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Foro contra la Incineración

Tenerife
                           
Andrés Chaves y Jorge Vargas critican el trato judicial a los responsables de tres muertes en Santa Cruz
                           
26 - 11 - 06

 

Para estos dos afamados periodistas, o chantajistas de la comunicación que es de lo que ejercen en realidad, resulta ser que es 'injusto' que alguno de los jóvenes que recientemente participó -o tuvieron que ver- con el lamentable accidente de tráfico, el atropello más grave de la historia de Tenerife, que tuvo lugar en las inmediaciones del Cabildo el pasado día 28 de octubre- haya dado, por poco tiempo, con sus huesos en el talego.

Al parecer, según estos dos, Farrukito no pisó la cárcel y no es justo que los chicos por ser hijos de quien son -según ellos- estén siendo tratados de esta manera por la Justicia. Y nosotros no entramos ni salimos en un asunto tan lamentable para todo el mundo, especialmente para los padres que intentaban cruzar la calle con su hija minusválida en silla de ruedas y que, a pesar de encontrarse en una zona urbana y sobre un paso de peatones, quedaron destrozados por uno de los coches que, según la mayoría de los testigos, participaba en una competición a esas horas (las nueve y media de la noche de un sábado), por un lugar tan céntrico de Santa Cruz con total impunidad.

Ahora bien, para nosotros existen varias cosas auténticamente tremendas en este asunto -independientemente de la tragedia humana de las únicas víctimas, que son los muertos y su familia-, que realmente asustan y avergüenzan a cualquier persona de bien. Por un lado la pelea y el follón que, según Andrés Chaves -la persona mejor informada en ese tipo de asuntos en Tenerife dada su amistad y relación directa y 'profunda' tanto con Miguel Zerolo como con José Segura- entre la Policía Nacional y la Policía Local de Santa Cruz, toda vez que esta última recibió instrucciones de que fueran ellos -y nadie más- los que realizasen el atestado y la investigación del accidente pese a que quien primero llegó fue la Policía Nacional que quiso intervenir por encontrar claros indicios de -al menos- tres homicidios involuntarios.

Siempre según Andrés Chaves, el asunto se 'solucionó' cuando el mismísimo comisario jefe, Gil Rubiales, llamó a sus agentes -de la Policía Nacional- para que se mandasen a mudar de allí y dejasen el tema en manos de la policía de Zerolo. Y a partir de ahí, asombrosamente, es cuando se ha armado un tinglado impresionante que nadie sabe en qué va a terminar. La portavoz de la policía de Santa Cruz realizaba declaraciones vergonazosas a los medio de comunicación el domingo 29 -a las pocas horas del siniestro- en las que pareciera que el matrimonio y su hija minusválida -en silla de ruedas- poco menos que se podrían haber saltado un semáforo en rojo para meterse delante de unos coches que realizaban una especie de carrera a altas velocidades por una vía urbana y muy transitada por peatones a esas horas.

El caso es que tanto no hizo falta la intervención o la colaboración de la Policía Nacional que han desaparecido casi todos los testigos del accidente, la gente que ayudó a las víctimas y transeúntes. Acompañantes de los implicados que viajaban en los coches tampoco aparecen por ningún sitio y según Radio Burgado pudieron desaparecer de la zona en un todoterreno. El pariente de Pilar Parejo -uno de los participantes en la carrera según los testigos- apareció 'voluntariamente' a declarar a los 12 días porque ninguna de las cámaras de seguridad del Ayuntamiento de Santa Cruz parece haber funcionado correctamente tampoco y el muchacho dice que llamó a su padre y 'al 911' y siguió la marcha sin intentar atender a la víctimas y sin declarar sobre lo sucedido pese haber esquivado a la víctimas milagosamente metiéndose en el carril contrario.

Y todo indica, según la vergonzante línea de defensa que lleva el prestigioso abogado que han contratado los responsables de estas tres muertes, que los familiares de los muertos terminarán teniendo que pagarles los daños en el vehículo y el disgusto al autor o autores del atropello, toda vez que mantienen no sólo que pudieron cruzar la calle con el semáforo en rojo (un matrimonio de 67 y 62 años de edad con su hija en silla de ruedas de 40), sino que -además y para asombro de todo el mundo- pudieron hacerlo por otro sitio que no era el paso de peatones, cuando para hacer eso hay que salvar un bordillo del carajo y posiblemente cruzar un jardín con una silla de ruedas.

