Foro contra la Incineración

Tenerife
                           
Díaz Reixa, el chico del 'bozal'
                           
11 - 12 - 07

 

Hombre, la verdad que esto de la libertad de expresión -que algunos reclaman nada más que para ellos mismos- es una cosa cojonuda de cualquier forma que uno lo mire. Le permite, por ejemplo, a un personaje como este tal Reixa despellejar a una persona en un periódico porque, según él, pues debería estar como callado asunto de que por lo visto no tiene titulaciones universitarias. Para hablar, se entiende, está él que es abogado y cobra de las perritas de todos nosotros por 'asesorar' y esas cosas a las personas ante las qué, como es lógico, se muestra profundamente agradecido. Que yo no sé porqué estos asesores son tan agradecidos con sus mandos y, por otro lado, desprecian con tanta ligereza al que, opinando distinto, contribuye religiosamente a sus emolumentos con los impuestitos que pagamos religiosamente, por muy ateos que podamos ser.

Pero eso es casi lo de menos, porque se dirige directamente a un amigo al que nunca se le ha visto mandándole pedradas a nadie y que, precisamente, no anda el hombre como pasando un esplendoroso momento de salud que digamos (que le deseamos desde aquí supere esos problemillas lo antes posible) proponiendo hasta el ponerle un bozal, que si yo no me equivoco es lo que se le pone a los perros para que no muerdan. Es más, se permite expresiones del tipo de que es hora de que algunos "se lo piensen antes de hablar", aunque no especifica claramente el por qué.

Y yo lo que he visto con respecto a esto del mercado de La Laguna, probablemente como en la golfada de concederle a Alcampo una licencia por silencio administrativo, es una trama que ha permitido que, en primer lugar, se le cediese a una constructora el único parque infantil del casco lagunero para poner las casetas de la obra que, por falta de rigor y control de los responsables técnicos y políticos, se ha cargado parte del mercado más antiguo de Canarias. Mercado que Ana Oramas quiere echar abajo al precio que sea. Y no he oído a nadie decir que para hacer viviendas de lujo, como dice el personaje éste, pero sí que puede haber un empresario -el mismo que cedió un magnífico local de campaña a la Oramas en el 2003 que después alquilaría generosamente el Ayuntamiento para sede de los Servicios Sociales- muy interesado en meterle mano a esa obra a cambio de un par de plantitas para sus galerías comerciales. Que no sé lo que de verdad o de mentira tiene el tema, pero lo de que la Oramas se quiere cargar ese edificio, al precio que sea, a eso pónganle el cuño porque a ver si no cómo se explica la millonada que se está gastando en esa cosa 'provisional' que ha hundido la Plaza del Cristo, inutilizando los aparcamientos que eran, en principio, la principal justificación para que esa cosa se instalara ahí.

Y uno ha oído Chano Álvarez decir muchas cosas y de muchas maneras, sobre todo de su gran pasión: La Laguna. Pero cosa que no le he oído nunca al Chano es pedir que se le adapte bozal alguno a nadie por opinar distinto. Cabreos y debates más o menos acalorados, como si fuéramos demócratas, un montón. Pretender callar a nadie con amenazas, en cambio, pareciera ya a estas alturas como un cuestión obligatoriamente superada. Aunque los datos apuntan en otro sentido, por lo que se ve. Y acaso éstos deberían intentar administrar de otra manera esa mayoría absoluta dado que, quiero pensar, el pueblo no se las ha dado para que se dediquen a poner bozales ni a amenazar a nadie por opinar diferente o criticar las cositas que pagamos con nuestros impuestos, al más puro estilo fascistoide. Al menos eso espero o quiero pensar todavía.

