Hombre, lo de La Opinión no es nada nuevo y para El Día nunca sus trabajadores han sido chicharreros y deberían ser expulsados a galeras como otros tantos muchos que no pensamos como ellos. Pero la novedad es lo del Tribunal Supremo y la consideración de que la sentencia, de 3 de mayo, por la que se anula la compra de Las Teresitas -el gran Pelotazo- representa otro ataque a Tenerife.
En realidad el hecho de que Ignacio González y Antonio Plasencia tengan que devolver las perritas y quedarse con sus terrenos, unos acantilados en gran parte y zonas a las cuales no se les ha aplicado el famosos deslinde marítimo que a tanto pobre afecta en esta Isla (ver querella de la Farnés), pareciera que debería ser recibido con regocijo por cualquier chicharrero de bien. Sobre todo aquellos que alguna vez han sufrido expropiaciones -esas que nadia aplica a los poderosos cuando del 'interés general' se trata- o el que sacrificadamente paga sus impuestos para que después su Ayuntamiento pague 8.750 millones de pesetas por unos terrenos que Pía Oramas valoró en 3.500.
Pero El Día, que lleva meses pidiendo el voto directamente para el Zerolo y para la ATI, esto le ha sentado como una patadita en los riñones porque mucha perrita entra en ese grupo de comunicación del Plasencia y del Ignacio González. Y no digamos nada del Zerolo y de la ATI. Pero confundir el interés de esta Isla o identificar entre sus enemigos a los que velan -como es su obligación- por la gestión decente de los impuestos de los chicharreros, pareciera no sólo pretencioso sino, además, un poco indecente. Eso si no fuera porque desde hace ya muchos años El Día ha identificado a los buenos y a los malos, a los chicharreros y a sus enemigos, los del 'oro amarillo'.
Sin ir más lejos hace unos años que unos cuantos empresarios, a los que nadie ha elegido en elección alguna -no se presentan porque les basta con pagarle costosísimas campañas a cuatro monigotes y comprar unos cuantas televisiones, radios y periódicos-, se reunieron en el Recinto Ferial para decir a los políticos cuál había de ser el futuro de esta Isla y, al siguiente día, el periódico 'patriota' nos plantó en cabecera y a todo lo ancho un tremendo 'Tenerife en pie'. Y claro, si para éstos Tenerife son la media docena de especuladores que convocaron esa asamblea (de los 60.000 empresarios de la Isla acudieron 300), no es de extrañar que todo el que les joda algún negociete o pelotazo a estos tipos sea considerado como enemigo de esta tierra. Eso aunque el asunto signifique que los contribuyentes puedan recuperar unas perritas mal gestionadas por Zerolo en su día. Por hablar fino.
Sobre el ataque de histeria de 'El Día'
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Nuevos ataques contra Tenerife y su capital
CIERTA PUBLICACIÓN que se edita en Tenerife –aunque desde su aparición está al servicio de Las Palmas por mucho que intente disimularlo– y de cuyas infamias ha sido víctima nuestra Casa, informaba el otro día de una sentencia del Tribunal Supremo anulando la compraventa de los terrenos cercanos a la playa de Las Teresitas, lo cual, en principio, puede suponer la paralización de la remodelación del lugar que se había empezado a ejecutar según el proyecto del prestigioso arquitecto francés Dominique Perrault. En el tratamiento que da a la información la referida publicación se nota el regodeo por los efectos negativos de la misma, a sabiendas de las consecuencias que para la capital tinerfeña puede acarrear la decisión de los tribunales. Aquí ni entramos ni salimos en la sentencia. Eso sí, a nadie se le oculta la inoportunidad de un varapalo jurídico a un ayuntamiento cuando su alcalde se presenta como candidato a unas elecciones para las que faltan dos semanas. En ese sentido, y dando por descontada la independencia de los tribunales, hay que decir que la sentencia del Supremo, en estos momentos, tiene un claro valor político que muchos intentarán rentabilizar. Por ejemplo, quienes persiguen que no salga adelante la playa que espera desde hace años el pueblo de Santa Cruz, para que así luzca la de Las Palmas, aún bajo su "panza burro". Y, de paso, los enemigos de Tenerife se frotan las manos porque magnificando esta noticia sirven mejor los propósitos de sus señores, que, desde la distancia, dictan la línea informativa y editorial.
Fuente: Editorial El Día, 14-05-07

El pelotazo más burdo y más jugoso jamás contado