El juez encargada del caso, ante el atestado que le presentó la Policía Local de Santa Cruz -que no había por donde cogerlo según parece por la gran cantidad de contradicciones- ha pedido un equipo de la Guardia Civil a Madrid para reconstruir los hechos y para intentar averiguar algo de la vedad de lo ocurrido. Demasiado tarde seguramente después de que han desaparecido todo tipo de pruebas y la mayoría de los testigos que nadie se ocupó de identificar, más atentos los agentes al parecer a las llamadas de móviles que recibían de todas partes.

Pero, sin embargo, lo más patético que uno tuvo que ver por esos días fue cómo el concejal responsable de tráfico del Ayuntamiento de Santa Cruz, don Hilario Rodríguez, manifestaba a Radio El Día el lunes por la mañana que no tenía ni idea de dónde se encontraba la capilla ardiente de las víctimas y que no había intentado contacto alguno con sus familiares. ¡Hay que ver si los muertos hubieran sido los de los ilustres apellidos! Pero el hombre ese fin de semana había estado muy ocupado, organizando perfectamente la manifestación del domingo convocada por su alcalde y trabajando porque el atestado de sus muchachos quedase los más bonito posible, sin apenas testigos y sin nada pero muy elegante.

Y es que, francamente, cuando parece evidente que dos coches -al menos- realizaban una carrera totalmente irresponsable y delictiva con el resultado de tres muertes inocentes, a muchos nos parece que la línea de defensa de los imputados intentando responsabilizar a la víctimas consistiría más bien en una indecencia apoyada por unas actuaciones policiales poco claras o dudosas. Y a muchos nos gustaría saber también -y alguien debería explicarlo- si nunca la policía municipal de Santa Cruz había identificado a estos individuos haciendo estas barbaridades, si habían sido multados anteriormente, si alguien había intervenido para que las denuncias no prosperasen o si -casualmente- fue la tarde noche del pasado 28 de octubre cuando estos jóvenes -familiares de senadores, de presidentes de Cabildo, de concejales de Santa Cruz y relacionados directamente con la presidencia del Gobierno de Canarias- tuvieron la ocurrencia de llevar a cabo semejante barbaridad.

Porque podría ser que alguien, en su afán por ayudar a los muchachos en ocasiones anteriores y por no darles un buen escarmiento a tiempo, haya contribuido -con la impunidad que aquí le da a la gente el ser familia o amigo de...- a que se metan en este follón que para quien único es del todo irreversible es para las víctimas: El matrimonio y su hija. Y no como intentan hacernos ver desde Radio Burgado, y otros medios de comunicación, donde pareciera que las víctimas de esta desgracia fueran los responsables del suceso o, como intenta la delirante línea de la defensa, culpabilizar a los muertos de ir dando un paseo por la calle cuando unos 'niños bien' decidieron por su cuenta y riesgo que la vía era sólo de ellos a fin de probar la velocidad punta de sus potentes vehículos. Lamentable pero real como la vida misma.

Pero es que algunos, al parecer, pretenden que esto sea ya del todo -y no sólo desde el punto de vista del pelotazo- su finca privada en todos los aspectos, con derecho de pernada y hasta licencia para matar, por lo que se ve. Y para Jorge Vargas y Andrés Chaves, que cada cinco minutos piden la cárcel para cualquier caco de poca monta simplemente por existir, es injusto que el pariente de Pilar Parejo y del nieto de Galván Bello hayan pisado el talego -visto y no visto- por llevarse por delante la vida de tres personas inocentes e indefensas. Les parecen insuficientes los privilegios de los poderosos y quieren más inmunidad y ahora también impunidad. Manda huevos a Sandra!!!

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Los testigos del triple atropello dicen que los dos coches iban compitiendo

El juez deja en libertad al joven del otro vehículo y la Guardia Civil reconstruye el accidente

M. L.
Santa Cruz

El gabinete de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) emitió ayer por la noche un comunicado respecto al atropello del pasado 28 de octubre en la avenida José Antonio de la capital tinerfeña, que dice textualmente lo siguiente:

"En referencia a las diligencias previas 3.702/2006, el juez del Juzgado de Instrucción nº 3 de Santa Cruz de Tenerife, tras tomar declaración a Javier Ruiz Benítez de Lugo Parejo, le mantiene la imputación del delito contra la seguridad en el tráfico en su modalidad de conducción temeraria.

