Varios miles de personas, superando las previsiones más optimistas muy ampliamente por la época, se metieron una paliza impresionante este sábado para, saliendo desde el malogrado Mercado de La Laguna, plantarse en manifestación en el mismísimo aeropuerto de Los Rodeos tal y como estaba previsto en la convocatoria de los vecinos de San Lázaro y Camino de la Villa, pese a los torticeros intentos de Pepe Segura de boicotear la marcha mediante una resolución que tuvieron que anular los jueces a marchas forzadas este mismo viernes por la tarde.
El motivo de la convocatoria no era otro que protestar contra la manía de todos estos yonkis del piche y del cemento que ante la necesidad de ampliar algo que, en este caso, no está ni demostrado que haga ninguna falta ampliarlo, optan siempre por cepillarse los terrenos de cultivo porque, como es sabido, para los chiflados éstos todo lo que no tenga un buen emplasto de hormigón arriba no vale una puta mierda.
Yo no he visto ningún aeropuerto serio del mundo probablemente, alguno quizás sí en Madrid, Barcelona o Caracas, y jamás he observado que, como ocurre en Los Rodeos, aterricen en la plataforma de los aviones helicópteros de la policía, de los servicios de emergencia, contra incendios y demás. Y eso ocurre en Los Rodeos sencillamente porque les sobra todo el espacio del mundo, por no hablar de la terminal vieja que se está cayendo, la provisional que hicieron hace unos años y que hoy en día se está pudriendo y sin uso o la tremenda extensión de aparcamientos de coches, también sin uso, que construyeron también provisionalmente. Sobra espacio hasta para mantener casas de militares probablemente en el único lugar de Europa donde se mantienen impresionantes caserones para militares de alto rango dentro de un aeropuerto civil. Y es que somos la leche.
Pero no, se les ha puesto en el culo que es el terreno rústico, del poco que todavía se mantiene cultivado en esta tierra nuestra y probablemente el más valioso en todos los sentidos, quien debe sufrir las consecuencias de una ampliación de plataforma que no sólo nadie ha explicado sino que, además, la declaran de urgencia para mamarles las tierras a la gente sin que puedan rechistar. Que estos no son los de Las Teresitas, que con esos se llegan a acuerdos jugosísimos por muy depauperadas que queden después las arcas públicas.
Y este es el paisaje de mierda que tenemos, en medio de una corrupción galopante, del que uno sólo se escapa por un rato cuando, como este sábado, disfruta de un espectáculo democrático de las características del que organizaron, con todo tipo de impedimentos de estos fascistas patéticos, los vecinos de San Lázaro y Camino de La Villa. Y es buen motivo éste para felicitarnos por el civismo, el poder de convocatoria y el espíritu de lucha que han demostrado estos vecinos que, por lo que se ve, no están dispuestos a seguir siendo engañados indefinidamente por tanto pirata sin escrúpulos.

El Delegado del Gobierno, en su orden, pretendía que los manifestantes
fueran por las aceras y que no interrumpieran el tráfico. Además
prohibió -aunque no lo consiguió porque los jueces intervinieron- que
los manifestantes llevasen vehículos. Y los chiflados esos metieron
tres furgones policiales delante (lo nunca visto) y tres detrás incluso
por las calles peatonales de La Laguna para impresionar. ¡Chiquita
manada de belillos!

El que diga que en Tenerife faltan policías es un necio, sencillamente
un necio, salen hasta de debajo de las piedras, aunque siempre
en los sitios donde no hacen ninguna falta. ¿Se imaginan a toda
esta gente haciendo una redada en una de las terrazas
de Domingo Medina? Pues no se lo imaginen porque no va a ocurrir






























Magnífica casa de labranza en San Lázaro, con las horas contadas
también porque el Melchior le ha puesto una raya por encima
para llegar su tranvía al Aeropuerto. La madre que lo parió, que
seguramente es la que menos culpa tiene en todo esto. En todo caso
podría tener algo que ver con lo que mamó del padre, pero
eso no está del todo claro.

















De vuelta algunos niños ya no aguantaron



Los ganaderos recogen el ganado. Justo detrás los terrenos que
dice AENA que no se cultivan. La madre que los parió

Tres furgones de los grandes de la UIP abrían la manifestación. Ni los
agricultores quisieron bajar sus tractores al centro de La Laguna
para no montar un follón en esas calles peatonales, con lo bonito
que hubiera quedado. Sin embargo los bestias éstos metieron nada
menos que seis guaguas de éstas por ahí. Hasta los de los
paragüitas se tuvieron que apartar porque ¡hay que ser animal!

Montaron el numerito en todo el recorrido, cuando la gente ya se
retiraba por la vía de servicio del aeropuerto no se les ocurrió otra cosa
que intentar meter un furgón en sentido contrario. Yo creo que el
guindilla de la moto les dijo que si estaban jodidos de la
cabeza y se dieron la vuelta como pudieron.
Que es que era
imposible, vamos, porque tractores, vacas y un par de miles de
personas (para ellos salvajes) venían de frente. ¡Chiquito espectáculo
más caro y más ridículo!

Edificios viejos, con peligro evidente de derrumbe, terminales y
aparcamientos provisionales sin uso, viviendas militares... miles y
miles de metros en estas condiciones dentro de ese aeropuerto y,
para una ampliación innecesarias, de lo único que se han acordado
¡cómo no! es del suelo rústico
Domingo Medina, supongo, se dio una vueltita con disimulo en el helicóptero
de la Guardia Civil para ver de que iba la cosa

La policía, con una chulería nunca antes vista, intenta impedir el paso
a
Francisco de la Barreda, quien fuera Consejero de Industria del
Gobierno de Canarias y prestigioso abogado, cuando intentaba
dirigirse a su coche al término de la manifestación en el aparcamiento
del Aeropuerto. Como no pudieron impedirlo, además de negarse
a identificarse mediante el número de placa -como hacen siempre
aquí desde que los asesora Domingo Medina- lo llamaron 'chulo
de mierda' y se dieron media vuelta según la narración del abogado
a Radio San Borondón. Manda huevos a Sandra.
(Foto cedida)

Dos jóvenes, aparentemente desarmados, que intentaba dirigirse a coger la guagua retenidos e identificados, por las pintas será, por todo un ejército de fornidos hombres que nunca dan su número de placa pero que se supone son policías que se dedican, o deben dedicarse, a perseguir delincuentes. (Foto cedida)