Darle un carguito al Ángel Llanos en el Cabildo, generosamente y con nuestro dinero, no tiene nada que ver con darle un poco de poder al hombre más encantado de si mismo que existe en el mundo entero, el doctor Alarcó.
Por eso yo no sé muy bien si Melchior ha calculado correctamente la trascendencia de la firma que ha echado en un papel para compartir su Cabildo, al que lleva gobernando con mano de hierro desde que uno alcanza a recordar, nada menos que con el Alarcó. Y es que éste no es el Llanos, que sólo iba buscando unas perritas -y vaya si encontró que se pegó la campaña electoral más cara que se recuerda nunca antes en Tenerife para trincar mil votitos más a Santa Cruz- sino que el médico especialista viene directamente a por la primera institución insular.
Y quizás en otros tiempos la larga sombra del Melchior no hubiera sufrido lo más mínimo con la irrupción de un individuo, casi tan soberbio como él, en el chiringuito que tiene montado Ricardo en la Plaza de España. Porque es que ni en populismo, ni en arrogancia, ni en prepotencia, ni en esa capacidad cojonuda de situarse siempre un escalón por encima de todo lo que le rodea le gana el Melchior al Alarcó. Entre otras cosas porque ya, como es lógico, se le notan síntomas de agotamiento, lo que ha hecho que la CoCa se despegara en Arona o en La Laguna pero perdiera fuelle al Cabildo con tranvías y todo tipo de parafernalias.
Para el ciudadano normal, como es nuestro caso, la diferencia de que gobierne el Melchior sólo o con la pesadilla que le perseguirá a todas partes de aquí en adelante es nula, más de lo mismo. Pero para el Melchior ya nada volverá a ser igual. Por lo pronto se acabaron los puñetazos en la mesa y esas perreras con los ojos por fuera de las órbitas. A éste le va a tener que hablar en otro tono porque el Alarcó cabreado sí que puede convertirse en un terrible peligro público, casi tanto como el propio Melchior. Demasiado parecidos como para convivir pacíficamente. Tanta ambición de poder, tanta soberbia y tanta chulería auguran una legislatura bastante animadita en el Cabildo que el Melchior ha tenido que entregar hoy, acaso para siempre, al médico especialista.
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CC y PP firman el pacto de gobierno para el periodo 2007-2011
Basado en la "confianza mutua" y en la "lealtad" según señalaron los dirigentes de ambas formaciones, Ricardo Melchior y Antonio Alarcó
Los cabezas de lista electoral al Cabildo de Tenerife de CC y PP, Ricardo Melchior y Antonio Alarcó, respectivamente, firmaron hoy un pacto de gobierno para el periodo 2007-2011 basado en la "confianza mutua" y en la "lealtad", según señalaron ambos dirigentes.
Por el presente pacto, el PP asume la vicepresidencia segunda, Sanidad y las relaciones con la universidad, que llevará el propio Alarcó; la consejería de Carreteras es para Vicenta Díaz, la de Cooperación Municipal y Vivienda para Pilar Merino, y la de Aguas para Pedro Suárez López de Vergara.
Además, el PP dirigirá la nueva consejería territorial para asuntos relacionados con el sur de la isla (desde Granadilla de Abona a Guía de Isora) cuya responsabilidad recae en Felix Sierra.
Ricardo Melchior, por su parte, señaló que el resto de las consejerías y vicepresidencias serán para CC, cuyos titulares se darán a conocer en un pleno que la corporación insular celebrará el próximo lunes, 2 de julio.
La formación nacionalista también se hará cargo de la otra consejería territorial creada; que abarca desde San Juan de la Rambla hasta Guía de Isora.
Las nuevas consejerías territoriales, según explicó Melchior, se han creado para contribuir a la descentralización de la isla y no descartó crear otra para el norte de la isla.
Antonio Alarcó resaltó que las negociaciones con Melchior había sido "afables", aunque "como en todas las negociaciones ha habido sus tiras y aflojas".
El cabeza de lista por el PP destacó la importancia de la consejería de Sanidad, que él gestionará, y se mostró ilusionado con llevar las relaciones con la Universidad de La Laguna.
Entre los objetivos que recoge el pacto se encuentra el reforzamiento de las políticas dirigidas a la consecución del pleno empleo, diversificando la economía de la isla mediante la actividad empresarial, especialmente la relacionada con el comercio, el turismo, las nuevas tecnologías y las políticas agrícolas, ganaderas y pesqueras.
También se comprometen a desarrollar el bienestar social, las infraestructuras y servicios necesarios en materia de asuntos sociales, cultura, educación y deportes.
Dentro de este capítulo, se hace especial mención a la puesta en marcha de los hospitales y centros sociosanitarios del norte y sur de la isla.
El convenio establece asimismo que se realizará una gestión ordenada del territorio que consolide un modelo de desarrollo sostenible marcado por los principios y acciones que inspiran el Plan Insular de Ordenación de Territorio (PIOT).
Por otra parte, ambas formaciones se comprometen a reforzar las políticas medioambientales, la educación ambiental, la reforestación, la prevención de incendios y las políticas hidrológicas.
Ambos grupos manifiestan en su acuerdo su voluntad de consensuar con la oposición, en la medida de lo posible, los temas importantes y estratégicos para Tenerife; y se comprometen a no presentar ni respaldar moción de censura alguna durante el mandato.
Los dos grupos se comprometen también a evitar manifestaciones públicas lesivas entre sus miembros, así como no desmerecer los grandes objetivos señalados en el acuerdo.
Fuente: Diario de Tenerife

Cara de circunstancias del Melchior. Tiene motivos.