El imputado seguirá en libertad provisional sin fianza con la obligación de presentarse los días 1 y 15 de cada mes en el citado juzgado.

Esta persona es la que supuestamente circulaba justo delante de Pedro Galván Hernández-Rubio, que actualmente se encuentra en prisión comunicada y sin fianza e imputado de tres delitos de homicidio por imprudencia".

"El juez ha comunicado a este gabinete de prensa que durante los tres últimos días han prestado declaración diez testigos que han coincidido en la alta velocidad en la que iban circulando los vehículos que conducían los dos imputados, y que según siempre los testigos, daba la sensación de que estaban compitiendo entre ellos.

Por otro lado, el equipo de reconstrucción de accidentes de la Guardia Civil que ha estado recogiendo datos desde el miércoles pasado, vuelve a su base de Madrid. Según el juez, una vez que elaboren el informe necesario, se remitirá al juzgado de forma inmediata.

El juez también apunta que la policía judicial sigue las pesquisas para la identificación completa de todos los testigos que estuvieron presentes para el esclarecimiento de los hechos.

Las diligencias previas 3.702/2006 se refieren al atropello que sufrieron un matrimonio y su hija el pasado 28 de octubre en un paso de peatones en la avenida José Antonio de Santa Cruz. Como consecuencia de los golpes recibidos, estas tres personas resultaron muertas".

Por otro lado, los agentes de la Guardia Civil que han venido expresamente de la Península para la reconstrucción del atropello, cerraron ayer al tráfico parte de la avenida José Antonio de la capital tinerfeña, lugar del accidente, y con un vehículo de las mismas características que el del suceso (un Mini) simularon parte de lo ocurrido el sábado 28 de octubre alrededor de las 21.00 horas.

Uno de los agentes conducía el vehículo, otro iba de acompañante en el coche y el resto del equipo de reconstrucción de accidentes tomaba notas y fotografías de la velocidad del turismo, de la posición de los semáforos, de la distancia de la frenada y de otras muchas circunstancias de la vía y del coche que influyeron en el trágico accidente. La Policía Local colaboró con la Benemérita a solicitud de ésta.

El juez del caso, el titular del Juzgado de Instrucción número tres de Santa Cruz, Juan Carlos González Ramos, había autorizado que se sacara a la calle el Mini rojo, si estaba en condiciones para circular.

Sin embargo, los agentes de la Guardia Civil optaron por utilizar un coche de las mismas características y sin las secuelas del impacto. Los expertos de la Benemérita, que llegaron el miércoles por la noche a Tenerife, han estado recabando otros datos y han utilizado el programa informático para la reconstrucción de accidentes. Previsiblemente, los resultados de su investigación los entreguen el próximo lunes en el Juzgado de Instrucción número tres.

Fuente: Diario de Avisos, 24-11-06

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El segundo imputado dice que las víctimas del atropello corrían fuera del paso de cebra

El joven que precedía al Mini que atropelló a tres personas de una misma familia declaró ante el juez que las víctimas cruzaban la vía a 50 metros del paso de peatones y bastante rápido. La acusación particular lo desmiente alegando que se trataba de un matrimonio mayor cuya hija sufría una gran discapacidad.

KAREN BENCOMO, Tenerife

El segundo joven implicado en el triple atropello mortal ocurrido el pasado día 28 de octubre en la avenida José Antonio, identificado como J.R.B.L.P., de 23 años, declaró el pasado jueves ante el titular del Juzgado de Instrucción Número Tres de Santa Cruz de Tenerife, Juan Carlos González Ramos, y, finalmente, quedó en libertad provisional y sin fianza, aunque tendrá que presentarse los días 1 y 15 de cada mes en el citado juzgado. No obstante, el juez le mantiene la imputación de un delito de conducción temeraria.

Tras la declaración prestada, el abogado de la acusación particular, Miguel Ángel González Hidalgo, efectuó ayer un análisis del testimonio de este joven a EL DÍA.

