Yo no sé si esto tiene precedentes en Canarias, pero como quiera que sea, el espectáculo que ha dado la prensa estos días, y posiblemente también la policía, en relación a los raptos, desapariciones y/o abusos a menores en Gran Canaria, pareciera haber desembocado en una especie de delirio colectivo que, necesariamente, poco nos puede ayudar a esclarecer verdaderamente las cosas y sí, no sé si intencionadamente o no, a favorecer el desconcierto general por muy claro que tenga la mayoría, ya a estas alturas, la necesidad urgente de lapidar al dueño del incinerador de animales domésticos.
La prensa, de una manera o de otra y con la inestimable ayuda de las fuerzas del orden y sus responsables, nos ha hecho creer a todos que el tal Marcos ha estado quemando algo más que animales domésticos en su viejo horno. Allí, en el momento del registro, estaba la televisión pública ofreciendo imágenes del careto del individuo para todo el mundo y de policías con monos blancos recorriendo el entorno del local armados con sachos para desenterrar no se sabe muy bien el qué. Curiosamente, después de que todos le habíamos visto la cara, le han enfundado una capucha para llevarlo al juzgado donde se han llevado a cabo ruedas de reconocimiento que, desde mi modesto punto de vista, ya no tenían las mínimas garantías exigibles puesto que se trataba de reconocer a un individuo cuya cara ya había salido en todas las televisiones y periódicos señalado como secuestrador y asesino.
Y, evidentemente, yo no digo que el individuo pueda ser o no culpable, ¡qué coño sé yo!, pero una cosa muy distinta es que uno le encuentre sentido alguno a esta supuesta 'investigación'. Y no entiendo porqué, si lo que tenían era una sospecha, se han apresurado a detenerlo sin previamente llevar a cabo un adecuado seguimiento a fin de confirmar, siguiendo sus movimientos o lo que sea, algún extremo que pudiera implicarle, o no, así como a localizar posibles cómplices. Porque para mí, sobre todo después de la disparatada rueda de prensa de Segura ayer donde lanzó contra el tal Marcos y su 'cómplice' -que a estas horas parece que ya no es tal cómplice según el juez- todo tipo de insinuaciones y acusaciones (incluso sobre asuntos que no se encuentran resueltos judicialmente), que Pepe Segura quería vendernos algún numerito sobre el espinoso asunto que está ocurriendo en Gran Canaria (sin resultados policiales de ningún tipo en años al igual que la chica asesinada en San Juan de la Rambla, etc.) a la mayor urgencia, entre otras cosas porque se va nuevamente de diputado y deja la Delegación de Gobierno estos días, algún éxito policial en una situación tan lamentable como la que se vive en Gran Canaria con el tema de los niños desaparecidos.
En fin, que lo ocurrido estos días me parece patético y me ha traído a la memoria el caso de la tal Dolores Vázquez, a la que prensa y policía señalaron como asesina de Rocío Waninkof hace unos años. Yo mismo llegué a convencerme de que era la asesina de la niña y, después de mamarse unos cuantos años en la cárcel, resultó ser que no había pruebas, ni indicios, ni nada que pudiera inculparla en derecho. Y casos como ese cientos. De porqué Segura señaló a esta gente de esta manera, revelando cuestiones que en absoluto son prueba de nada, pues no lo sabemos. Y, nos guste más o menos, el caso es que en un estado de derecho hasta las barbaridades más grandes, o acaso sobre todo las barbaridades más grandes, hay que demostrarlas con una garantías mínimas ¿o no vemos todos los días como es prácticamente imposible demostrarle algo a un político convenientemente aforado? Acaso justo lo contrario de lo que se ha hecho con el tal Marcos Rodríguez Cabrera y su 'cómplice'. Sobre todo cuando de temas tan delicados se trata, donde hay familias esperando noticias de sus hijos desde hace ya demasiado tiempo.
Según Segura, el detenido cuenta con una página "negra" en su pasado, pues en 1999 fue denunciado por su ex esposa por malos tratos, aunque el asunto se archivó, y posteriormente, en 2002, fue condenado a 20 meses de cárcel por abusar de su hija cuando tenía entre uno y dos años.
Esta sentencia no ha sido ejecutada porque están pendientes de resolverse los recursos que se han presentado, añadió Segura, quien dijo también sobre el detenido que, según los informes forenses que se le han hecho, es un "perfecto conocedor de las normas y sabe transgredirlas".
ALGUNOS TITULARES REALMENTE IMPRESIONANTES QUE HEMOS PODIDO LEER ESTOS DÍAS:
Hallan restos de sangre y pelos que no se sabe si son humanos en un local en el que Marcos tenía animales muertos 