Ana Oramas se posiciona contra el pacto de Granadilla
27
- 06 - 07
Ana Oramas ha venido a coincidir, por una vez, con Santiago Pérez y con Javier Abreu, que también es difícil que coincidan estos dos últimos en algo. Y es que dice estar en contra de hacer pactos contra nadie. Menos contra el López Aguilar claro, ese "godo canario" al que dice no soportar, como la mayoría de los "socialistas" con cargo en Tenerife, pese a que la mayoría clara de los canarios no compartan su respetable opinión.
Y claro que tan raro resulta esto, éstos malos augurios que la Oramas pronostica para un pacto de gobierno, supuestamente democrático, que le ha dado la alcaldía de Granadilla a una supuesta compañera de partido de la política tinerfeña, la Oramas, que más crecida se ha quedado tras las pasadas elecciones, por obra y gracia del PSOE también, que todo esto es un trapiche que no hay quién lo entienda.
Uno, en su ignorancia y por lo datos que va teniendo, piensa que el pacto de Granadilla era necesario aunque sólo dure tres o cuatro meses que, vista la posición política de la líder indiscutible de la ATI, pues no sería de extrañar que obligaran a Carmen Nieves a devolverle la alcaldía al Cejas en poco tiempo. Simplemente para que entre un poco de aire fresco una temporada en ese Ayuntamiento.
Y no es sólo que éstos del PSOE no hayan sabido perder, suspendiendo hasta la matrícula para un campamento juvenil que todos los veranos se celebraba en Madre del Agua o que se largaran sin ofrecer la más mínima colaboración a sus sustitutos después de 16 años subidos al machito, que es buena muestra eso de lo que les importa su pueblo. Ni es tampoco que el muchachito éste del Ricardo Guerrero diga ahora que el puerto de Granadilla se va a construir por culpa de Sí se Puede porque el PSOE podría haberlo parado -aunque ahora ya no quiere otra vez-, o que las condiciones que puso el concejal de Alternativa en Granadilla fuesen "como las que ETA impuso al Gobierno para liberar a Miguel Ángel Blanco". Es que lo que estaba pasando en ese Ayuntamiento era muy fuerte, como ocurre en otros tantos de la Isla, y seguramente en unas semanas, o acaso en un par de meses, comiencen a conocerse asuntos que no estuvieron nunca ni en la imaginación de las mentes más calenturientas.
Pero el golpe del Paco Pomares -otro que está que no caga con lo de ese pacto, acaso por su posicionamiento siempre favorable al Crimen de Granadilla- en La Opinión de este lunes de nombrarle a la Oramas lo de los "antisistema" y lo de Granadilla, hay que reconocerlo, ha estado genial. Y es que cualquiera que oye a esta gente pareciera que debemos creernos que a los militantes o simpatizantes de Sí se Puede se les distingue por la calle porque les asoma la punta del rabo por el vuelto del pantalón. Y es que éstos son de "antisistemas" de altos vuelos, como el Al Gore, al que se han traído nada menos que de Estados Unidos para que les cuente una historia que la izquierda radical, como dice el Pomares, les lleva contando aquí sin macro producciones millonarias desde hace décadas. Muchas veces en la calle, en esas manifestaciones que ellos desprecian tan fantásticamente -aunque la Oramas fue de las que se manifestó contra las torres de Vilaflor-, acaso porque no les cuestan un duro, o nos cuestan un duro, a diferencia de las puestas en escena del Al Gore que nos salen un ojo de la cara.
Ahora bien, lo que se cuece en esta Isla -y en ese Granadilla- para que la Oramas se muestre compungida porque haya caído, conforme a las reglas de la democracia, un alcalde socialista, francamente, no es probablemente más que el síntoma de algo muy gordo, y acaso muy terrible, de lo que de momento no conocemos, como se suele decir, de la misa ni la mitad. Otra cosa es que otros, muchas veces casi intuitivamente, hemos dicho ya hace tiempo que individuos como el Cejas, el Fraga, el Segura o el Macario representan, mucho más finamente incluso que la ATI, esos intereses de unos cuantos que siempre persiguen, por encima de ideologías y de cualquier cosa, imponerse a los intereses generales de la ciudadanía.
--------------
(...)
- También es muy chocante lo de Granadilla... Van a gobernar ustedes con el apoyo de quienes hasta ayer calificaban de antisistema, los del voto no, de gente con la que no se puede llegar a ningún lado. ¿Va a dejar Coalición de apostar por el puerto de Granadilla?
- Bueno, yo quiero decir que a mí no me gustan los pactos contra alguien. No tengo las claves de lo de Granadilla, pero la percepción desde fuera es que es un pacto contra el PSOE y contra su alcalde, Jaime Cejas. Y que el tema principal, que es el del puerto, no ha entrado en el pacto. Nuestra candidata allí está en contra del puerto, pero esa no es la posición de Coalición. Yo creo que allí va a ser muy difícil gobernar, se lo digo como lo veo, Alternativa es antisistema, gente que viene de la izquierda más profunda, el PP del Sur es profundamente de derechas y nuestra candidata ha tenido un enfrentamiento muy importante con el partido a nivel insular y de Canarias. En fin, que no se cómo va a funcionar ese ayuntamiento, y ojalá que funcione bien para el pueblo de Granadilla y lo del puerto se pueda hacer fuera de la mayoría...