No venían juntos.- Según González Hidalgo, J.R.B.L.P. declaró ante el juez que conoce a P.G.H.R. "de vista" y que ese día no estuvieron juntos, ya que el autor del atropello venía de una chuletada en el Parque de La Libertad, en Tacoronte, y el otro joven no estuvo allí. "J.R.B.L.P. dijo al juez que se encontró con el Mini a la altura del Auditorio y que iba delante de éste. También apuntó que cuando vio a los peatones los esquivó realizando una maniobra evasiva pero que no llegó a invadir el carril contrario". El abogado entiende que existe una clara contradicción en sus palabras, puesto que "sí tuvo que invadir el carril de sentido contrario, tal y como han manifestado todos los testigos". Asimismo, este joven también aseguró en su declaración que "el Mini iba excesivamente rápido". Entonces, "entendemos que J.R.B.L.P. también iba a gran velocidad o, incluso más, puesto que iba justo delante", advirtió el letrado.

50 kilómetros por hora.- Este joven manifestó que iba a la velocidad adecuada a la vía, es decir, 50 kilómetros por hora, recalcando que el que iba rápido era el Mini. Miguel Ángel González Hidalgo señaló que "una de las cosas que más me ha sorprendido de su declaración ha sido la velocidad a la que supuestamente iba J.R.B.L.P., ya que si iba a la adecuada le hubiera dado tiempo de frenar". Asimismo, calificó de "increíble que le diga al juez que vio a la familia cruzando a cincuenta metros del paso de peatones y corriendo". "Esto es un disparate. Se trataba de un matrimonio mayor y de una hija que tenía un 93 por ciento de discapacidad mental. Está faltando a la verdad al decir que no estuvieron en el paso de cebra, puesto que donde este joven insiste tanto en que cruzaron hay una palmera, por lo que está mintiendo. Todos los testigos coinciden en que las víctimas pasaban por el paso de peatones y con el semáforo en rojo para los conductores", aseguró el letrado.

Llamó al 911.- Otra de las versiones arrojadas por J.R.B.L.P. ante el juez es que fue él mismo quien llamó a los servicios sanitarios. "Dijo que, tras el accidente, paró su vehículo (un Volkswagen color rojo) a la altura del parking de la plaza de España y que, debido a los nervios, marcó equivocadamente el 911, que directamente comunica a la sala del 112, para contar lo sucedido", señaló el abogado. Finalmente, tras alertar a los sanitarios, llamó desde su móvil a su padre para contarle lo sucedido y se marchó a su casa.

Doce días más tarde.- El abogado de la acusación particular hace hincapié en que este joven tardó un total de doce días en presentarse en el juzgado. "J.R.B.L.P. dijo que tardó ese tiempo porque estaba esperando a que le llamara la Policía y que, tras ver que no recibía ninguna llamada, acudió de forma voluntaria como testigo ante la Policía Judicial", apuntó González Hidalgo.

Testigo directo.- Uno de los testigos clave de este trágico accidente es un hombre que trabaja como gestor de bomberos en la sala del 112. Éste también acudió el pasado jueves a declarar ante el juez. "El testigo dijo que, antes del siniestro, se encontró con J.R.B.L.P. a la altura de la calle Fuentes de Santa Cruz y que observó cómo el joven realizaba maniobras de adelantamiento un poco extrañas y que, a la altura del Auditorio, ambos imputados se encontraron con sus coches", apuntó el letrado. Igualmente, este hombre manifestó ante el juez que "vio cómo los dos jóvenes iban delante de él a una velocidad tremendamente excesiva, pero que luego les perdió de vista". Finalmente, cuando llegó al lugar, contempló los tres cuerpos tendidos en el suelo y se bajó de su vehículo para asistirles hasta que llegaron los servicios sanitarios.

¿Dónde están las personas que auxiliaron a las víctimas?.- Un dato bastante significativo, según Miguel Ángel Hidalgo, es que todavía no han acudido al juzgado las personas que verdaderamente fueron testigos directos del accidente. El gestor de bomberos -según el abogado- vio a un hombre auxiliando a una de las víctimas, recalcando que era médico y que pasaba justamente por esa zona. Igualmente, este testigo también vio a una mujer en los alrededores de los fallecidos. "¿Dónde están estas personas que son tan claves para el esclarecimiento de los hechos?", se preguntó ayer el letrado. González Hidalgo mostró sus extrañeza de que "no se hubiera procedido a la afiliación de ningún testigo directo, como es el caso de estas dos personas".

