Foro contra la Incineración

Tenerife
                           
Escalofriante Ambrosio
                           
29 - 12 - 06

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Agustín Díaz Pacheco

Hace una semana, los lectores leyeron (El Día, páginas 3-4-6 y 7; 4/11/2006) las declaraciones del empresario constructor Ambrosio Jiménez, amante de toneladas de cemento y millones de metros cuadrados, persona casi familiar en ayuntamientos -su incesante actividad lo requiere; igual que la de Antonio Plasencia-, otros ámbitos institucionales, y entre los ecologistas, desgranaba cifras y logros. A tal respecto, la periodista Carmen Santana Méndez, Jefa de Economía del periódico El Día, le recordaba un futuro de oro...: "Una gran ciudad deportiva con pista cubierta de esquí, ocho campos de fútbol, tres pistas de tenis, tres canchas de baloncesto, zonas verdes, una alameda, una plaza con mirador, miles de aparcamientos...". Faltará el golf o bastantes piscinas. Especie de peculiar Rey Midas, decidido partidario del cierre del anillo insular -esperemos que no estrangule la isla-, convence a inversores alemanes y americanos, y hasta recuerda el enlace matrimonial del Príncipe de Asturias: "Si yo hubiera sido el presidente del Cabildo cuando el Príncipe se casó, le regalo un hotel, el de El Taoro". Espléndida generosidad la suya, hasta boquiabrir, regalar todo un buen hotel. Pero lo que no piensa es invertir en África, es decir, ¿promocionar indirectamente arriesgados viaje marítimos? No se sabe, al menos por ahora. Esperará noticias de EE UU, un buen telefonazo.

Todas las respuestas del empresario recuerdan a un colegial al que interesadamente le han anticipado las contestaciones del examen. Todo aprobado..., es la suya una consistente seguridad de cemento; conoce bien las asignaturas. Asegurar parcelas, que no habrá impacto medioambiental, y hablar como un ministro de Obras Públicas, indica que posee la virtud de un vidente. Resulta escalofriante cómo habla de millones de euros; da la impresión de que posee información -es lo normal-, buenos datos, de primerísima mano. A una pregunta del periodista José Moreno, Subdirector de Radio El Día, sobre una presunta "relación viciada entre parte de la clase empresarial y parte de la clase política", el empresario no contesta directamente; requetehabla de miles de millones de las antiguas pesetas. Lo que asusta es su certeza, la rotundidad de sus contestaciones, pero él puede asustar, lo que no asusta son las bolsas de miseria existentes en Canarias. (Se vive bien en el Archipiélago, de mil maravillas) Es un fervoroso partidario de los monosílabos: "Sí" o "No". Pero la tradición nos dice que la gente hablando se entiende, sobre todo cuando ciertos empresarios y determinados políticos dialogan en torno a un opíparo almuerzo y una pesada digestión, como la de quien devora bloques de cemento. ¿Que es necesario dialogar y hacer propósitos para mantener un desarrollo sostenible? Por supuesto que sí, tanto que Ambrosio Jiménez es bien rotundo cuando afirma, bien sentado en su poltrona de cemento, metros cuadrados y millones de euros: "...si yo me voy de Canarias viene otro y me quita el puesto". Un vidente, más claro el agua.

Fuente: Prensa

08-05-06 Ambrosio Jiménez cambia un cono volcánico de sitio

 
                           
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