La corporación insular
acudirá a la deuda pública para cubrir este gasto
El Gobierno canario se comprometió ayer a aportar para la financiación
del tranvía entre Santa Cruz y La Laguna la misma cantidad que
el Cabildo. Se calcula que cada una de las administraciones invertirá
70 millones de euros, mientras que el resto, hasta alcanzar los 172
millones que cuesta la obra, se intentará obtener de otras administraciones
y de aportaciones privadas.
El Gobierno de Canarias firmará el próximo mes de enero
con el Cabildo de Tenerife el convenio para la cofinanciación
del tranvía entre el intercambiador de Santa Cruz y la avenida
Trinidad, en La Laguna, dando así su respaldo político
y económico a uno de los proyectos estrella en la isla de Tenerife
durante los próximos años.
Según ese convenio, aunque la obra se desarrollará entre
los años 2004 y 2008, la aportación financiera de la Comunidad
Autónoma no se materializará hasta el año 2007,
con lo que hasta esa fecha la corporación insular deberá
prefinanciar la actuación.
El coste del proyecto del tranvía o metro ligero ha sido presupuestado
en un total de 172,4 millones de euros (casi 29.000 millones de pesetas),
y el Cabildo tratará de conseguir ahora que parte de ese dinero
sea aportado tanto por el Estado como por los ayuntamientos afectados
y por inversores privados.
Con todo, según afirmó ayer el secretario del Gobierno
de Canarias y consejero de Infraestructuras, Antonio Castro Cordobez,
se estima que pese a esas aportaciones, entre el Ejecutivo regional
y la corporación insular habrá que aportar entre 120 y
140 millones de euros (entre 20.000 y 23.300 millones de pesetas), que
son los que corresponde al cincuenta por ciento a las dos administraciones.
El Cabildo de Tenerife tiene previsto conseguir parte del dinero que
necesita para este ambicioso proyecto a través de la emisión
de deuda pública. Precisamente, también ayer el Consejo
de Gobierno acordó solicitar al Ejecutivo central la aprobación
para que la corporación insular pueda emitir bonos por valor
de sesenta millones de euros, mientras que el Cabildo de Gran Canaria
podría emitir 41,6 millones de euros. El Ejecutivo, por su parte,
emitirá 60 millones de euros en bonos de deuda pública,
que son aptos para materializar las dotaciones de la Reserva de Inversiones
de Canarias (RIC).
En concreto, el Cabildo tinerfeño piensa dedicar al tranvía
un total de 12,9 millones de euros, mientras que el resto se dedicaría
a financiar actuaciones en carreteras, infraestructura rural, turística,
de protección del medio ambiente, el plan de cooperación
municipal, instalaciones culturales, deportivas, de ocio y para el patrimonio
histórico.
Por su parte, el Cabildo de Gran Canaria prevé financiar con
los 41 millones de euros actuaciones en carreteras, en infraestructuras
ganaderas, en costas, en la construcción de marquesinas, programas
de actuaciones medioambientales, obras de desarrollo rural, recursos
para el transporte discrecional de pasajeros, para el transporte público
de mercancías, el plan de actuaciones en los municipios, mejoras
en áreas recreativas existentes y, entre otras, para el acondicionamiento
y mejora de las zonas comerciales abiertas.
La Comunidad Autónoma prevé destinar sus 60 millones de
euros para construir viviendas de promoción pública en
las siete islas, además de infraestructuras sanitarias, medioambientales,
para carreteras, desaladoras y edificios de la administración,
entre otras actuaciones.
La emisión de deuda pública será a cinco años,
con el tipo de interés del 0,75 por ciento. En el año
2002 se cubrió el 100 por cien de la deuda pública emitida
por las tres administraciones, que ascendió a un total de 143,7
millones de euros. Los empresarios solicitaron, además, un 16
por ciento más de los bonos emitidos en global por las tres administraciones.
Fuente: La Opinión de Tenerife (15-10-03)
Comentario: Comenzamos por 30.000 millones
para el otro capricho de Ricardo Patrick Melchior, se admiten apuestas
sobre lo que al final nos costará esta historia que de momento
no es sino una parte del proyecto que se vendió en principio,
que llegaba hasta el aeropuerto de Los Rodeos. Tenerife se convertirá
así en un caso único en el mundo desde el momento que
se invierte en un tranvía sin antes haber instalado un carril
exclusivo para guaguas que ocupa el mismo espacio y cuesta 20 veces
menos, como mínimo. Un tranvía que tardará una
hora en recorrer 10 kilómetros por razones orográficas
(Vea
artículo de ATAN). Mientras en otros sitios se invierte en
guaguas totalmente ecológicas, aquí UNELCO ya está
haciendo cuentas de la facturita que nos va a pasar por darle energía
al tranvía. Estos políticos son los mismos que rechazaron
una iniciativa legislativa popular que proponía un tren hacia
el norte que probablemente sí hubiese supuesto un cambio radical
para las comunicaciones en la Isla, porque supondría una alternativa
rápida hacia el norte que efectivamente sí se hubiese
notado de manera drástica en la reducción del tráfico
de coches, comunicando los principales núcleos urbanos desde
La Orotava o Los Realejos hasta Santa Cruz, pasando por La Laguna, Universidad,
hospitales, aeropuerto, etc.
La coña del tranvía hace
que casi definitivamente veamos desvanecerse el sueño de carriles
para guaguas y taxis en el área metropolitana a gran escala,
sólo queda la posibilidad de alguna cosilla propagandística
cuando estén cerca algunas elecciones, nada más.
Vea ALGUNOS
DE LOS DISPARATES MECHIOR Y EL TRANVÍA