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Alguien, aparentemente sensato -a veces-, nos volvía a pedir estos días que aunque fuera 'tapándonos la nariz' la regeneración política en Canarias pasaba por el voto al PSOE en las próximas elecciones, por no sé que rollo del López Aguilar y no sé qué de acabar con la corrupción.
Y uno no va a ser como el Paulino Rivero que, como agradecimiento a que el PSOE le haya permitido formar grupo parlamentario en Madrid -para disponer de coche oficial y subvenciones en cantidad- de manera ilegal e inmoral, recordaba estos días que el PSOE había tenido el gobierno más corrupto de la historia de la Democracia.
No, nosotros no vamos a decir eso que, a estas alturas, ya no viene mucho a cuento porque supuestamente esa deuda sí se la hicieron pagar los ciudadanos en su momento. Ni tampoco vamos a alabar ahora -a estas alturas de la película- especialmente la actitud digna de Francisco Tovar que reconoce que al ingresar en el PSOE no ingresó en ninguna 'secta' y que, por tanto, no se siente obligado con un partido que es más de lo mismo. Entre otras cosas porque ha inundado las listas electorales de Santa Cruz de aquellos que apoyaron y apoyan el pelotazo de Las Teresitas.
Pero que Santiago Pérez nos salga ahora con lo de que el PSOE sí que quiere un puertito pequeño en Granadilla y que, por otro lado, no se siente responsable de lo que haga la CoCa con las adjudicaciones y demás sí que nos parece de una desvergüenza incalificable. Y para qué decir lo del López Aguilar éste de las narices, que aterriza ahora con la monserga de que la modernización de Canarias pasa por trincar todas las perras que se pueda de la Unión Europea para macroinfraestructuras independientemente de su necesidad o consecuencias.
Las consecuencias ecológicas indeseables de la construcción de puerto de Granadilla, para que el Santiago Pérez se entere -que parece querer hacerse el loco pese a que ha estado en casi todas la manifestaciones-, tienen que ver con la construcción del gigantesco dique de abrigo que romperá con toda la dinámica costera de la zona que permite la existencia de sebadales, la regeneración de playas y una serie de procesos ecológicos que, probablemente, sean de lo más valioso e irrepetible que tenemos en toda nuestra costa. Y una vez, don Santiago, que se construya ese criminal dique -perpendicular a la costa-, el largo que usted le quiera dar al puerto ese da igual que sea de 200, de 1.000 o de 2.000 metros. El desastre, en todo caso, estará ya consumado.
Pero que tenga la desvergüenza de decir, además, que el PSOE no se hace responsable de nada cuando el representante socialista en la Autoridad Portuaria está, punto por punto, apoyando todos o cada uno de los pasos que la CoCa propone en este asunto, es algo que algunos -como es nuestro caso- le consentiremos porque consentimos que cada cual diga lo que se le ponga en el culo -como no puede ser de otra manera-. Pero, en lo que respecta a lo de 'taparnos la nariz' para no sé qué de una regeneración el próximo 27 de mayo pues, francamente, no sólo no estamos por participar en semejante patraña sino que, en la medida de que a alguien le interese nuestra opinión, contribuiremos en lo posible a aclarar que esto no sólo es más de lo mismo sino que, en todo caso, resulta mucho más peligroso porque, en ocasiones, hemos llegado a creer que nuestros peores enemigos estaban de nuestro lado o en las inmediaciones
Y es que con la CoCa y el PePe todos y cada uno sabemos, perfectamente, a qué atenernos y para quién trabajan. Pero con éstos, a los que Antonio Plasencia le paga los alquileres de casi todas su sedes cuando, por otro lado, nos cuentan que vienen a acabar con no sé qué, pues, con toda franqueza, es mucho más probable que algún día se sientan en el deber de hacer algo positivo por esta tierra desde la oposición que en el peligrosísimo supuesto de que trinquen poder. Que en el poder ya les sufrimos en El Rosario, en Adeje, en Granadilla, en Guía de Isora... y ya con eso tenemos pasteleo suficiente.