No es que vaya a tomar el poder a partir del próximo 27 otro grupo político en el ayuntamiento de Vilaflor. De momento eso es poco probable. Pero está claro que lo que sí habrá en ese Ayuntamiento será un grupo que promete hacer oposición y eso, en cualquier democracia que se precie, es verdaderamente sano.
De este modo se presentaba este sábado en Santa Cruz el nuevo grupo político de Asamblea Chasnera que pretende trabajar críticamente por la trasparencia y por conservar, o recuperar, los valores tradicionales más valiosos de del municipio chasnero.
Para Irencio Cabrera Fraga, cabeza de lista a la alcaldía de Vilaflor, la legislatura que ahora finaliza ha significado un retroceso claro en la participación de los vecinos en la toma de decisiones municipales. Un estilo de gobierno 'autoritario y personalista' por parte del actual alcalde, Manuel Fumero del PSOE, ha traído como consecuencia que no se haya gobernado para todos los vecinos sino básicamente para 'los que simpatizan con una determinada opción política'. Una forma 'despótica de gobierno ha llevado a muchos vecinos a temerle más que a respetarle'.
El modelo de desarrollo que propone el PSOE ha traído consigo el abandono de núcleos como La Escalo, Jama y El Hoyo y se fundamenta en la urbanización salvaje con la concesión de licencia urbanísticas que actualmente se encuentran en los tribunales. El nuevo Plan General plantea, en esta dinámica, que la población de Vilaflor pase de 2.000 a 8.000 habitantes en pocos años y Asamblea Chasnera pretende luchar contra un modelo de desarrollo basado básicamente en el cemento, como pretende el actual equipo de Gobierno.
Sorprende la estrecha relación entre el actual alcalde 'con conocidos constructores y terratenientes de toda la vida en este Sur nuestro', lo que no anticipa nada bueno 'para construir futuro' y, como ejemplo, lo que está ocurriendo con la adquisición de la galería de agua de Pinalito, donde la falta de trasparencia es verdaderamente sorprendente. Nadie sabe a quién se vende el agua, en qué cantidad, por cuánto dinero y dónde están repercutiendo estos ingresos porque, por otro lado, el agua se ha encarecido significativamente para el consumo doméstico y la agricultura.
Denuncian también el hecho de que la plantilla de personal al servicio del Ayuntamiento se haya incrementado, en sólo cuatro años, de 20 a 80 personas sin que se detecten mejoras en los servicios significativas, poniendo en cuestión, en muchos casos, el hecho de que en algunos de esos contratos se detecten relaciones de parentesco con concejales o, en otros casos, claras vinculaciones con el PSOE. Clientelismo políticos, en definitiva, que lo impregna todo.
Se pregunta Asamblea Chasnera, por último, por el auténtico significado del mensaje electoral del PSOE: ¿'Construyendo Futuro'? ¿Para quién o para quiénes?
