Hace unos días una amiga nos remitía unas imágenes realmente dantescas de cómo había quedado la zona recreativa de Las Raíces una vez que pasaron por allí los 'estudiantes' para celebrar la fuga de San Diego 2006.
Un par de días después pasó por allí nuestra amiga con su familia y tomó unas fotos realmente escandalosas e indignantes que nos deben hacer pensar, quizás, en qué carajo es lo que estamos enseñando a nuestros jóvenes en nuestras escuelas y en las casas. Algo parece que se nos está escapando de las manos si somos incapaces de inculcar en la gente unos principios muy elementales de respeto al entorno.
Y es que no parece, o no es lógico, la historia esta cada vez más extendida de que divertirse significa dejarlo todo lleno de mierda -incluido el monte- o los equipamientos públicos destrozados para que la diversión sea completa. Francamente muy lógico no parece todo esto.
Claro que nuestros políticos, por otro lado, parece que no sólo no están muy preocupados por estas cosas sino que, en ocasiones, se convierten en los principales promotores de este desaguisado, como el numerito que monta Melchior todos los años en el ITER.







17-07-06 Melchior se consolida como el mejor organizador de macrobotellones de Canarias
