Mientras un par de docenas de mindunguis se reservaban toda la primera fila de asientos en la carpa que se instaló junto al Casino Taoro del Puerto de la Cruz, resulta que más de un centenar de viejos se tenían que buscar la vida para sentarse al sol en los muros del entorno para disfrutar de lo que, se suponía, era precisamente la 'Feria de las personas mayores'. Que no es que fuera una feria de ganado, sino que los llevaban en guaguas, hasta de Gran Canaria vinieron, para disfrutar de unas actuaciones musicales, peluquería y maquillaje gratis y comida -eso sí bastante buena según nos cuentan- en varios hoteles de la zona.
Pero no sentó tan bien, aunque nuestros viejos siempre son gente agradecida de todas las maneras, lo del reservado para políticos cuando no estaban previstas las sillas para sentar a todas estas personas mayores, muchas de ellas con los achaques propios de la edad a la que todos aspiramos llegar algún día. El que no se anduvo listo, o no fue tan rápido, se tuvo que sentar en cualquier sitio en medio de un sol de justicia. Y lo que nadie alcanza a entender, y menos es estas circunstancias, es qué hacía aquel vergonzoso reservado frente al escenario resultando patético el espectáculo de los políticos desfilando gloriosos por aquel pasillo para ocupar los asientos mientras un importante número de viejos no sabían ni cómo se ponían.
Chiquitos personajes hemos puesto al frente de las instituciones, chiquita falta de respeto y desconsideración hacia quienes lo han dado todo por nosotros y por esta tierra, generalmente en la más absoluta de las miserias. Acaso de eso se aprovechas tantos desalmados para tratarlos con tal grado de incorrección, por no utilizar ostras expresiones mucho menos correctas, política y jurídicamente hablando, probablemente. ¿Si el padre o la madre de alguno de éstos y éstas hubiera estado sentado al sol en un muro, por falta de sillas, hubieran sido capaces de salir por ese pasillo a ocupar los sitios reservados oportunamente en la primera fila? Mucho me temo que probablemente, y por salir en la foto, lo hubieran hecho también visto lo visto.




Los políticos acceden triunfales a sus asientos por el pasillo central de la carpa








