Como quiera que todas las asociaciones de jueces de Canarias, la mayoría de los medios de comunicación de Tenerife, ATI y el PePe e insignes figuras del PSOE -como Jerónimo Saavedra o José Segura- han entendido que todos los ciudadanos de esta tierra somos unos completos gilipollas, quejándose de unas filtraciones judiciales que no existen, sería bueno que todos estos individuos se dejaran de tanta majadería y desvergüenza y pongan las cartas boca arriba, a la vista de todo el mundo, que para eso les mantenemos con nuestros impuestos.
Porque es que esas conversaciones, grabadas legalmente por la policía, donde un empresario de Gran Canaria se preocupaba, junto con ilustrísimos y excelentísimos miembros de nuestro Gobierno, por el interés general de todos nosotros, ahora sí que nos interesa conocerlas. Queremos saber, exactamente y dado que no hay delito alguno ni contienen secretos que puedan comprometer la seguridad nacional -supongo-, cómo hay que relacionarse con el Gobierno para sacar adelante iniciativas particulares y cómo Adán Martín, nuestro Presidente, nos defiende a todos a mayor gloria de la admiración que todos los buenos canarios le profesamos.
Porque manda narices que los jueces se quejen de filtraciones que no existen. Lo único publicado son unas declaraciones a 'El País' del empresario al que la policía detuvo antes de que se pudiese consumar un posible delito de tráfico de influencias. Es como si le tienen intervenido el teléfono a un narcotraficante -salvando las distancias en lo que tiene que ver con la salud pública- y, cuando anuncia que va a ir a recoger la cocaína, van y le echan el guante en el aeropuerto para que no pueda acudir a la cita. Todo un prodigio investigación policial que, seguramente, el señor Santana Cazorla nunca sabrá agradecer lo suficiente. O quizás sí.
Hombre, con este proceder en la fase de investigación, no me extraña nada que la Fiscalía haya tardado menos de 24 horas -otro récord histórico- en determinar que no había delito alguno. Si me dejan a mí hubiera llegado a la misma conclusión en menos de cinco minutos, con el ahorro consiguiente en horas de trabajo de tanto funcionario público.
Por eso, porque el señor Presidente está orgulloso de sus gestiones por el bien de todos nosotros, para evitar juicios paralelos y cosas de esas, como además no hay delito ni secreto de sumario alguno ni leche -en realidad no tienen nada- y porque se supone que esto es una sociedad madura, democráticamente hablando, pues deberían ser estos jueces, estos políticos y estos empresarios que van cantando por ahí en los periódicos, los primeros interesados en aclarar las cosas. Y la forma más rápida y eficaz es haciendo públicas esas cintas que, en Democracia, no tienen por qué hacer daño al personal (que no son las andanzas nocturnas de nadie en Fitur). Otra cosa es que esto sea una jodida república bananera -con todo el respeto para las repúblicas y para los platanitos- que también es otra posibilidad a la vista de las asociaciones de jueces que el Altísimo nos ha dado como castigo. Y todo, seguramente, por el jodido rollo ese del Adán con la Eva y la puta manzana.
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LAS REVELACIONES DEL EMPRESARIO QUE HABLÓ CON EL GOBIERNO CANARIO
"Adán me dijo que llevaría mi asunto al Consejo en cuanto lo recibiera"
Santiago Santana defiende la legalidad de sus gestiones ante el Ejecutivo regional
Santiago Santana, empresario imputado en el caso Mogán, defiende la legalidad de sus conversaciones intervenidas con miembros del Gobierno canario (CC). Su abogado, en contra del criterio del juez, no ve indicios de tráfico de influencias. Santana admite que no llamaba para informarse, sino para urgir al Gobierno a que bendijera las 3.600 plazas hosteleras extra que pretendía. Y revela qué respuesta obtuvo del presidente canario, Adán Martín: "Adán me dijo que en cuanto sus consejeros le elevaran el expediente, lo llevaría al Consejo y luego al Parlamento canario".