La Audiencia decide.- La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife tendrá que dictar un auto, antes de que finalice este mes, en el que se dictaminará libertad para P.G.H.R. (ingresó en Tenerife II el pasado día 30 de octubre y continúa en la enfermería atendido psicológicamente) a la espera de juicio o, por el contrario, si tendrá que permanecer en prisión preventiva. De momento, tanto el Fiscal como la acusación particular han presentado un segundo escrito por el que se oponen a su libertad "debido a que existe el riesgo de que se oculteno manipulen las pruebas".

Investigaciones.- Miguel Ángel González Hidalgo señaló ayer a este periódico que ha solicitado "un registro de las llamadas grabadas en el 112 y en la Policía Local el día del accidente para continuar con las investigaciones". Por su parte, el juez que instruye el caso, Juan Carlos González Ramos, está a la espera de que le remitan el informe forense, así como el informe de la Policía Científica y el de la reconstrucción del accidente de tráfico, realizado por los ERAT de Madrid.

"No murieron en el acto"

Las tres víctimas, un matrimonio y su hija, que fueron arrolladas por el Mini conducido por P.G.H.R. no perdieron la vida en el acto. Según declaró ayer a este periódico el abogado que representa a la familia de las víctimas, Miguel Ángel González Hidalgo, "tras el impacto, la primera en fallecer fue la mujer, que sí perdió la vida en el momento tras ser arrollada 54 metros y perder la pierna. Sin embargo, el hombre y la hija estaban con vida". El letrado señaló que un gestor de bomberos de la sala del 112, que venía detrás de los dos vehículos implicados, se paró con su coche y salió para atender a las víctimas. "Este testigo se acercó hasta el hombre y vio que aún tenía pulso. Luego se acercó a la hija y observó que estaba siendo reanimada por un hombre hasta que llegaron los sanitarios, que incluso, le colocaron los electrodos". Finalmente, el segundo en perder la vida fue el marido y la tercera, la hija. Los tres en el lugar, pero de forma sucesiva.

Fuente: El Día, 26-11-06

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Un hombre de 67 años, una mujer de 62 y otra de 40 años fallecieron anoche, a las 21.30, como consecuencia de un trágico atropello ocurrido en la avenida de José Antonio, esquina Imeldo Serís. Los tres muertos son padre, madre e hija, según informaron a este diario fuentes de la Policía Local de Santa Cruz.

El brutal siniestro se produjo cuando la familia intentaba cruzar y fue arrollada violentamente por un vehículo de la marca mini que conducía un joven de 21 años, que dio positivo en la prueba de alcoholemia.

Aunque en un principio varios testigos presenciales aseguraron que el conductor del coche se había dado a la fuga, la Policía Local informó de que, aunque no paró inmediatamente, sí se detuvo un poco más adelante.

Aunque se desconocen las circunstancias exactas del accidente, el joven fue detenido como responsable de las tres muertes y, con toda probabilidad, pasará hoy a disposición judicial.

Según informó el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes), los profesionales de una ambulancia de las dos que se desplazaron al lugar del siniestro nada pudieron hacer por las víctimas, que murieron en el acto.

Varios testigos confirmaron a Diario de Avisos que, como consecuencia de la embestida, las tres personas saltaron por los aires y sus cuerpos se dispersaron a varios metros del lugar del siniestro.

También fuentes de la Policía Local indicaron que desde que ocurrió el accidente hasta casi las once y media de la noche fue necesario cortar el tráfico en ambas direcciones de la avenida de Anaga, debido a que en el lugar se estaban realizando las diligencias e investigaciones propias de estos siniestros y se esperaba a que los responsables judiciales concluyeran sus pesquisas y ordenaran el levantamiento de los cadáveres del lugar.

En este intervalo de tiempo, los coches fueron desviados por la calle de La Marina y por la Rambla General Franco. La normalidad en la circulación de esta céntrica zona de la capital se recobró a partir de las 11.30 de la noche.