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Mentiras sobre La Recova y el PEP

JAVIER DÍAZ REIXA La instalación provisional del Mercado en la Plaza del Cristo ha generado una ruidosa oposición de un grupo francamente minoritario de vecinos del casco histórico, que se oponen a dicha instalación en nombre de la defensa de la legalidad y del patrimonio histórico. Y para ello no dudan en apoyarse en mentiras e infundios sobre los proyectos del Plan Especial de Protección, y en difundir bulos o descalificaciones infundadas sobre los responsables políticos y técnicos del Ayuntamiento.

He intentado conocer los motivos de oposición, asistiendo a una reunión informativa a la que me convocó un "grupo de ciudadanos preocupados", que rehuyó sistemáticamente el debate que pedí sobre dichos motivos y sobre las supuestas alternativas de ubicación. Y también acudí a un debate en la Sala de San Borondón, donde oí a un par de indocumentados, aunque manejando muchos papeles, decir una enorme cantidad de tonterías sobre el PEP, sobre Ani Oramas y sobre María Luisa Cerrillos.

Oí decir que el traslado del Mercado ya estaba urdido hace tiempo por Ani Oramas y la otra bruja, Maria Luisa Cerrillos; que el mercado nunca va a volver a su emplazamiento originario, porque, fíjense ustedes, allí se van a construir viviendas de lujo; y que la malévola idea consiste en eliminar el mercado de tan estratégico lugar, para que Amid Achí se haga el gran bisnes con un centro alimentario a lo grande. También oí que algo tenían que ver en el asunto Antonio Plasencia e Ignacio González, y no me pregunten quien más, porque a veces me perdía entre tantos malos.
Total, que me fui para mi casa desconcertado, preocupado y francamente cabreado. Desconcertado porque hasta ahora no he escuchado motivos serios de oposición ni alternativas de ubicación susceptibles de ser debatidas, y porque hay sectores ciudadanos que tienen una concepción de la democracia que está en las antípodas de la mía. Preocupado, porque en Canarias y en La Laguna se está convirtiendo en una epidemia la incapacidad para "pensar la ciudad" más allá de la manzana o del barrio donde vivimos, y esto revela, pero también fomenta, el egoísmo, la insolidaridad y unas relaciones comunitarias insanas.

Y cabreado, porque no puedo aceptar que un personaje como Chano Cambreleng, cuya talla intelectual no puede calificarse de notable o sobresaliente, y cuya formación cultural, técnica o científica es, cuando menos, manifiestamente mejorable, continúe bramando por todas las esquinas, insultando a María Luisa Cerrillos y, por tanto, a todo el equipo de técnicos y profesionales que trabajamos con ella.

Puede que vaya en el sueldo de los políticos aguantar las críticas, pero los políticos no tienen por qué aceptar los insultos y los infundios; la libertad de expresión tiene justamente ahí uno de sus más importantes límites, y esto conviene tenerlo en cuenta. Menos aún pueden aceptarlo los técnicos y profesionales al servicio del Ayuntamiento, como es el caso de María Luisa Cerrillos o de otros, que no tienen por qué seguir soportando los infundios y los disparatados juicios de valor de cuatro indocumentados, como Chano, que pretenden dañar, infundadamente, una trayectoria profesional prestigiosa e intachable.

Va siendo hora, pues, de que algunos, sin renunciar al pleno ejercicio de su derecho a la crítica, se lo piensen antes de hablar, porque de lo contrario alguien habrá de ponerles un bozal. Críticas, todas las que quieran, faltaría más. Insultos, descalificaciones e insinuaciones sobre propósitos oscuros, ni uno más. Y si tienen alguna idea seria sobre los motivos de oposición al mercado o las alternativas de ubicación, me gustaría conocerlas y debatirlas. Pero respetando, en La Laguna y en Caracas, las reglas elementales de la democracia y mi derecho como vecino a estar a favor de la instalación del mercado en la Plaza del Cristo, que vale tanto como el suyo a mostrar su oposición.

Fuente: La Opinión de Tenerife, 6-12-07

02-12-07 Los laguneros mosqueados con el futuro de La Recova

 
                           
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