Hombre, no es que vayamos ahora a estar todos los días con esta historia de la notita de prensa de Unelco Endesa, según la cual un juez de Güímar parece ser que considera que las torres podridas del Sureste estaban en perfecto estado de conservación. Pero, como quiera que ayer decíamos -no por adivinos, sino porque nos lo dijeron en el Nº 2 de Güímar- que el expediente de la denuncia había sido remitido a Fiscalía para que informara y, por lo tanto, nuestro procurador no podía retirar copia para ejercitar nuestro derecho de defensa (si es que Unelco Endesa no nos pretende quitar eso también), pues es por lo que creo que corresponde contarles a nuestros amigos que ahora resulta que no está en Fiscalía, según nos informan. Y claro que si los papeles no están en Güímar, ni están en Fiscalía, no sé si lo que corresponde ahora es ponerse a buscar por debajo de los puentes de la autopista. No lo sé, pero supongo que más pronto que tarde podremos contarles en qué termina el misterio con fechitas y todo.
Y para la gente que nunca hemos pisado un juzgado para nada, como es el caso, he de decirles que verdaderamente se asombra uno del funcionamiento del tema éste. Asombradito se queda uno de todo. Y no me refiero al auto, que dirá lo que dirá y lo recurriremos como es lógico en el caso de que el contenido sea el que ha anunciado a bombo y platillo la multinacional Unelco Endesa. Me refiero a lo indefenso que se siente uno cuando se ve metido en un tema de éstos, cómo te puedes ver crucificado en la prensa por estos personajes y después todo es un completo lío simplemente para tener derecho a enterarte de todo lo que ha pasado con un papel que uno presentó en diciembre del 2005 y del que nunca ha sabido nada más. Papel en el que, obviamente, no existe ningún tipo de temeridad, ni mala fe, ni cosa por el estilo porque el que esas torres estaban podridas, a parte de Unelco Endesa, Ricardo Melchior y El Día -como es lógico- no lo discute nadie.
Y yo sé, que uno no es tan gilipollas, que enfrentarse en los juzgados con Endesa es un error para el que no dispone de recursos en cantidades industriales. Eso sí que sería temerario, lo reconozco (que a ver quién es el pringado que se cree el rollito ese de que la justicia es igual para todo el mundo, ¡y una mierda cuando para entrar al juzgado con derecho a algo lo primero que tiene que hacer es echar manos de la cartera!). Pero la realidad es que en este asunto nuestra única intención ha sido la de poner en conocimiento de eso que se llama 'Justicia' (seguramente de manera algo rimbombante) y no la de ser parte contra una multinacional que dispone de miles de millones para hundirte. Y lo que está claro es que éstos están más resentidos que la puñeta contra lo que denominan
"grupo potente, bien organizado y bien financiado", cuyo objetivo es desprestigiar a Unelco y que "son los mismos que impidieron que la línea de 220 de Vilaflor no se hiciera". Que hay que ser machango, por otra parte, para decir barbaridades de esta naturaleza. ¿"Bien financiados"? La madre que los parió, a ellos sí que los tenemos entre todos cojonudamente financiados para que después utilicen esos recursos para intentar jodernos.
Y por un poquito de precaución, como es lógico, no estamos contando todas las cosas que nos están pasando con el asunto éste que destapó a su manera la Unelco el viernes después de las tres de la tarde con su comunicado indecente de prensa. Pero lo contaremos, sin duda. Y desde que dispongamos de algún papel oficial de algo, lo colgaremos tal cual en la web, para que cada uno saque las conclusiones que se les ponga en el culo sin necesidad de que nadie se lo interprete. Y nos defenderemos con uñas y dientes, vaya si nos defenderemos por una cosa como ésta. Que no es la primera vez que reconocemos un error, ¿pero temeridad y mala fe en este asunto? Pero hombre... si es que no es por las fotos, ¿ustedes se creen que uno es tan gilipollas como para ir a un juzgado con fotos, tal y como está la Justicia? La cosa es que al día siguiente de ver las fotos nos leímos un Decreto del Gobierno de Canarias de 1996, gracias al amigo Octavio que nos lo pasó, donde decía que esas torres eran un peligro inminente para la seguridad de las personas. Aunque puede que sea otra temeridad, yo no dudo ya nada, el leerse el Boletín Oficial de Canarias.
En todo caso, les digo la verdad, a mí lo que me parece una indecencia es que Unelco Endesa presuma públicamente de habernos ganado un pleito a nosotros (del que no hemos sido ni parte y del que no sabíamos absolutamente nada). Y la reacción casi unánime -muy honrosas excepciones ha habido- de los medios de comunicación linchándonos públicamente sin contrastar nada, casi más patético todavía (La Opinión, El Día, Canarias Ahora... todos los que anuncian a Unelco, como es lógico). Porque una multinacional como esa, me parece a mí, podría estar orgullosa de ganarle un pleito, yo qué sé, a Unió Fenosa, a Red Eléctrica o al Ministerio de Industria... ¿pero a un maestro de escuela cuando no ha sido ni parte para aportar su punto de vista o defenderse? ¡Váyanse por ahí! ¡Chiquita machangada!