le diga al Melchior que, a parte del tranvía, en esta isla hay otros problemas sin resolver muy importantes, como es el caso de la basura. Con el 1% del dinero que se está gastando Milagros Luis Brito con su campañita inútil invitando a la gente a utilizar unos puntos limpios que no existen, para mantener contentos a los medios de comunicación que le ríen sus 'gracias', sobrarían recursos para convertir a Vilaflor en un ejemplo a seguir. ¿Por qué coño no lo hacen y han permitido que se enquiste el problema?
Hasta el más tonto del pueblo puede deducir por qué. Y es que a todos estos políticos, que viven por y para la propaganda barata, les importa una mierda el problema ambiental más grave al que se enfrenta el mundo desarrollado: La adecuada gestión de los residuos. Y un día sí y otro también ponen todo su empeño en demostrárnoslo.









Imágenes cedidas por la Asociación Identidad Chasnera

Vista del 'área de aportación' de Vilaflor después de que el
Ayuntamiento haya llevado a cabo una buena 'limpia' tras las denuncias