Ya los servicios de mantenimiento de carreteras han dado por imposible el seguir tapando agujeros del asfalto que salta en la autopista del Sur. Lo más que hacen ahora, porque ya resulta imposible remendar tanto socavón, es apartar las peligrosísimas piedras que saltan por todas partes.
Se trata sobre todo el carril lento en determinados tramos importantes, como el que va desde Tajao, en Arico, hasta Adeje prácticamente y el peligro que representa este abandono es más que evidente. Piedras y trozos de asfalto que saltan, además de auténticos socavones, ponen en peligro a todo el que transita por esa autopista.
Las labores de mantenimiento, o de mejora, que está llevando a cabo el Cabildo consisten en seguir metiendo más y más kilómetros de peligrosos guardarraíles que están terminando con los arcenes, con el riesgo que esto representa en caso de avería, como ocurrió ya con el accidente más grave que se tráfico que haya ocurrido nunca antes en Tenerife, cuando una guagua se dejó por detrás media carrocería y con ella unas cuantas vidas, porque un camión con problemas paró en uno de esos arcenes ridículos.
Y yo no sé cómo tanto dinero hay aquí para machangadas y no hay un duro para mantener las infraestructuras importantes en condiciones. Ni tampoco sé con qué nivel de calidad se está trabajando en determinadas obras públicas que al cabo de un par de años de renovadas vuelven a estar incluso peor. Y si somos incapaces de mantener lo que tenemos, si lo único que se nos ocurre es cargarnos los arcenes de las autopistas que le dan seguridad y evitan colapsos constantes ante el menor incidente, me dirán ustedes a mí qué solucionamos haciendo más carriles o nuevas autopistas por aquí y por allá a costa de un territorio que ya no resiste más.



