De todo lo que se está conociendo estos días, gracias a la prensa de Las Palmas y a alguna excepción que confirmaría la regla desde Tenerife, no es que Zerolo pretenda culpar de todo a los funcionarios, ni que el abogado de de los vecinos recibiera 100 millones de la otra parte, ni que presionaran a la hermana de Oramas para que subiera la tasación (lo único decente de ese procedimiento), ni el que Nicolás Pérez se dedicara a presionar a miembros del concejo de Caja Canarias, ni los millones que le cayeron a los medios de comunicación; ni ninguna de esas barbaridades lo que más me ha impresionado. Lo que realmente me ha dejado en treinta y tres son las declaraciones del testaferro de Ignacio González, el tal Felipe Armas, que dice que pese a haberle puesto el culo a su jefe no recibió no recibió ni un duro del pelotazo del que fue pieza clave, hasta el punto de que se encuentra imputado sin comérselo ni bebérselo, según él.
Y me parece fuerte, más que nada, porque tratándose de un pelotazo inmobiliario del que ha trincado todo el mundo, porque por lo que se ve ahí ha habido para dar y regalar de las perritas de los impuestos de los vecinos de Santa Cruz, parece hasta mentira que el presidente de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, que según dice Andrés Chaves y Jorge Vargas tan generoso es con todo el mundo, no haya tenido el más mínimo detalle con este empleado cuya fidelidad, evidentemente, está fuera de toda duda. Vaya que si lo está, viendo pasar millones y millones de un lado para otro tan alegremente y él ahí, jugándose el tipo a cambio de nada.
A mí, concretamente, me dice mi jefe o mi santísima madre, me da igual, que meta quince millones en mi cuanta para que él, o ella, gane 10.000 y, encima, cuando termine la 'operación' le tengo que devolver esa miseria, francamente, he de decir que mandaría a la mierda a cualquiera sin más. Eso o que en lugar de en una empresa, donde uno hace su trabajo lo mejor que sabe a cambio de un salario más o menos digno (casi siempre menos), me encuentre metido en alguna especie de secta satánica, que en ese caso supongo que la cosa sería distinta. Que todo es un suponer porque nadie ha tenido nunca la ocurrencia de meter un céntimo que no sea mío en mi cuanta corriente, que creo que hacen bien porque en estos momentos, concretamente, le rompería el brazo ahí mismo a cualquiera sin dudarlo un momento.
-------------
El testaferro de González imputado asegura que no realizó sobornos
El empleado creó a su nombre la empresa que compró los terrenos de Las Teresitas
Afirma que no recibió dinero por “hacerle el favor” al empresario
A. Z. D. / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA. Felipe Armas Jerónimo, el trabajador de Ignacio González que está imputado en el caso Las Teresitas, declaró durante la instrucción del procedimiento que está llevando a cabo la magistrada del Trbunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) Carla Bellini, que "nunca pagó a funcionario público ni por talón ni en efectivo cantidad alguna de dinero, ni por sí ni a instancia de González".
Esta afirmación, que consta en la parte del sumario a la que la magistrada levantó esta semana el secreto, supone, por parte de Armas, descartar su participación en cualquier soborno relacionado con la compraventa de los terrenos de la playa.
El interrogado sí reconoció que en 1998 ingresó a su nombre 15 millones de pesetas, dinero que era de Ignacio González, para constituir la sociedad Inversiones Teresitas SL, porque, según le aclaró el empresario, iba a hacer una operación en la que no podía aparecer.
Ésta fue la primera y única vez que el empleado realizó este tipo de favor a González. En todo caso, Armas no recibió remuneración por la constitución de la sociedad.
Posteriormente vendería sus participaciones de Inversiones Teresitas por los mismos 15 millones en una venta ficticia, ya que no recibiría dinero alguno por ella. Tras deshacerse de sus participaciones, Armas se desligó totalmente de la sociedad.
Fuente: La Provincia, 27-01-08

El pelotazo más burdo y más jugoso jamás contado
(Entérate por la prensa de Las Palmas de lo que pasa en Tenerife, asombroso)