- Conversaciones con Berriel. "Con el consejero de Medio Ambiente, Domingo Berriel [CC], hablé una o dos veces. La última vez me llamó él. Fue después de una reunión en la sede de su departamento entre sus funcionarios y mis directivos, luchando allí porque me querían quitar casi 2.000 camas, y yo no estaba de acuerdo y anuncié que lo iba a recurrir. Ahí se montó un enfrentamiento. Nos levantamos y nos marchamos. Y Berriel, que estaba en Madrid, me llamó por la noche y me dijo, 'Santiago, ya sé la reunión, oye es que esto no se puede hacer, tenemos que quitarte camas'. Y yo le decía: Domingo, te pido que no hagas una cosa de esas, declárame el proyecto de interés general porque me interesa que sea de interés general porque así me es más fácil administrativamente para sacar el puerto y las playas artificiales. Domingo, yo voy a Tenerife, le decía, y te lo explico todo. Porque el lunes era el Consejo de Gobierno donde se debía decidir mi tema. Fue una conversación tensa.
El que me escuchó la conversación no sabía que yo a mediodía había tenido una reunión muy dura en Medio Ambiente con sus técnicos. Domingo me llamó porque el lunes era la reunión del Consejo de Gobierno y yo tenía intención de recurrir. Y me dijo, 'tengo una reunión a las diez de la mañana con unos vecinos, pero te puedo ver'. Le respondí que con media hora me bastaba para explicarle los problemas que tendría si no me aprobaba mi plan en su totalidad [3.600 plazas hoteleras extra]. Después de tanto rogarle, me dijo 'vente, que busco un hueco para recibirte'. Fue el día que iba tempranito para Tenerife y la policía me detuvo".
- Charla con Adán Martín. "Con el presidente canario [CC] hablé una sola una vez. Le llamé varias veces y en una ocasión me devolvió la llamada. Adán me dijo, 'mira Santiago, eso tiene que ir al Parlamento de Canarias y nosotros lo llevamos allí'. Coño, Adán, le dije, pero es que se va a acabar la legislatura y al final no va dar tiempo de llevarlo. Llevamos dos años con ello. Bueno, me dijo Adán, 'en cuanto yo tenga los cuatro proyectos preparados yo lo voy a llevar al Consejo de Gobierno, en cuanto estén preparados, y después los llevo al Parlamento. Tú sabes que eso lo aprueba el Parlamento'. Coño, Adán, eso ya lo sé. Yo estaba un poco tocado porque sé que estaba bombardeando mi proyecto la oposición. Esta conversación se produjo mucho antes de que tuviera mi conversación con el consejero de Medio Ambiente. Yo estaba desesperado. Le dejé recado a las secretarias del presidente de que quería hablar con él. Y un día me llamó él por la noche. No me acuerdo si por su móvil o desde su despacho. Me dijo, 'Santiago, yo ahora mismo no tengo el tema. Todavía queda por hacer en el Gobierno. Me tienen que hacer los proyectos y ponerse de acuerdo rápido, y dijo que en cuanto le llevaran los expedientes los iba a llevar al Gobierno para enviarlos al Parlamento'. Me dijo que nos pusiéramos de acuerdo rápido con los departamentos de su Gobierno, Turismo, Política Territorial... porque el tiempo se iba. Yo le insistía en que se iba a acabar la legislatura y él me decía que en cuanto las consejerías le llevaran el tema, él lo llevaba al Consejo de Gobierno, y que luego lo llevaría al Parlamento. Me dijo que él no podía hacer otra cosa, que cuando sus consejerías se lo llevaran a él, él llevaría el tema al Consejo de Gobierno, y luego al Parlamento de Canarias. Adán no conocía los informes ni el expediente. ¿De qué conocía yo a Adán? De Fitur y de un agasajo que hago todos los años en un hotel mío en Madrid. Yo invitaba allí a todo el mundo".
- Conversación con Salvador Iglesias. "Con el jefe de gabinete de la Presidencia canaria, Salvador Iglesias, hablé un par de veces porque es mi amigo desde hace muchos años. Le llamaba porque yo no tenía forma de llegar al presidente canario. Le decía que me iban a desgraciar con este tema, y él me decía 'tienes que ponerte de acuerdo con los consejeros. Muévete por ahí, habla con éste o con ése".
Fuente: El País, 13-02-07
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