No hace tanto tiempo que se acometieron obras en algunas paradas de guaguas en la autopista del Sur para salvaguardar algo la seguridad de los usuarios, cosa que comentamos en su momento, y ya se está produciendo las primeras rectificaciones. En este caso para mal.
Y es que resulta que alguien ha tenido la ocurrencia, o la oportunidad, de poner una gasolinera a la entrada del Porís, dedicada también a la restauración, que ha traído consigo la modificación del acceso al núcleo costero, por lo que ahora los vehículos tienen que desviarse por dos rotondas -la primera de ellas peligrosísima- a fin de obligar, o permitir -depende cómo se mire-, a todo el mundo a pasar por delante de la gasolinera. Pero lo más espectacular no es eso, que ya es espectacular que se modifique el trazado de una autopista para favorecer un negocio privado independientemente de quién haya pagado eso, sino que al introducir, además, otro carril paralelo a la autopista desde el Porís, para que los que puedan llegar a la gasolinera los que vienen en sentido contrario, se han cargado el espacio reservado para la parada de guaguas.
La 'solución' que han buscado a esta situación las cabezas pensantes ha sido la de meter la parada de guaguas directamente dentro de la autopista, y sin protección alguna, para los usuarios que se encuentran metidos en una auténtica trampa mortal, con una autopista por delante y una nueva carretera de doble sentido por detrás. Y ustedes saben que nosotros habitualmente manifestamos nuestras opiniones, desde nuestro particular punto de vista, pero a continuación ponemos las fotos para que cada cual saque libremente sus propias conclusiones. Así, tal cual, que no consideramos que esté bien manipular.
Y lo que sí opino, en ejercicio de mi libertad, es que estoy seguro de que si yo, o cualquier ciudadano 'normal' y sin las influencias necesarias, tiene la ocurrencia de aparecerse con un proyecto parecido a éste, donde se desvía una autopista y se mete una parada de guaguas dentro de la vía para un negocio particular, las carcajadas en ese servicio de carreteras del Cabildo se hubieran oído en todo Santa Cruz. A eso ponle el cuño. Y lo peor del caso no es eso, lo peor es que probablemente todas estas cafradas son hasta 'legales'.

La guagua tiene que parar literalmente en el arcén, sin protección
alguna, lo que entre otras cosas está terminantemente
prohibida, como es lógico, en las normativas de tráfico