Fuente: Diario de Avisos, 29-10-06

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Sacado de la web de la policia local de Las palmas:

"Nada o casi nada se sabe de Pedro Galván, hijo de un senador del PP y nieto de un presidente del Cabildo tinerfeño. Nadie diría que se trata del supuesto responsable de la muerte de tres personas, miembros de la misma familia, que cruzaban por el paso de peatones de un semáforo de la avenida de Anaga. El conductor de 21 años, que dio positivo en el control de alcoholemia, según los testigos, circulaba a gran velocidad, teoría refrendada por el estado de los cadáveres, seccionados por el brutal golpe recibido. Pedro Galván, estudiante de Derecho en Madrid, fue detenido en plena calle, se le trasladó a la comisaría, prestó declaración en los juzgados y finalmente fue enviado a la prisión santacrucera y, sin embargo, no hay ni una sola foto del conductor. Unos dicen que ha sido casualidad y otros aseguran que "no todos los ciudadanos son iguales ante la ley".

Sólo el tiempo dará o quitará la razón a quienes efectúan estas críticas, pero ya hay algunos detalles que ponen la piel de gallina y dejan la mosca detrás de la oreja a muchas personas. Al joven Pedro Galván en un primer momento se le imputaban, supuestamente, distintas faltas graves: exceso de velocidad, superar la tasa de alcoholemia, negación de auxilio y tres delitos de homicidio involuntario. Veinticuatro horas después al mismo conductor le acusaban sólo, presuntamente, de tres delitos de conducción temeraria con resultado de muerte.

Para muchos este dato no dice nada, pero lo cierto es que por un delito de homicidio involuntario el castigo es de uno a cuatro años -por víctima- mientras que la conducción temeraria con resultado de muerte se castiga con penas de entre seis meses a dos años, según el código penal. Eso quiere decir que la pena máxima para Galván sería de doce años si le hubieran mantenido la primera acusación de homicidio involuntario y de seis si le imputan finalmente la conducción temeraria con resultado de muerte.

Ya no es sólo por la familia de los tres fallecidos, de la que sí hay fotos portando los ataúdes en La Laguna, sino porque algunos detalles duelen, como por ejemplo que el abogado defensor del conductor del Mini Cooper diga ahora que el joven superó por la mínima la tasa de alcoholemia permitida. O que, como también se está rumoreando, estén tratando de demostrar que los tres miembros de la familia -un matrimonio de 67 y 62 años y su hija, discapacitada psíquica de 40- cruzaron con el semáforo en rojo. "Sólo le digo que si esto lo hago yo me mandan a la cárcel y no me dejan salir", comentaba con enfado un taxista de la capital grancanaria este mismo jueves en relación al accidente mortal de Santa Cruz. "Al final", añadió, "resulta que en todos lados nos vamos a encontrar con algún privilegiado tipo Farruquito".

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El farruquito Galvan y los (...) "Señoritos" de siempre

Es lamentable que en un estado de derecho y en pleno siglo veintiuno, tengamos que asistir al vomitivo espectàculo del trato de favor y la manipulaciòn, pra un presunto asesino tipo farruquito, que amparados en el apellido que portan, para nosotros no màs que la raza de cualquier perro, se dedican a utilizar nuestras ciudadades como sus pistas particulares de rallys. Y es que produce asco oir a medios de comunicaciòn, como radio burgado o algùn otro, intentando omitir los nombres y apellidos en las tertulias o prensa escrita. Es bochornoso que se les de un trato de favor a estos "Delincuentes con pedigree" que no tienen diferencia alguna de los habituales y que encima, se supone, deberian tener màs educaciòn que un chorizo de a pie. Pero es que en Canarias no ha cambiado nada, tras el paso del franquismo a la democràcia siguen los mismos privilegios para unos pocos impresentanbles que estan "Colocados" en los mejores puestos de la administraciòn Canaria, en cargos de importancia, que no han obtenido por mèritos propios sino por apellidarse de una u otra manera. Bandoleros es lo que son estas "Camadas de perritos farruquitos con pedigree", apelamos a la honestidad y la profesionalidad de jueces y fiscales, con firmes principios de ètica, que no se dejaràn intimidar por cuatro mafias baratas con apellidos vip.

Fuente: Foro de Radio Burgado      

Encarcelado el conductor que mató a tres componentes de una misma familia en un accidente cuando conducía borracho

 
                           
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