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Tenerife
                           

Las areneras han aumentado el riesgo de inundación en El Puertito de Güímar

                           
04 - 02 - 07

 

Las canteras han modificado la cuenca natural del barranco de Badajoz

SONIA GALDÓN / SANTA CRUZ DE TENERIFE

Las lluvias del pasado fin de semana produjeron graves daños en el barranco de Badajoz, en Güímar. El agua ahondó el cauce en 20 metros y lo ensanchó otros 15 a la altura de una antigua arenera, que ha modificado la cuenca natural. Este hecho y un informe técnico del Ministerio de Industria demuestran que El Puertito se encuentra en grave riesgo de inundación ante una avenida del barranco.

La peligrosidad del barranco de Badajoz, ante un temporal de envergadura, se ha visto aumentada por la extracción de áridos en su cauce y por el hecho de que su desembocadura natural, El Puertito y Las Bajas, está casi totalmente urbanizada. De hecho, el Instituto Tecnológico Geominero de España, organismo adscrito al Ministerio de Industria y Tecnología, ya recomendó en un informe de 1989 que no se urbanizara más allá del casco antiguo de El Puertito, donde hoy existe un importante grupo de viviendas, por el grave riesgo de avenidas.

En el proyecto del seminario Proyectar el paisaje de la Bienal de Arquitectura y Paisaje, que se inaugura el 5 de febrero, se destaca el peligro real para esta zona, cuando las lluvias que circulan desde las cabeceras de los barrancos principales y laterales se encuentren con los grandes hoyos de las areneras y con la autopista, que rompen con la continuidad del cauce natural. Todas estas intervenciones podrían multiplicar y producir una gran devastación en el caso de riadas de envergadura.

José Bethencourt, licenciado en Geografía, premio extraordinario fin de carrera, está elaborando su tesis doctoral sobre riesgos climáticos en Canarias. Explica que las extracciones de áridos han superado las profundidad permitida, deformando aún más el cauce del barranco de Badajoz, que ahora tiende a ensancharse, por lo que continuarán cayendo las fincas próximas. De hecho, en el temporal del pasado fin de semana, en el que la estación meteorológica del Cabildo en el barranco de Badajoz registró casi 400 mm, el cauce a la altura de la pista de Los Zarzales bajó unos 20 metros y se ensanchó otros 15, transportando unos 40.000 metros cúbicos del fondo del barranco. Según Bethencourt, éste es un riesgo en potencia porque el cauce acaba en la zona que el Ayuntamiento ha declarado urbanizable en su PGO y que ahora está siendo construida.
Este experto destaca que sin ánimo de alarmar, hay riesgos reales en la zona, porque en geografía se considera que en estos procesos existe periodicidad y hay fenómenos históricos, como la tormenta de 1826 -un huracán todavía por definir, pero con una intensidad que podría ser similar a la del Katrina- o la retroalimentación de nubes que se vio en la riada de Santa Cruz.

Estos fenómenos se verán incrementados con el calentamiento global, con menos periodos de lluvias pero aún más torrenciales. Según Bethencourt, estas inundaciones no se pueden predecir y podrían ocurrir en cualquier momento, "lo mismo en una semana que en 200 años".

Aunque existe un riesgo real para la población de la costa güimarera, aún no se han aprobado los planes territoriales especiales ante avenidas ni el de ordenación de los barrancos de Güímar. En este último caso, la Cotmac le dio el visto bueno en 2003, pero insiste en que el texto debe completarse con la elaboración de la Ley de Minas específica para Canarias, por lo que aún no está concluido.

A falta de informes técnicos y decisiones administrativas , el deterioro del barranco del Badajoz será irreversible y los riesgos para la población, cada vez mayores. Pero ¿quién será el responsable el día que haya una catástrofe?

Fuente: La Opinión de Tenerife, 04-02-07

04-02-07 El barranco de Badajoz o las cicatrices de la corrupción

 
                           
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