Foro contra la Incineración
Tenerife
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Éxito

30 - 10 - 06

JAIME PÉREZ-LLOMBET

El fracaso de la manifestación de ayer ha sido un éxito. Si al pasar la pancarta que la encabezaba por el quiosco de Marín la cola de la manifestación llegaba a durísimas penas al San Fernando, si así fue, y fue así, es cartográfica, física y matemáticamente indiscutible que ayer en ningún caso pasaron de las 3.000 personas, luego, pincharon.

El inoportuno oportunismo de los padres oficiales del experimento -y el de los ideólogos que lo apadrinaron en el entresuelo- no logró confundir ni movilizar a esta sociedad (a quienes nieguen el fracaso, que les refresquen las cifras de Vilaflor o Granadilla). Ese fracaso supone un éxito por partida triple. De una parte, porque esta Isla ha plantado a quienes lejos de construir soluciones engordan el problema. En segundo término, porque el plantón hará que a más de dos se les quite de la cabeza volver a intentar algo parecido. Y, tercero, porque el pinchazo constituye un recado alto y claro del que ya habrán tomado buena nota quien o quienes merodeaban la posibilidad de coger argumentalmente por ese atajo (ya pueden guardar en el cajón de la derecha la estrategia que tenían preparada para la hipótesis no consumada de que la manifestación saliera bien).

Porque les salió mal. Muy mal -y que no se justifiquen diciendo que el tiempo no acompañó; al menos, que no lo hagan mientras no carguen con una pancarta exigiendo una ley de residencia para la lluvia-. Siendo de agradecer que por decoro o coherencia no haya acudido a la cita quien te dije, que ha contratado a una boliviana para que saque a la abuela por las tardes; o ya sabes tú, que tiene a los chiquillos con una ecuatoriana; o el que tiene trabajando en su empresa a no sé cuántos peruanos; o tu vecino, que le tiene alquilado un piso a unos gallegos; siendo de agradecer que no fueran a la manifestación, digo, ya va siendo hora de que los partidos aborden de frente la necesidad de ordenar un proceso que exige altura, madurez y sinceridad, pero no juegos malabares o convocatorias irresponsables. Por lo demás, a quienes niegan que la iniciativa fuera contra los inmigrantes, les propongo que imaginen qué sentirían si uno, dos o tres años después de haber emigrado a Venezuela, un domingo salen a la calle con los chiquillos y se tropiezan con tres mil personas detrás de una pancarta que dice "Basta ya, no cabemos más".

Fuente: Diario de Avisos, 30-10-06

29-10-06 Estrepitoso fracaso de la manifestación neonazi por las calles de Santa Cruz de Tenerife