Calero, el rebelde... ¡Ay mi cabezaaaa!
"Una movida de estas (refiriéndose a la madrileña) hace falta hoy mas que
nunca en estas islas contagiadas de un inmovilismo peligroso. Yáquil no sucede
nada en el arte, la narrativa esta callada, la poesía se edita de favor como
siempre. La música de cantautores roza la autocensura porque todo se
subvenciona para ganar el silencio y el beneplácito oficial. El escenario
aburre. Los únicos que escapan son los componentes del Trío Zapatista que
ponen sal y pimienta en las letras y que se asoman a los temas de actualidad
que nadie quiere llevar al escenario por miedo a no ser subvencionado. Las
aguas estancadas de las islas están despertando otra corriente migratoria:
la salida en estampida de las islas de canarios que entienden que Canarias
mas que en Red esta en-redada en una espiral estéril con los mismos nombre y
los mismos favores"
El que esto escribe ( LA OPINION, 25-11-06) es nada mas y nada menos que
Juan Luis Calero, uno de los hombre con mas gracia que han parido estas
islas. Mira que hemos pasado buenos ratos oyendo a este humorista de ingenio
a prueba de bomba, pero ahora... te pasaste Juan Luis!
De manera que después de haber estado una década sin rechistar, refugiado en
la TV Canaria y Radio Club, el paradigma de ese"silencio-a-cambio-de-subvenciones" que criticas, codeándote con dos de los
grandes artífices de esta situación enrarecidos, los "hermanos Carmelo"
(auténtico Matrix isleño a los que parece que ningún evento de las islas se
le escapa) nos vienes a contar que hay temas que "nadie quiere llevar al
escenario por miedo a no ser subvencionado"...vamos "pol favol"!! (voz del
caballero).
Tiene gracia que tu, precisamente tu, llames a la agitación cultural y a
decir no a las subvenciones...tu, al que irónicamente recuerdo haciendo
cunas electorales de Coalición Canaria con la voz de "la vieja" o dorándole
la píldora a Dulce Xerach (intuyo que ahora estas enfadado con ella)
Mira que has tenido oportunidades de opinar sobre por ejemplo la
manifestación por el control de la emigración o por el famoso puerto de
Granadilla desde tu azotea en la Televisión Canaria en la parecías estar
como pez en el agua y con la que deduzco que, ahora estas a mal porque se ve
que algo no te dieron (por cierto, su sección en la opinión se llama"exiliado en la corte")
Seguiremos riéndonos con tus cosas pero no cabe en un articulo tanto
cinismo.
P.D: Esta también dentro de la rebelión Benito Cabrera? supongo que no
porque ya llega la navidad y ...vamos cantemos todos juntos...
Fuente: Remitido
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La rebeldía
Juan Luis Calero
La rebeldía es un sentimiento que no debe abandonarnos nunca. Es sano sentir la rebeldía que no es lo mismo que la ira contenida ni el resentimiento. La rebeldía no es una reacción sino una respuesta. No dejemos que nos convierta la rutina en seres que se mueven por impulsos mecánicos dictados desde otros cerebros, no temamos a la inmigración legal porque ella traerá el cambio de Canarias bajo el brazo, amén; el cambio de rostros y maneras. Los cabildos cambiarán de apellidos, sus presidentes y vicepresidentes darán paso democráticamente a una nueva era de rebeldía que, tal vez, no tarde en llegar según se ve en el caminar de la perrita. Las músicas isleñas se mezclarán para bien con otras músicas y nuestras coplas viajarán por todo el planeta. Dice la sociología que los inmigrantes legalizados nos sacudirán la soñarrera unamuniana bajo la que florecen generación tras generación la mediocridad con sus caras policromadas, el político trepa, la telebasura hecha al trancazo, el amiguismo de desayuno, almuerzo, merienda y cena donde se reparten el botín los piratas del Caribe II. La rebeldía nos libera de la maledicencia y del rumor de las trotaconventos de despacho, de la radio mal hecha, de los periodistas a sueldo y de los artistas mil veces subvencionados en la enquistada política cultural que en las islas reina. Con la rebeldía descubres a los amigos y alejas a los enemigos; con ella espantas el miedo y recuperas el "no" dormido de la adolescencia que planta cara y renueva las ilusiones. Si no te rebelas te adocenas en las estanterías del olvido y no ves más allá de la punta del muelle; sin rebeldía te das demasiada importancia, terminas creyendo que el juego del palo sólo se practica en Canarias y que somos el ombligo del mundo.
Fuente: La Opinión de Tenerife, 25-11-06
